jueves, 12 de abril de 2007

Capítulo 23: Las vacaciones de semana santa.







En la 1ª todos los visitantes juntos. En la 2ª yo, Cibrán y Juan Carlos saliendo del armario, Diego, que ya había salido un poco antes, nos está esperando. En la 3ª el anuncio de un tienda de fotografía. En al 4ª un templo subterráneo, en la mina de sal. En la última estoy con Cibrán señalando Galicja, la zona donde estábamos se llama así, coincidencias de la vida.

Bueno, vamos allá con las anunciadas vacaciones en Polonia. El miércoles 4 de abril llegaron por la tarde Juan Carlos, de Banska, y los amigos de Diego que venía con nosotros: Lourdes, Rosario, Epi y Cibrán, este último gallego de Cangas. Todos son profes en Extremadura. Cenamos en casa de Diego y nos fuimos a la estación a pillar el tren hacia Cracovia. Viaje pesado y llegamos la madrugada del jueves. Tuvimos un cambio de tren muy interesante porque salimos de uno y llegó el otro pero había una valla, así que tuvimos que correr como locos y sibir por una pasarela elevada para no perder el otro tren. No voy a pararme demasiado en los detalles del viaje porque sería un poco pesado, el que quiera saber más que se de una vuelta por allí. Cracovia es muy bonita, recorrimos la ciudad y el viernes nos encontramos a Naiara, que venía desde Bratislava, y a Unai, un amigo suyo que trabaja también de becario en Berlín. Nos lo pasamos estupendamente todo el grupo, nos acercamos también a las minas de sal que están cerca de Cracovia. El sábado fuimos unos pocos a los campos de concentración de Auschwitz. Como no teníamos mucho tiempo los vimos bastante rápido, pero es muy impresionante, sobre todo el de Birkenau donde mataron a más de un millón de judios, polacos, homosexuales..., se te pone la piel de gallina al ver las exposiciones sobre las condiciones de vida de los campos. Por la tarde del sábado nos despedimos de los amigos vascos porque ellos iban a Zakopane.

El domingo se fueron los visitantes que regresanron a España y nosotros partimos hacia Wroclaw. Es otra ciudad bastante grande de Polonia y que a mi me gustó más que Cracovia, me parece que tiene más cosas para ver y más vida. Allí estuvimos hasta el martes que volvimos a Zilina en otro viaje pesado en tren. De Polonia os puedo decir que nos sorprendió bastante porque esperábamos algo parecido a Eslovaquia y están bastante mejor, por lo menos las ciudades, eso si, me han parecido más guapas las eslovacas. Os recomiendo que no vayais en semana santa porque está casi todo cerrado y la cosa está bastante parada. Una cosa que nos dejó a todos alucinados, es que la peña hace colas de bastante tiempo ¡para confesarse!. Van familias, parejas de jóvenes y mayores, pandillas de amigos.... En una catedral me encontré a un rasta de rodillas con cara de extasiado, no sé si por fervor religioso o porque con el fumadón de porros le dio por lo místico, pero desde luego era extraño ver a aquel tío allí, en vez de estar en una plaza dando la paliza con los timbales, haciendo malabares o cosas por estilo. En fin, un buen viaje recomendable fuera de efemérides religiosas; de todas formas hemos encontrado en las dos ciudades garitos muy chulos y parece que tienen mucho ambiente ya que las dos son grandes y con universidad.

Antes de las vacaciones hemos estado bastante ocupados, a parte de las cosas con Fernando del capítulo anterior, hemos tenido la fase local de la olimpiada matemática el miércoles 28 de marzo, en nuestro centro se presentaron 12 alumnos y 4 fueron seleccionados para la fase intercentros que se celebrará aquí, en Zilina, el 27 de abril. También han tenido exámenes de maturita los de 4º y 5º, nos hemos reunido con los padres del intercambio, vamos, que no nos da tiempo a aburrirnos demasiado.

El sábado 14 de abril, ya a la vuelta de vacaciones, fui con Cath a un concierto a stanica de un grupo de 4 polacos que hacían música en una mesa, una cosa muy curiosa. Tenían preparada la mesa con distintos aparatos y con micrófonos para recoger los sonidos. Fue interesantísimo porque con solo pasar la mano por la mesa oíamos el sonido amplificado. Duró cerca de una hora y mereció la pena, se llaman karbido, si podeis ir a verlos os lo recomiendo.

miércoles, 4 de abril de 2007

Capítulo 22: El intercambio de escritos.





En la 1ª en la entrada del campo del campo de Auschwitz. En la 2ª vemos una imagen impactante, un horno crematorio. En la 3ª una iglesia en la plaza central de Cracovia. En la 4ª todo el grupo, menos lo vascos, en al castillo de Cracovia. En la 5ª se ve un bonito edificio en la plaza central de Wroclaw. Todas las fotos son del capítulo 23.

El viernes 23 de marzo fue el día del examan de ingreso en el instituto, se presentaron unos 150 niños para 45 plazas de francés y casi 225 para 45 plazas en español, una buena selección para ser un centro público. Ese día no tuvimos clase pero la directora nos mandó ir para trabajar en la biblioteca, fuimos todos menos Fernando. El día anterior me pregunta a que hora tenemos que estar y le digo a las 9, me dice que tiene mucho trabajo y que no va, le digo que el sabrá pero que es una orden de la directora y su respuesta fue: 'léeme los labios, no voy a ir', respiré dos veces y me aguanté las ganas de decirle dos cosas, pero pasé. Bueno, el viernes estaba por el centro y de vez en cuando subía donde nosotros para preguntarle no se qué a Mariaje. Nuestro tabajo consistió en decidir datos de los libros, la codificación y poco más pero el tío por fastidiar no sabe qué hacer.

El lunes 26 es el examen de maturita de 4º y no hay clase, pero tenemos que ir para trabajar en cosas. El miércoles es el examen local de la olimpiada matemática. El martes 3 de abril hay otro examen de maturita de 4º y al día siguiente es el de 5º y tengo que vigilarlos. Maturita es una prueba de fin de estudios, en 4º hacen la de eslovaco y en 5º de varias asignaturas más en español, escrito y oral y con tribunal.

Lo interesante fue que el lunes 2 de abril entregamos a la directora un escrito explicando lo que habíamos hecho el día de la biblioteca y diciendo que Fernando no había acudido, le entregamos también a él una copia,. El motivo de la carta es que estamos cansados de sus desplantes y malos modos y decidimos no tapar su ausencia; un día le comentó a Luis que no pensaba ir ningún día y Luis le respondió que informaría de eso. Por ello el mismo lunes 2 entregó dos cartas a la directora, una explicando su ausencia al trabajo de la biblioteca y otra acusando a Paz y a Luis de amenazas y faltas de respeto, cosa falsa por cierto. Por ello la directora nos convocó a una reunión los españoles; como no apareció ella, lo único que pasó fue que Fernando nos dio una copia del escrito e intentó explicar el otro pero no le dejamos, suspendimos la reunión. Por una vez se dio cuenta de su error en las acusaciones y entregó el 4 una carta de rectificación, pero ya es tarde según lo veo yo. No se que pensarán de nosotros los eslovacos, siempre estamos con rencillas; y en años anteriores ya tuvieron problemas con otros profesores.

Otro día tuvimos una reunión con los padres del intercambio, se informó de todo, pero al final algunos se dieron de baja, ya no tenemos los 25 necesarios, así que a seguir buscando; la verdad es que no tengo muy claro que vayamos a Extremadura, ya veremos qué pasa. Maria, una de las profesoras eslovacas sigue preguntandole a los alumnos para ver si completamos las plazas.

Bueno, voy a contar un anécdota divertida en el emocia. El viernes 30 de marzo salimos de fiesta Cath, Diego y yo. Primero pasamos por el rinoceronte y allí un tío se nos acerca y empieza a hablar, estaba un poco pasado, cantaba, bailaba, gritaba..., nos fuimos al poco y pasando por una plaza nos dicen que hay una disco nueva y nos vamos a verla, es bastante cutre y no hay mucha peña pero estamos allí un buen rato mirando a la peña bailar. Casi a las 12 bajamos al emocia, estaba cerrado pero nos deja pasar el dueño; resulta que ahora cambiaron de rollo y ponen vídeos de conciertos, por lo que te puedes tragar uno entero de depeche mode o de robbin williams o de ¡bb king! que al jefe le mola mucho, pero no me parece la mejor música para las 2 de la mañana.

Cerca de las 2 me llama Mirka y me pregunta donde estoy, le digo en el emocia y me dice que está en la puerta y aviso al dueño para que abra, el se cree que es para salir yo y no les deja pasar, voy a pedírselo y me enseña el horario oficial que es hasta las 12, le digo que otras veces entramos más tarde y me responde que el bar es un bar de artista y de amigos y que está finito. No me creo lo que me dice, paso de él y le digo a Mirka que no deja pasar a nadie. Más tarde le pregunto si me pone un cd que había grabado por la tarde y me dice si es de videos, le digo que no y responde que los viernes son para dvds, de nuevo lo miro muy extrañado y decido marchar, estoy cansado de las tonterías del nota.

Pues esto es lo que pasó, es un poco raro pero es lo que hay, lo que me fastidia es que me parece que se va a cargar el local, porque la peña mira los vídeos y no habla ni baila, es bastante aburrido, y lo peor del tema es que ese es el único local que conozco que mola de verdad y vale la pena ir, a pesar de la música infame que ponen. Esperemos que no se vacíe.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Capítulo 21: El borracho eslovaco







En la 1ª, mis compañeros zarandeándome un poco, en la 2ª preparando los gnoquis en casa de Héctor. En la 3ª una instantánea de la plaza central de Banská Bystrica. La 4ª, dos 'mozas' de Banská. En la 5ª una casa curiosísima de Banská, el contraste con la vivienda de los vecinos es más que interesante.

Hola de nuevo, este capítulo tiene una historia interesante, creo que os va a gustar. La semana después de la entrega de becas tuve bastante curre, exámenes, preparar los formularios del programa comenuis y cosas de estas, nada nuevo en el frente. El viernes 23 de marzo nos fuimos a una fiesta de DJs en la stanica, nada del otro mundo. Allí nos encontramos a más alumnas (como no) de francés (como no) y estuvimos hablando un poco con alguna, antes de irnos me encontré con unos nativos con los que había hablado otra vez, estaban con una niña muy guapa, pero el listo de Diego se me adelantó y le pidió el teléfono; otro me pidió un cd con música española, veré que puedo hacer.

El sábado 24 nos levantamos muy temprano porque teníamos que ir a Bratislava (y ya van no sé cuantas veces) a una reunión de 'trabajo' por el curso que habíamos hecho en febrero. Básicamente lo que hicimos fue repartirnos trabajo para en otra reunión que cada uno entregue lo que hizo y publicar un CD con lo de todos. Al mismo tiempo nos reencontramos con los compañeros que hacía tiempo que no veíamos, también había un curso de traducción en otra sala. Bueno, al terminar nos hace una pequeña recepción la embajada; nos ponen vino, tortillas de esas congeladas, empanada, que estaba bastante buena, y algo de dulce. Al terminar nos vamos a cenar porque habíamos reservado en el sitio donde comimos cuando el curso en febrero, es que no veáis las camareras del bar como están, además la comida está muy bien. Estábamos un montón de gente, yo tenía el día bailón y estuve casi toda la cena de bailoteo de aquí para allí, al final se me unieron unos pocos. Para terminar nos fuimos al zulo donde ya había gente y terminamos de llenarlo; me reencontré con la chica del hospital, que ya está totalmente recuperada y guapísima como siempre. También conocí a una eslovaca profesora de español en un bilingüe y estuve hablando un poco con una estudiante de psicología, en fin, divertido como siempre. Al salir nos fuimos a una disco llamada subclub (porque es subterránea) los degenerados de siempre, estuvimos un rato allí y para la residencia de vuelta a dormir.

Ahora empieza lo bueno, fuimos unos pocos andando y de charla, yo estaba bastante borracho, todo hay que decirlo, por lo que me imagino no decía más que tonterías. Pues resulta que al final nos quedamos rezagados hablando Ignacio, un compañero de otra ciudad, y yo a las puertas del hostal donde dormíamos. En esto aparece un eslovaco borrachísimo, bastante más que nosotros, y nos dice un montón de cosas, yo le respondo "nie rezumieme po slovenski" (no entendemos eslovaco) y, sin mediar ninguna palabra más, el tío nos suelta dos remazos, yo me tiro hacia atrás y me caigo al suelo, pero me da un poco en un labio, mi compañero lo esquiva mejor y le da en una oreja. Nos levantamos a todo correr y nos vamos, porque el tío seguía viniendo a por nosotros, le empezamos a llamar de todo. Mi compañero decía de irnos y pasar de él, pero como me dolía el labio yo le dije que de eso nada, que éramos dos y que se merecía un par de galletas. Además en el intento de pegarnos se le había caído en móvil y lo tenía yo. El tío se acercaba para pedírmelo y yo le decía 'vente, vente' y cuando se acercaba lo duchaba de saliva y de vez en cuando tiraba un pieza del móvil al suelo para probar su resistencia; pasado un tiempo encontramos un charco grande y jugamos con el teléfono al submarino en el agua, después creo que lo tiramos por ahí, no sin entes probar la dureza del suelo y de la suela de nuestros zapatos. No se si al día siguiente volvió a por él, pero me parece que ya no funcionaba muy bien.

Cuando terminamos con el móvil empezamos a rodearlo, cual reportaje de caza del national geograhic, y en cuanto se despistaba le dábamos unas patadas en el culo o en las piernas, se dio cuenta de que no nos íbamos y empezó a escapar poco a poco y a decirnos algo así como que le dejáramos en paz, y nosotros detrás de él mentándole a toda la familia desde los tiempos del hombre de piedra, aunque éste no había evolucionado mucho la verdad. No queríamos entrarle muy cerca porque era grande y si nos agarraba podría hacernos daño, de ahí la precaución al acercarnos. En un momento dado mi compañero cogió unas cuantas piedras y el tío empezó a correr como alma que lleva el diablo y llamando a la poli, y yo detrás tirándole las piedras, claro que en mi estado y corriendo no tenía mucha puntería, pero con alguna le di. Estuvimos así, gritándole, dándole patadas en el culo y siguiéndolo unos 20 minutos, rodeamos toda la manzana. En un momento dado estaba un poco lejos y se metió en un portal que, desde donde estábamos nosotros parecía un garito, por lo que decidimos retirarnos, no fuera que apareciese con 10 cromagnones como él y tuviésemos problemas de verdad.

Así que nos retiramos a nuestros aposentos muertos de risa, no se si alguién nos vio pero debía ser una estampa divertida ver a dos borrachos persiguiendo a otro más borracho por toda la manzana. Otra odisea fue la entrada al hostal. Está en el piso de arriba de donde dimos el curso, es una especie de residencia de estudiantes, al llegar la verja estaba cerrada y decidimos saltarla, y allá nos subimos los dos a lo alto. Pero, en un momento de lucidez, nos dimos cuenta de que tenía que haber otra entrada, volvimos al suelo y buscamos la entrada. Lástima unas fotos de esta aventura pero no hay memoria gráfica, una pena. En fin, que nos divertimos mucho, una vez más, en Bratislava.

lunes, 19 de marzo de 2007

Capítulo 20: La visita a Banská Bystrica





En la, 1ª el telescopio desde el que vimos las estrellas. La 2ª es una foto de una tumba rusa en el cementerio de los partisanos cerca del observatorio. En la 3ª intentando apuntar no se a quien ni a que ni por qué; en la 4ª con Alena la noche del concierto (para los despistados, fijaos que es guapísima); en la última, dirigiendo una revolución con mucha 'caña', objetivo: cerveza gratis para todos.

Como podeis imaginaros, el lunes 5 de marzo fue cansadísimo, llegué a casa casi a las tres de la mañana, por lo que apenas dormí dos horas. Esa semana fue bastante estresante; problemas con lo del intercambio, tanto nosotros como los españoles, la olimpiada, las clases y un montón de asuntos más; tuve un par de reuniones por estas cosas, tengo que trabajar con lo de la biblioteca, que no tengo tiempo de aburrirme vamos, y pronto exámenes, con el trabajo que da corregirlos. Y para rematarlo, el blog, que vosotros creeis que no pero tiene su trabajo y necesita su tiempo, redactar con cuidado, que uno tiene talento para la literatura, pero tengo que pensarme lo que escribo, escoger las fotos, subirlas...un curre tremendo.

El viernes 9 de marzo salimos de fiesta, nos lo pasamos estupendamente una vez más. Había un montón de gente, fuimos primero por el bossa nova, un local donde hay un grupo de jazz tocando casi todos los viernes, más tarde bajamos al emocia, donde si no, y venga a bailar y beber, no recuerdo si en este orden. Allí me encontré una niña con la que tonteo a veces, pero es un poco tonta. El sábado toca descansar y el domingo 11 quedamos a comer en casa de Héctor, vamos Manuela, Diego, Luis, y yo. Allí preparamos la masa para hacer ñoquis y para la base de la pizza, además cortamos pasta fresca que ya tenía preparada Héctor. Comimos muy bien, estuvimos desde las 12 hasta las 6 de la tarde de cocinitas y de charla. Estupendo todo lo que comimos, eso si, un empacho de los buenos, pero estaba todo tan rico que no era posible dejar de comer. Podría montar un restaurante Héctor.

La semana del 12 al 16 de marzo fue normal y aburrida, es decir, normalmente aburrida, del curre a casa y de casa al curre. Por lo menos el martes 13 pasó algo un poco distinto, nos fuimos a un observatorio astronómico a ver estrellas y planetas, estuvimos varios profes y alumnos de la sección de francés. Pero bueno, además de esto, estoy esperando al cambio de hora para que las tardes sean más largas y poder salir a correr que me estoy echando a perder; en Madrid entrenaba muchísimo y llegué a correr tres maratones y ahora no podría ni hacer 45 minutos de carrera contínua, espero que mis compañeros de entrenamiento no estén tan mal como yo, ¡ánimo chicos!.

El viernes 16 de marzo me fui a un concierto de IMT Smile, un grupo eslovaco muy conocido, a mi no me molan mucho, pero para un concierto que hay de pop-rock no se puede dejar pasar. Estuvo normal, normal de regular quiero decir, a mi no me gustan (ya había escuchado un disco) pero la peña se las sabía todas, hasta cantaron unas estrofas en castellano. Yo estaba allí con Alena, una alumna de 5º de francés muy simpática, nos lo pasamos muy bien, a ella tampoco le gustan mucho, pero como los conoce desde niña y le traen buenos recuerdos pues se decidió a ir; habla portugués así que puedo entenderme con ella. Después fuimos de fiesta al bossa nova, donde nos encontramos a una amiga suya y unos amigos, teníamos serpentina que daban en el concierto y estuvimos allí tirándola y haciendo el tonto, ¡a mis años!.

El sábado 17 nos fuimos Diego y yo a Banská Bystrica, que es la cuidad donde viven los que nos acompañaron a Cerdeña. Llegamos pasado el mediodía, así que, después de tomarnos las correspondientes cervezas, fuimos a comer a un sitio muy bonito. Dimos un paseíto por la ciudad. que me gustó mucho y pasamos por el super a comprar comida, porque nos íbamos a cenar a casa de Juan Carlos y esperábamos a unos eslovacos y había que preparar la cena. Se nos unió otra lectora y aparecieron tres nativos, dos chicos y una chica. Uno de ellos habla español, pero ¡con acento mejicano!, es muy curioso escuchar a un eslovaco hablando con ese acento. Después salimos de marcha. Estuvimos en una discoteca donde había una fiesta oldies, música infame, y venga a bailar. Allí conocí a dos españoles que trabajan en una fábrica de aluminios por aquí cerca. Tuve un encuentro curioso con un eslovaco, resulta que a una tía, que parecía un tío, se le cae el móvil y se lo llevo, está muy agradecida y viene con un amigo-novio a decirme no se que, les digo que no les entiendo y al enterarse de que soy español el tío me dice "Curro Giménez" y me da un beso en la frente. Me quedé de piedra.

Más tarde nos vamos a otro llamado Ponorka (submarino) que es muy chulo, simula que estás en el fondo del mar. En este garito la música, por lo menos, no molesta los oídos. Bueno, que muchas cervezas y bailes más tarde volvemos a casa. El domingo por la mañana nos vamos a ver un museo del ejército al aire libre y a comer a casa de Lara. Ya a media tarde toca regresar, pero creo que vamos a volver algún día si tenemos algún fin de semana libre, me gustó mucho la ciudad y la gente que está allí es muy divertida, conectamos bastante y lo pasamos bien con ellos.

Hoy, lunes 19 de marzo, ha venido el viceembajador con la agregada al instituto para entregar unas becas a los chicos. Son unas ayudas de 600€ que les dan a cinco alumnos por sus notas y por participar en actividades del departamento de español y cosas así. Según mi punto de vista no está bien repartido, las ganadoras (todo chicas, claro) se lo merecen, sin duda, pero, en mi opinión, hay alguna que tiene más méritos para conseguirlo, por lo menos este año; por ejemplo, la que para mi es la mejor alumna de español no tuvo la beca, y hay otro profesor que está de acuerdo conmigo. Debo decir que este año no cuenta para la beca porque lo pidieron en octubre, así que puede ser que otros años no fuese tan buena como este, no lo se. Pero poco puedo hacer, quejarme y ya está.

domingo, 11 de marzo de 2007

Capítulo 19: El viaje a Cerdeña





En la 1ª todos los viajeros a Cerdeña en una playa de Cagliari; en la 2ª de cena con las amigas de Juan Carlos; en la 3ª en al aeropuerto con la eslovaca que está a mi lado y la estonia que está mirando a las nubes; en la 4ª en un cabo en Cerdeña y en la 5ª Héctor, yo, no sé como se llama la chica, Diego, Alena y un espontáneo en pleno desparrame en el emocia.

La semana del 24 de febrero al 4 de marzo hemos estado de vacaciones de primavera y nos hemos ido Diego y yo a Cerdeña con otros tres profesores de otra ciudad (Banska Bistrica). Tuvimos mucha suerte y pillamos los billetes regalados con ryanair; volamos Bratislava - Frankfur-Han y desde allí a Alghero, en el norte de la isla. Pues pagamos 0,01€ por vuelo, con tasas salió todo por unos 70€. Como el vuelo era el 24, entonces salimos el 23 por la noche, quedamos con Héctor para tomar algo y después nos fuimos donde siempre, al emocia. Había muy poca gente pero poco a poco se fue poniendo la cosa interesante, nos encontramos con unas alumnas de la sección de francés y estuvimos con ellas, lo pasamos muy bien.

El sábado salimos hacia Bratislava donde habíamos quedado con nuestros acompañantes: Lara, Javier y Juan Carlos. En el bus hacia el aeropuerto de Viena se sube un tío curiosísimo que empezó a hablarnos en inglés, era vietnamita y quería llegar a Viena para ir a la embajada porque le habían robado todo. Al final como no tenía dinero nos pidió pasta, hicimos un escote y le dimos para el billete, se despidió con un "zankiu veli mach" (sonó tal y como lo escribo). Bueno, llegamos a Frankfur cerca de la media noche y hasta las 6 de la mañana no salía el otro vuelo, por lo que nos sentamos y estuvimos de charla hasta las tantas, pero fue una noche muy divertida porque cerca de las 3 se nos acerca una tía totalmente afónica que era estonia y hablaba español bastante bien. Quería que la despertásemos antes de marchar que estaba muy cansada y quería dormir, le dijimos que si. Pero en vez de irse a dormir un poco y descansar empezó a hablar sin parar, estuvo toda la noche largando, y eso que estaba afónica; incluso nos invitó a unos chupitos de pacharán que tenía, era un poco cansina porque no paraba quieta y no nos dejaba hablar a nosotros. Nos dejó la cabeza para el arrastre. Más tarde se presentó por allí otra chica que era eslovaca pero había estudiado en la sección de español de Trstena y que se iba a Vigo de erasmus, increíble, el mundo es un pañuelo. Por fin a las 6 y algo salimos y llegamos cansadísimos a la isla a las 9.30.

En el aeropuerto alquilamos un coche y nos vamos para Alghero, entramos en un bar y mientras desayunamos hablamos con el camarero que entendía español, yo le hago la pelota con el fútbol y al preguntarle donde dormir nos envía a una casa, no tiene sitio pero llama a otra y nos alquilan dos habitaciones muy chulas y baratas. Ese día recorremos la ciudad y comemos en un sitio de lujo. Por la tarde a pasear y tomar unas cervezas; en un bar empezamos a hablar con los nativos y en un rato quedamos en dos o tres sitios a la vez. Un grupo de chavales medio pastilleros nos invitan a una fiesta en una casa en el campo. Allá vamos a bailar chunda chunda y a beber, y ya cuando nos íbamos sacan pasta para cenar. Comemos algo, despedidas y a dormir.

Bueno, comento algunas cosas de Cerdeña, sobre todo porque no me acuerdo de todo y sería muy largo. Pero decir que la isla es muy bonita, se come de muerte, tienen unos vinos muy buenos, y la gente es muy maja. Me sorprendió mucho la gente. Cuando sabían que éramos españoles todos querían hablar con nosotros y eran muy amables y simpáticos. Unas amigas de Juan Carlos nos llevaron a cenar a un sitio muy chulo en Sasari; y a la vuelta, el sábado nos buscaron un piso de una amiga para dormir y nos llevaron de fiesta a una disco superpija con una cola tremenda y donde se pagaban 10€ por entrar, pero hay que conocer a alguien para pasar al portero. Una de las nativas le dijo que éramos profesores europeos y que como no nos iba a dejar entrar, pues sorprendentemente pudimos entrar. Allí a bailar como locos y a las 3 a casa, nos perdemos en la cuidad y dos chicas que paramos nos acompañan en su coche a nuestra calle. Es que hay mil detalles de la gente, nos invitaron a la inauguración de un bar, a cervezas un fan de Zapatero, nos acompañaron a sitios por las ciudades, nos enseñaron una pesquería artificial construída por los aragoneses hace 250 años, nos abrieron y enseñaron una excavación romana el día que estaba cerrada... en fin, de todo. Nos llegaron a decir que preferían a los españoles que a los italianos de la península y que somos mucho más simpáticos, que somos como hermanos de los isleños, alguno presumía de apellido de origen español. Yo tuve hasta tiempo para tontear con una camarera, un amor en cada puerto que decía no sé quien. Fantásticos los sardos.

Por poner alguna pega a los nativos, lo único es que son muy pijos vistiendo, yo creo que se arreglan hasta para ir a comprar el pan, van de punta en blanco todos y todo el día, increíble. Siguiendo por la isla, las carreteras son malas pero el paisaje es, en algunas zonas, espectacular. Hay muchísimas playas y, en el interior, unas construcciones primitivas muy curiosas de una civilización que hubo aquí antes de los griegos y los romanos. Como en todos los sitios, hay rivalidades locales; y los del norte, sobre todo Sasari, no pueden ver a los del sur, principalmente Cagliari. Incluso hay pintadas independentistas en algunos sitios. Desde luego es un sitio muy recomendable, pero no en verano, a parte de los precios, está llena. Los sardos nos decían que la mejor época es mayo, junio y septiembre.

Tristemente tuvimos que dejar Cerdeña el domingo por la mañana. Estábamos muy cansados porque habíamos dormido muy poco la noche anterior. El viaje de vuelta fue muy largo, esperamos casi 6 horas el enlace en Frankfurt y allí conocimos a una pareja de sevillanos que estaban de vacaciones. Por fin llegamos a Bratislava hacia las 9 y pico. Nos despedimos de nuestros compañeros de viaje y nos fuimos a esperar el bus hacia la estación de tren. Nos ocurrió una cosa muy curiosa con el bus; estábamos esperándolo y no veíamos la máquina de comprar los billetes, ya teníamos tres del viaje de ida, así que pensamos que podíamos comprarlos en el bus, cuando abre la puerta le preguntamos y nos dice que tenemos que ir a la máquina que está a 20 metros. Diego se va a comprar el billete que nos falta pero el conductor pasa de nosotros y arranca, le digo que espere un momento, pero ni caso, se va; menudo cabrón. Tuvimos que esperar el siguiente.

Después de despedirmos de los sevillanos llegamos a la estación y nos encontramos con Paz, subimos y buscamos un compartimento vacío. Al poco los tres tenemos mucho sueño por lo que me voy a buscar un compartimento vacío. Lo encuentro y me tumbo a dormir. Al rato pasa el revisor y un poco más tarde aparecen dos polis. Me piden la documentación y les doy el carnet de residente, no les gusta mucho y me voy a por el pasaporte, me toman datos y el tío me dice que tengo que pagar una multa de 1000 coronas (unos 29€) ¡por no quitarme los zapatos al recostarme para dormir!, pongo cara de "es una broma, donde está la cámara" pero ni se inmuta, le digo que no tenía tanto dinero (es cierto, no lo tenía), me pregunta cuanto, saco todo y en total tengo 200 coronas más algunas monedas. Me dice que bien, que 200 coronas de multa, me quedo mirándolo y pensando 'este es gilipollas', si son 1000 son 1000 y no 200, ¿no os parece?, me entraron ganas de regatearle pero no parecía estar el hombre para muchas bromas, así que se las doy y me da unos recibos a cambio. En fin, un viaje maravilloso, pero al final llegan estos dos imbéciles para agriarlo un poco. Lo del autobús es la segunda vez que me pasa, hay ciertas cosas aquí en que son un poco capullos, o mejor dicho, muy capullos.

sábado, 24 de febrero de 2007

Capítulo 18: El hospital








En la 1ª celebrando el cumpleaños del bedel del instituto. En la 2ª Luis y yo con las 'herramientas de trabajo'. En la 3ª con Alena, posando de mafiosillo en el instituto; la 4ª con mis visitantes de Bratislava, podeis ver que no me sueltan, es lo que tiene ser guapo; abajo en el Emocia, rodeado de bellezas, como siempre.

La semana siguiente fue otra vez muy estresante, parece que el tiempo no me llega a nada y estoy todo el día ocupado. En el insti me han puesto varias guardias porque hay un montón de profes enfermos, entre ellos Diego; todos enferman menos yo, ¡es muy duro esto de ser un superhombre!. Estamos con muchas cosas a un tiempo y casi no puedo ni preparar las clases, y tengo que empezar a trabajar con el programa del curso de hotpotatoes que tenemos un grupo de trabajo y hay que elaborar material. Pero lo bueno viene ahora.

El fin de semana del 16, 17 y 18 de febrero fue totalmente alucinante y surrealista. Tuve visita desde Bratislava, las dos chicas de la oficina comercial de la embajada, María y Naiara, querían conocer Zilina y se alojaron en mi casa. El viernes salimos a cenar y de después fiesta al Emocia, nos lo pasamos muy bien, hasta encontramos alumnas de la sección francesa y una alumna nuestra que estaba un poco borracha y muy graciosa. El sábado nos levantamos y dimos un paseo por la ciudad, llegamos a un castillo que está en las afueras y donde, en teoría, debería haber museo. Después de comer descansamos un poco en casa y tomamos un par de cervezas a media tarde. Una de las chicas vomitó y estaba un poco cansada. Ellas creían que era un empacho porque el viernes habían comido mucho y cenamos también bastante. Nos fuimos a la cama temprano para madrugar y aquí empezó todo.

El domingo nos levantamos hacia las 9, la que había vomitado se quejaba de un dolor en el vientre muy molesto, nos fuimos duchando y cambiando, pero el dolor no cesaba de aumentarle. Decidimos ir al hospital, que está cerca, llamé a Héctor a las 10 para que nos acompañara y tradujese. Menos mal que estaba libre y pudo venir con nosotros. Quedamos a las 10.30 para ir andando, pero al poco se quejaba tanto que decidimos llamar a un taxi, aviso a Héctor y nos bajamos. Esperamos un poco y voy a mirar si llegaba el taxi, en esto veo a Héctor que había encontrado otro taxi y nos subimos en ese; llamamos en el camino al primero para explicarle y decirle que pase por el hospital que le pagamos la carrera. Os voy diciendo las horas aproximadas para que veais lo rápido que pasó todo, pronto lo entendereis.

A las 10.45, más o menos, llegamos a urgencias y teníamos que esperar bastante cola, pero ella tenía un dolor tan grande y se retorcía de dolor que Héctor les pidió a la gente que teníamos delante que nos dejasen pasar, la vieron tan mal que pudimos colarnos. El médico nos dio un pase para el ginecólogo, entramos hacia las 11 y al poco baja una enfermera, pero no hace nada y Héctor le pone las pilas para que llame a un médico. La otra chica y yo estábamos esperando en el recibidor porque solo entraron ella y Héctor de traductor. Al poco bajan dos médicos y en 10 minutos salen a la carrera y se la llevan para hacerle una ecografía. Pasan otros 15 min. angustiosos y salen todos, al rato el médico aparece por allí y nos explica que tienen que operarla de urgencia. Lo cosimos a preguntas, el médico estaba tan sorprendido por las preguntas (aquí no suelen pedirles tantas explicaciones) que se creía que nos la queríamos llevar a otro sitio. Resulta que le habían encontrado un quiste bastante grande en un ovario y que podía reventar en cualquier momento, por eso debían operarla urgentemente.

Lo pasamos fatal, había que decírselo y para ella debió ser muy fuerte, que te levantes a las 9 y a las 12 te digan que te tiene que operar urgentemente no es ninguna broma. Se le comunicó y ya empezaron a preparar todo, bajó el cardiólogo, el anestesista y más gente. Cerca de la 1 ya estaba preparada para la operación, le pusieron un analgésico por el suero y estaba un poco confundida. Quería llamar a sus padres pero se le convenció que era mejor esperar a depués de la operación. Al final no entró a la 1 como estaba previsto porque hubo una cesárea de urgencia, cerca de las 2 pasó a quirófano y salió casi una hora después. Nos dejaron verla un momento y estaba totalmente zombi de la anestesia. El médico apareció una hora más tarde porque había tenido otra operación urgente. Nos explicó que todo había salido muy bien y nos enseñó una foto del bicho y era casi como un puño, bastante impresionante. Nos dijo que se había enroscado y dado vueltas sobre si mismo, también comentó que seguramente había sufrido mucho dolor, puedo certificar que si porque ver la cara de sufrimiento y de dolor que tenía era increíble; pero a pesar de eso aguantó con una gran entereza.

Hacia las 8 nos fuimos para casa con una sensación bastante extraña, como irreal o de venir del cine de ver una película, y estábamos muy preocupados y angustiados por tener que dejarla allí sola. En casa llamamos a la familia y hablamos con el hermano. Más tarde contactamos con los padres, se lo explicó todo muy bien María. Nos cuentan que se vienen la madre y el hermano, llegan el martes por la mañana. Al final todo ha ido bien, estuvo una semana aquí y el viernes fue para Bratislava. Ahora ya está recuperada y empezó a trabajar, dentro del susto por lo menos ha terminado bien. El miércoles también vino una prima de ella de visita. De todo lo que he pasado aquí es, sin duda, la experiencia más alucinante, principalmente por la rapidez con que pasó todo. Pero debo decir que los médicos trabajaron con una gran celeridad y profesionalidad.

Tuvimos mucha suerte de que Héctor estuviera disponible, porque es bilingüe y traduce simultaneamente, el médico alucinó al principio cuando lo vio traducir. Eso fue importante porque cuando se descubrió lo que pasaba tuvieron que hacerle muchas preguntas a la enferma. Además es muy decidido y puso a funcionar a todo el mundo. Tuvo detalles muy buenos. Primero dijo que lo habían llamado de la embajada para atender a la enferma, para darle como un toque oficial al problema; y al poco de empezar a hablar con el médico le dio su tarjeta. Puede parecer una tontería pero no lo es. Me explico, aquí a los títulos universitarios le dan mucha importancia, en eso son muy clasistas, los ponen en las puertas de las casas e incluso en el carnet de identidad, y Héctor es ingeniero y un médico te trata de forma distinta si eres titulado, porque te ve como un igual, por eso le dio su tarjeta. Gracias a esto pudimos estar arriba todo el tiempo, porque el hospital estaba cerrado a los no enfermos por la epidemia de gripe. Y después la pusieron en una habitación a ella sola, y nos dejaban estar mucha gente todo el día. En fin, que si no tuviésemos al amigo Héctor con nosotros no se si estaríamos hablando de este final feliz. Un fenómeno el tío, en todo, yo me llevo muy bien con el y puedo certificarlo. Bueno, pues esta es la historia del hospital, ¿ha merecido la pena la espera?.

Capítulo 17: La nieve





La 1ª, Paz y yo con miedo por la nieve que amenaza venir. La 2ª foto es una vista desde mi casa del parque nevado; la 3ª es una toma en la ciudad; en la 4ª soy yo tirado en un parque y en la 5ª un parque cerca de casa. Como veis todo muy bonito.

Vamos a dedicarle una pequeña entrada a la tan comentada nieve. Lo primero es decir que la gente aquí está muy extrañada porque casi no hubo nieve este año. Es cierto que no a todos les gusta la nieve, algunos alumnos me decían que este invierno estaba muy bien por no tener nieve ni frío, pero lo cierto es que a una gran mayoría si les gusta, y también los deportes de invierno.

Está siendo un poco raro, yo creo que el cambio climático ya está por aquí y no se va a ir, ya que estamos, terminemos de estropear el planeta, nada de dejar las cosas a medias, con un poco de suerte extinguiremos la mayoría de las especies nosotros incluídos, la única pena que tengo es que no podré verlo porque falta bastante para eso. El año pasado fue el más frío desde hace mucho tiempo; Héctor, que vive aquí desde 1980, más o menos, dice que el pasado había sido el más frío y con más nieve que recordaba, en cambio este año ni pizca de nieve, los nativos comentaban que una navidad sin nieve no es una navidad, bueno, que se lo digan a los brasileiros o a los australianos que se pasan la navidad en la playa. El invierno anterior en Zilina se bajó de -20º y en Trstena de -30º; este invierno, de momento, no bajamos de -10º, y solo un par de noches. Ahora mismo no hay nada de nieve ni hace demasiado frío, por la noche se nota bastante, pero por el día se está bien. Parece que pronto vendrá más nieve pero ya no se si creermelo, desde octubre nos decían 'ya vereis ya', 'lo que os espera' y cosas por el estilo. Pues aquí sigo esperando, ha habido nieve unas dos semanas y ya está. Fijaos que algunos arboles estaban empezando a florecer por la falta de frío.

Vamos ahora a ver mis impresiones de la nieve. Todo el mundo ha visto nevar, supongo, pero de manera contínua bastante tiempo es distinto a como yo lo había visto. Primero por lo incómodo, necesitas mucha ropa en muchas capas para ir quitándotela al entrar en los sitios, y después moja bastante y hay que sacudirse muy a menudo para no empaparte. Cuando nieva y uno no está en la calle es bonito; si no sopla viento, los copos son como pequeños hilos blancos que caen con mucha tranquilidad, como si se recrearan en el paisaje que van a cubrir de blanco y disfrutaran de su viaje, y se van depositando en el primer sitio que encuentran, cualquier esquina o pequeño saliente es bueno para acumular nieve; los árboles, tanto los que tienen hojas como los que están desnudos, les extienden sus ramas ofreciéndose a recoger nieve para evitar que caiga al suelo y sea pisoteada por los transeuntes, vano intento pues poca nieve pueden resguardar. La mayoría cae al suelo y va cubriéndolo de un fino velo blanco. Es como si los hilos de nieve se fuesen tejiendo ellos mismos para cubrirlo todo con una delicada seda blanca. Si no para de nevar, se sigue acumulando, y la fina seda que teníamos aumenta de grosor hasta convertirse en un suave manto que no deja ver nada de lo que hay debajo, es como si un secreto misterioso estuviera esperando a que la nieve se derrita y le permita mostrarse de nuevo.

Esto es lo que he visto hasta ahora, no llegué a ver como sigue subiendo hasta alcanzar 50cm o un metro. Paz me decía que el año pasado en Trstena en algunas zonas del pueblo, al ir limpiando las calles, en los bordes la nieve superaba los 2m de altura. Mientras está fresca y no es muy alta es muy divertido pasar por ella porque es parecido a una espuma, y emite un crujido al pisarla. Lo peor es cuando se va endureciendo, sobre todo en las aceras, al ir pisando la gente se va transformando en hielo, y ya no es tan divertido. El riesgo de caer es grande y yo he estado a punto varias veces, pero de momento mantengo la verticalidad. Diego ya ha probado el hielo. También es un rollo cuando se empieza a derretir, hay un montón de barro por todos lados, sobre todo en los bordes de las carreteras, hay que saltar charcos de lodo y agua bastante grandes y te ensucias mucho. Desde luego, el paisaje nevado es precioso, pero muy incómodo a la vez, menos mal que este año no es un invierno muy duro porque en esas dos semanas terminé de la nieve hasta el gorro, si llega a ser como el año pasado me hubiese desesperado. Terminaría acostumbrándome, pero es pesadísimo.

Hoy es el 7-3-2007 y salgo a la calle con gafas de sol, me parece que la primavera está al caer y ya no veremos más nieve, seguramente lloverá pero la nieve no creo que vuelva. Habrá que esperar al año que viene. Me dicen por ahí que esto es a causa del Niño o algo así. Me parece, más bien, que mejor son los niños, o sea, los humanos, es decir, todos nosotros. Felicidades a la raza humana por sus logros.

viernes, 23 de febrero de 2007

Capítulo 16: Los viajes de fin de semana





En la 1ª, el grupo de hip-folk del festival. En la 2ª los viajeros en Salzburgo. En la 3ª yo en pleno éxtasis musical. En la 4ª una vista nocturna de Salzburgo. En la 5ª en el zulo, casi toda la peña que se ve son españoles.

Hola a todos, ya estoy de vuelta, hacía casi un mes que no escribía nada y se que los nervios os corroen por la espera de nuevos episodios, pero he estado ocupadísimo, ya os lo cuento. Creo que me quedé en el día 23 de enero, es decir, hace un mes exacto. Bueno, después de la visita de los residentes húngaros hemos vuelto al trabajo, hemos puesto las notas del primer semestre, y me he portado estupendamente; los niños se me quejan de que soy muy estricto y me da la risa porque, realmente, no soy nada exigente, pero su deber es quejarse, son estudiantes.

El fin de semana del 26 al 28 de enero regresamos a Bratislava a una reunión convocada por la agregada. Diego y yo nos fuimos el viernes y dormimos en casa de unas profes de la capital, salimos a cenar y después nos fuimos a un festival de música. Vimos primero a un grupo checo que hacían una extraña mezcla de hip hop y de fanfarria de los balcanes, era curioso pero al final me aburrió un poco; después pinchó una francesa un poco loca pero que me gustó mucho, me pareció buena, muy rítmica y bailable. Pinchaba otra tía más pero nos fuimos a dormir. El sábado tuvimos unas reuniones pesadas, como siempre, pero muy bien porque nos reencontramos con gente que no veíamos hacía tiempo. En la de la tarde estuvimos ultimando cosas de la olimpiada matemática que vamos a organizar Diego y yo con la ayuda de los profesores de matemáticas de los otros institutos. Por la noche salimos de cena y de fiesta otra vez, fuimos al zulo, un garito subterraneo que es enanísimo y que casi llenamos nosotros, conocí a gente nueva, entre ellos una profe de Trstena y una chica vasca que trabaja en la agregaduría comercial, las dos muy guapas y simpáticas. El domingo otra reunión y por la tarde a comer y de vuelta a casa, llegamos a media tarde muy cansados pero lo pasamos de muerte una vez más.

Lo peor del viaje es que me traje otro catarro, ya llevo dos seguidos este año pero creo que ya estoy bien. Hay epidemia de gripe y algunos colegios e institutos los cierran una semana. Los niños faltan muchísimo en estas fechas. En fin, que la semana siguiente fue bastante cansada: terminar de poner las notas, reunión del claustro para hablar de los chicos y cosas así. El 31 de enero les dieron los boletines y hubo de todo, muchos niños contentos y otros no tanto. El resto de los días más de lo mismo. El viernes 2 de febrero fue fiesta por el cambio de semestre, así que nos fuimos a Salzburgo, en Austria, Paloma, Paz, Diego y yo. El jueves paramos en Bratislava y salimos el viernes para allá. Bueno, no hay mucho que contar, la ciudad es bastante bonita, pero yo me esperaba más. Es muy tranquila (como casi todas las ciudades de esta zona), demasiado para mi gusto y me imagino que si hubiese más nieve habría más gente por lo de esquiar, pero estaba bastante vacía. De todas formas con un día llega para visitarla, dos días se nos hizo un poco largo. Por lo menos encontramos un sitio chulísimo para cenar, muy bueno. El domingo 4 regresamos, el lunes tocaba empezar nuevo semestre.

De nuevo a trabajar un montón, la verdad es que me metí en unos follones y ahora tengo mucho trabajo, la olimpiada, el intercambio con Extremadura, el programa de la biblioteca, las clases de música, las clases normales... No sé si comenté algo del intercambio, vamos a ir a un pueblo pequeño de Badajoz, el director del instituto estuvo aquí tres días hace poco para organizar todo y para presentar el proyecto. Hemos acordado presentarnos los dos centros a un proyecto europeo de intercambio Comenius, ellos lo coordinan y yo y un profe eslovaca seremos los representantes aquí. Si nos lo aceptan nos darán dinero para dos años de intercambio, es interesante, espero que nos lo acepten. Lo único malo es que da mucho trabajo, tanto el proyecto, que lo haremos en marzo, como el organizar el viaje, que está siendo una odisea, daría para otro blog.

Para no ser distinto, el fin de semana del 9 al 11 de febrero volvemos a Bratislava otra vez, a un curso de una herramienta llamada hotpotatoes que sirve para crear material para las clases. No está mal y el programa es bastante bueno. Lo mejor es que conocemos a más gente porque vinieron profesores de Chequia y algunos son muy enrollados, nos lo pasamos de muerte, salimos el viernes y el sábado y nos reímos mucho. El domingo fue de traca, al terminar el curso fuimos todos, con el ponente y la agregada, a tomar una cerveza, como hacía bueno y lucía el sol (la nieve hace tiempo que desapareció) encontramos un bar con una pequeña terraza pero estaba cerrada, le preguntamos a la camarera si podíamos tomar la bebida fuera, nos miró como a marcianos pero al final la convencimos y allá salimos todos a la terraza, todas las mesas del bar se quedaron mirándonos con unas caras que era para verlas. Bueno, después de comer despedidas, intercambio de móviles y cosas de estas; hemos quedado en hacer un mega-encuentro de profes en alguna ciudad checa, esperemos tener suficientes fechas porque ya teníamos otra programada con los de Hungría en Kosice, ya se verá.

De momento lo dejo aquí, cuando tenga tiempo pondré algunas fotos y añadiré capítulos, el de la semana pasada es muy interesante. Para despedire voy a daros envidia, esta tarde me voy una semana a Cerdeña con Diego y tres profes de otra ciudad de aquí. No os preocupeis, tendrá su correspondiente capítulo. Se me olvidaba una cosa, algún día le dedicaré un capítulo a hablar de los profesores que están en este programa del ministerio, porque hay una gente muy curiosa (por decirlo de forma suave), yo creo que los eslovacos piensan que una cuarta parte de los españoles estamos medio locos o algo así, tenemos unos fenómenos de cine. Yo debo ser de los más normalitos y cuerdos, de verdad, así que imaginaros el resto.

También comentar que hace un par de semanas tuve una discusión con Fernando, el profe que habíamos llevado al hospital. En Bratislava alguien le dijo que íbamos hablando mal de él y cosas así, no me preguntó, se lo creyó y nos envió un sms diciéndo que no nos acercáramos a él; debería haber pasado de él pero al día siguiente le pedí explicaciones y le reproché que me dejara ni aclararle si era cierto o no. Después de hablar un rato quedamos en que nuestra relación sería estrictamente profesional, pero no termina aquí la cosa. A la mañana siguiente me para en el pasillo me pregunta una cosa, le explico y me suelta "eres un hijo de..."; me quedé frío y le dije que yo siempre lo había tratado con el máximo respeto y que no le permitía que me insultara, también le dejé claro que allí en el instituto no le haría nada, pero que fuera podría partirle la cara, así que sería mejor que no jugase con fuego. Discutimos un poco y al final me lo volvió a repetir, como me estaba calentando decidí irme para no liarla. Este juega a que los demás tenemos educación y nos contenemos pero arriesga bastante, si es otro que le de igual le hubiera metido seguro, y se las merece, no voy a perder más tiempo pero ya hay historias suyas como para llenar un blog. Al final, pero nuestra relación se reduce practicamente a hola y adiós, pero aún me pregunta cosas en el curre como si no hubiera pasado nada, me fastidia mucho pero allí tengo que aguantarme y hablar con él los temas profesionales. Es un poco triste que estando aquí tan pocos españoles no seamos capaces de llevarnos bien, pero la vida es así que dice Hector.

lunes, 22 de enero de 2007

Capítulo 15: La cuesta de enero.





La 1ª todo el equipo preparándonos para ir de marcha, estamos reflejados en la parte de abajo de una especie de pasadizo entre dos edificios; en la 2ª en el Emocia, podeis ver que ya están encima de la barra; en la 3ª esperando que empiece la obra de teatro; en la 4ª con mis invitados de Hungría en el Emocia; en la última una instantánea de la obra.

Antes de nada desearos un feliz año nuevo a todos, espero que se cumplan todos vuestros sueños y que tengais la fuerza de voluntad para realizar los buenos propósitos de año nuevo que siempre nos planteamos, cosas como dejar de fumar, ir al gimnasio, adelgazar, comer mejor, visitar a Juan..., en fin, ya sabeis de que hablo ¿verdad?. Yo por mi parte no me he planteado demasiadas cosas porque ya sé que con el tiempo las buenas intenciones se evaporan. Ser pragmático creo que se llama esto.

Bueno, sin más dilación veamos que nuevas cosas puedo contaros. Ya os hablé del viaje de regreso, de mi supercatarro y de los primeros días de clase, así que no hay mucho que añadir. Con el catarro sigo y ya va casi un mes, he ido otra vez al médico para una revisión y me ha dado más medicamentos para terminar de curarme; poco a poco toso menos pero de vez en cuando aún tengo unos arranques fuertes. La semana siguiente de volver fue de mucho curre porque hay que poner las notas, hacer recuperaciones, corregir trabajos y cosas así.

La semana del 15 al 19 de enero aún tuve más curre por lo mismo que la anterior, menos mal que ya se ha terminado y solo falta una reunión para poner las notas. Pero también tenemos que preparar Diego y yo cosas para la olimpiada de matemáticas que vamos a intentar organizar; tengo que buscar el material que quiero pedir para el curso que viene y también aprender a manejar un programa de bibliotecas para catalogar los libros que tenemos, no nos faltan cosas por hacer, lo que faltan son ganas. Un día fuimos a un concierto Diego y yo, era de clásica pero salió una tía a tocar la guitarra española que era muy buena.

Por supuesto salimos todos los viernes, claro, y lo pasamos de muerte en el Emocia, las fotos dan fe de ello. Ya casi no vamos a muchos sitios más, primero porque no hay y segundo porque mola mucho. El primer fin de semana y el segundo estaba un poco mal con el catarro pero hay que cumplir. La semana que viene tenemos reunión en Bratislava, reencuentro con el resto del profesorado y a salir un poco por la capital.

El fin de semana pasado, del 19 al 21 de enero, recibimos visita doble; por un lado vino Paloma desde Bratislava y por otro nos devolvió la visita Miguel, el lector de Miskolc (hay un comentario suyo en el capítulo anterior) con dos amigas, una española y otra portuguesa que viven también en Miskolc. Podemos sumar que estaba Lukas, el colega de Paz, y ya tenemos el equipo completo. El viernes fuimos de cena y salimos y montamos una fiesta tremenda, se nos unieron Raul (un cordobés que vive aquí) y su novia Norika, nativa de la ciudad. El sábado por la tarde fuimos a una obra de teatro de los mismos que ya vimos en diciembre, pero esta vez hablaban mucho y no nos enteramos de mucho, pero son muy buenos los tíos; por la noche estábamos todos bastantes cansados y nos fuimos a mi casa a beber algo y a escuchar música. El domingo, despedidas y a trabajar un poco. Pues esto no da más de si, de momento, claro. No os preocupeis que habrá más cosas que contar, el año es muy largo.

PD: Ha llegado la nieve en plan salvaje, hoy es el martes 23 y ha nevado todo el día por lo que hay un montón de nieve, y parece que va para largo; este viernes la predicción es de -10 grados. Ya le dedicaré un capítulo a la nieve con sus correspondientes fotos.

jueves, 4 de enero de 2007

Capítulo 14: La Navidad






En la 1ª, celebrando el cumpleaños de mi madre. En la 2ª una plaza de Zilina, Hlinka, con la decoración navideña, la 3ª la playa de la Lanzada, en la 4ª con mis sobrinos y la última una vista de la capilla de la Lanzada con la isla de Ons al fondo.

Pues ya estamos en Navidad y es mi primera vuelta a casa desde que vine a Eslovaquia. Pero antes los últimos días aquí. El viernes, 15 de diciembre, me fui con Cath, una compañera belga, a ver un concierto en la Stanica, eran tres tíos con ordenadores y a mi me parecían Kraftwerk a la checa. Algunos temas no estaban mal pero nada nuevo. El sábado 16 quedamos para comprar regalos y por la noche fuimos a una fiesta drum' bass en el Guru, que es otro garito subterraneo cerca de mi casa; lo mejor fue que en la puerta estaban dos colegas de Cath y no nos cobraron, pero nos fuimos temprano, demasiada caña la música.

El resto de la semana la pasé buscando regalos. Un día nos juntamos un montón de profes a tomar puch, una bebida típica de navidad, en el carrefour. En el instituto hubo más cosas, un día tuvimos una pequeña reunión y después nos invitaron a comer los del comité de empresa (creo) una sopa tradicional de navidad, está muy buena, de lo que más me ha gustado de la comida de aquí, ya nos la habían puesto en la stuzkova. Al terminar, la asociación de padres nos ha hecho la pelota y nos ha regalado algo a todos los profes, a mi me han dado un perfume, no se si es una indirecta de mi olor personal o ha sido casualidad, ¿qué os parece?.

El jueves 21 también fue divertido, no recuerdo que se celebraba, pero por la mañana han pasado por las clases unas niñas y dejaban cartas para los alumnos escritas por otros alumnos, algo parecido a lo que se hace en España el día de San Valentín. Al llegar a la sala de profes me he encontrado en mi casillero una carta, la abro y es de los de primero que me piden mejores notas, bueno, por pedir que no quede. Por la tarde, a partir de las 4 hay una fiesta de navidad; como siempre los niños preparan el programa con bailes, canciones, teatro y, al terminar, todos a la pista. Tengo que dejar de ir a estas fiestas porque siempre aparece alguna alumna que me pide que baile; ni que yo fuera el farruquito (no por lo del atropello, claro). El viernes pasé toda la tarde de compras y preparando la maleta, hacia las 8 me fui al centro a tomar algo con una chica que había conocido un día de marcha, estuve con ella y una colega suya hasta las 11 y, para mi desgracia, me tuve que ir a por la maleta para irme de viaje, me lo estaba pasando muy bien.

El viaje fue pesadísimo, por encima me confundí con la hora y llegué a la estación de buses una hora antes, y allí estuve pasando frío hasta que aparecieron Luis, Manuela, Paz y sus padres (estuvieron una semana de visita). Bueno, de las vacaciones poco que contar, reencuentros con familia y amigos con un montón de besos y abrazos y contar algunas aventuras zilinescas. Como han sido tan cortas, entre salir algunos días, ir de compras otros y las cenas del 24 y 31 se me ha pasado el tiempo volando y casi ni me he enterado de mi visita a Galicia. He conocido también a dos eslovacos, a Juro, un colega de Porto, y a su novia que pasaron unos días por allí. Lo peor es que pillé un catarro tremendo y en fin de año estaba de vuelta en casa a las 5 y solo tomé nesteas, ¡quien me ha visto y quien me ve!

La vuelta fue otra vez larguísima, llegué muy cansado y con mi catarro en plena ebullición. No paro de toser y estornudar, me duelen la garganta, la cabeza y el estómago de la fuerza que hago al toser; por lo menos estoy ejercitando los abdominales, se me van a quedar en plan tableta de chocolate, ya pondré alguna foto en traje de baño para el disfrute de las lectoras y la envidia cochina de los lectores. Estoy tan mal que hoy he ido al médico con Hector y me ha recetado un montón de cosas, quería darme la baja el tío, pero pasé (uno que es responsable), hasta tuve que firmar que rechazaba la baja. Como estoy así y no tenía nada preparado, ni ganas de trabajar, estos días les ha puesto a los alumnos el vídeo del pato Donald en el mundo de las matemáticas, pero tengo que empezar a currar que ahora vienen las recuperaciones y temas nuevos. Decir que cuando llegué apenas un poco de nieve en las aceras, pero ha nevado algo el mismo día que llegué, ya os contaré que tal.