miércoles, 7 de noviembre de 2007

Capítulo 31: La boda y el viaje.





El la 1ª todas las hermanas Navarro intentando besarme en la boda. En la 2ª con los polacos, Cath, Diego y los contrayentes. En la 3ª vemos un maniquí en Blava que se fue a mear y no tuvo tiempo de subirse los pantalones. En la 4ª una vista del castillo de Blava desde una colina cercana. En la 5ª el equipo de profes de español de este año el día de puertas abiertas; atrás estamos Pilar, Rafa, yo, Mario y Victoria, delante están Tamara, Martina y Maria, falta otra eslovaca, Jana que no estaba ese día.

Después de volver de Madrid paso un par de semanas más en casa con la misma rutina anterior, la verdad, cosa extraña en mi, fue un verano tranquilo y bastante aburrido, pero yo no tenía malas sensaciones, creo que como este año viajé bastante, me tomé el verano como un gran descanso que necesitaba. Casi a mediados de agosto me subo otra vez a un avión para ir a Granada a la boda de Paz, una compañera en Zilina de año anterior, con un polaco que se llama Lucasz. En Madrid estoy un día y quedo con Cath, una belga que trabajaba con nosotros y que también está invitada a la boda. Nos damos una vuelta por Granada y nos acercamos al pueblo de Paz, Alcalá la Real. A todo esto conocemos a los padres de Lucasz y un amigo polaco que viene desde Gales. Más tarde aparecen una pareja de polacos que viven cerca de Lucasz en Irlanda. Vinieron en moto y nos cuentan que en París se cayeron de la moto. El tío tiene la pierna rascada y cerca de la rodilla casi se le ve el hueso, no se como pudo conducir hasta Andalucía. El día antes de la boda se lo pasa en cama recuperándose un poco. También apareció Diego desde Cádiz el día antes de la ceremonia.

No quiero dejar de señalar que los amigos de Paz, y sobre todo la familia, padres y hermanos nos trataron de lujo. A pesar de estar todos muy atareados con los preparativos nos hicieron sentir como en casa, si alguien de la familia lee esto, muchas gracias. Al día siguiente de la boda me voy para Granada donde quedo con uno de los polacos, nos damos un paseo por la ciudad y nos encontramos con Maribel, una profesora de Bratislava que es de cerca de Granada. A la vuelta me paso los días en casa, preparando todo para el largo viaje de regreso a Eslovaquia.

El lunes 27 de septiembre voy en coche para Zaragoza, donde me encuentro con Javi, salimos a tomar algo y al día siguiente arranco hacia un pueblo de Lleida llamado Corbins, donde me espera Juan Carlos, que es el que va a hacer el viaje conmigo. Comemos en su casa y arrancamos para la frontera con Francia. No voy a contar mucho del viaje porque no vale la pena. Al llegar a Francia salimos de la autopista para ahorrarnos los peajes que son bastante caros, pero nos damos cuenta de que así tardamos demasiado tiempo y volvemos a entrar a las pocas horas. Los dos conducimos por lo que nos vamos turnando para poder descansar. La noche del 28 dormimos cerca de Lyon en un área de descanso. Yo, a pesar del cansancio, apenas duermo un par de horas. Seguimos el día 29 hacia el norte, en Besancon giramos a la derecha por una carretera nacional, decidimos no subir hasta Estrasburgo. La carretera es buena, pero como pasamos por mucho pueblos, perdemos bastante tiempo. Antes de Munich entramos otra vez en la autopista y desde allí vamos hacia Austria. El tiempo se pone muy malo y empieza a diluviar, algunas veces llueve tanto que vamos a menos de 80 km/h. En estas circunstancias avanzamos poco y paramos a dormir entre Salzburgo y Viena. Esta segunda noche en la carretera duermo bastante. Muy temprano arrancamos el 30 para llegar lo antes posible. Dejamos atrás Bratislava y, por fin, aparcamos en Banska Bystrica a tiempo para comer con Patricia. Desde que salí de Galicia cuento 3450 km, un paseíto. Al terminar de comer yo me voy para Zilina a donde llego a media tarde y llamo a Héctor porque esa noche duermo en su casa.

Esa tarde me encuentro con alguna gente, como los nuevos lectores: a Pilar, a quien ya conocía porque el año anterior estaba en Trstena; a Tamara que sabía de ella por Paloma, a Mario que estaba de lector en la universidad en Presov, cerca de Kosice, y Diego, que el año anterior estaba en la República Checa y lo conocía del curso de Hot potatoes, aunque éste nos va a durar poco como veremos.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Capítulo 30: El summercase.





En la 1ª foto con Chan y Carlos antes de partir para el festival; en la 2ª vemos a Jesus and Mary Chain en pleno concierto. La 3ª es en la fiesta que hicimos en casa de mi hermana el día que llegué. En la 4ª aparecen mi sobrina y sus amiguetes el día de su primera comunión. En la 5ª una toma marítima cerca de mi casa.

En primer lugar, quiero saludar a mis nuevos lectores, que si , que los hay; si miráis en el capítulo anterior hay un comentario de dos chicas de Lugo que encontraron el blog por casualidad. Deberíais aprender los demás y dejarme comentarios aunque sea una tontería, que eso anima al que escribe, o sea, yo. Pues nada, desde la lejana Eslovaquia un beso para mis dos nuevas lectoras que, espero, continuarán siéndolo; por favor me gustaría saber como llegasteis a encontrar el blog, es simple curiosidad.

Vamos entonces a seguir con lo que nos interesa: mi vida. Después de mi vuelta a Galicia paso dos semanas en casa un poco extrañas. Era la primera vez que estaba tantos meses fuera y me encontraba un poco descolocado. Como el tiempo no era demasiado bueno para la época del año me dediqué a descansar, a visitar colegas y a arreglar algunos papeles; pero pude ir algunos días a la playa; yo no soy muy playero, pero después de tanto tiempo apetece. El mes de julio llegó con mi sobrino Iago que se quedó con nosotros de vacaciones, igual que el año anterior, pero esta vez no nos ayudó mi tía, si no mis otros sobrinos y mi hermana; como Iago es el pequeño está muy mimado y todos quieren estar con el.

El viernes 13 de julio salgo temprano con Carlos y Chantrero para Madrid, el motivo del viaje es que nos vamos a un festival de música, el Summercase, que tiene un cartel bastante interesante. Allí nos encontramos Isa, Ruski, Paloma y más gente que va apareciendo. El festival es en Boadilla, cerca de Madrid, en un recinto grande, pero bastante malo. Es un descampado enorme sin sombra ni nada que se le parezca, el suelo es tierra y piedras por lo que se levanta mucho polvo al moverse la gente; no hay casi donde sentarse y nos pasamos las dos noches casi enteras del festival de pie. Hay un par de grifos de agua pero sale muy caliente y es intragable; los precios son abusivos, tanto de la comida, que es una mierda, como de la bebida; si pides un mini, que se supone es un litro de cerveza, te dan un vaso que tiene como dos pequeños, ni un mísero descuento te hacen y te lo cobran carísimo. Por otro lado los escenarios están bastante cerca unos de otros y en ocasiones si te alejas un poquito se solapan, sobre todo en las carpas si no estás adentro..., podría seguir diciendo cosas de la organización pero ya es suficiente, les doy un suspenso enorme, dudo que vuelvan a verme por allí, pero no solo por lo mal organizado y lo caro, es que ya soy un poco mayor para tanto ajetreo festivalero, hay que dejar que las nuevas generaciones entren en acción.

Hablando de la música, en mi opinión los conciertos fueron bastante irregulares; tuvimos algunos increíbles, como por ejemplo PJ Harvey, Jesus and Mary Chain y Hidden Cameras. Hubo algunas decepciones como Flaming Lips, James y Arcade Fire, y bastantes normales o mediocres como Kaiser Chiefs y Bloc Party, por mucho que se empeñen en venderlos como lo más de lo más. Yo terminé cansadísimo, ya no estoy para tanto totre, el sábado estuve mas de 12 horas sin sentarme.

Después del festival estuve unos días en Madrid donde aprovecho para pasear, comprar algunas cosas y, sobre todo, visitar a algunos amigos en la ciudad, no a todos los que me hubiera deseado pero no tenía coche ni demasiado tiempo, lo siento por los que no he podido ver, otra vez será chicos. Como me gusta mucho Madrid, me lo paso estupendamente recordando viejos tiempos. Seguramente no vuelva a vivir allí, pero la verdad es que me gustaría poder ir más a menudo. Esto es lo que ha dado de si el festival.

domingo, 17 de junio de 2007

Capítulo 29: El final del curso.






En la 1ª un homenaje a Luis y Manuela, grandes amigos aficionados a la naturalez, es la foto de una gaviota reidora. En la 2ª en los jardines de la mansión del embajador. En la 3ª estoy en al bus con Aga camino del Wilsonic. En la 4ª el mejor retrato que me han hecho en años, ¡no se me ve el careto!. En la 5ª en el festival con el castillo de Bratislava al fondo, ¿pensando en el futuro?

Finalmente, el jueves 31 de mayo me quitaron la escayola, el tobillo está hinchado pero puedo andar bastante bien, tengo que ponerme una pomada y una venda, y me ha dicho el médico que durante dos semanas tenga con mucho cuidado, no puedo saltar, correr cosas similares. El viernes fui al instituto a llevar los papeles y por la tarde viajamos a Bratislava a otra reunión de 'trabajo'. Después de ir al hotel bajamos al centro para quedar con la peña, allí cogemos un autobús y nos vamos a una zona de residencias universitarias porque hay una fiesta de la cerveza y, claro, a una cosa así no se puede dejar de ir. Llegamos Diego y yo los primeros y paseamos por la fiesta, hay conciertos, mucha peña, y buen ambiente. Poco a poco van llegando el resto y al final nos juntamos bastantes: un montón de españoles, algunos franceses, una checa, y dos polacos. Nos lo pasamos muy bien y nos retiramos al terminar los conciertos. Nos costó bastante encontrar taxi porque como el recinto está lejos del centro todos querían subirse a los taxis.

El sábado por la mañana nos vamos a seguir 'trabajando' con lo de la publicación que estamos preparando, aunque nos falta mucho por hacer, las cosas avanzan poco a poco; pero me parece que la gente se obsesiona demasiado, algunos prepararon 20 y 30 ejercicios; yo sólo tengo 6 y aunque mi tema es muy sencillito ya estoy pensando en que más puedo añadirle, me da un poco de vergüenza tener tan pocos ejercicios, pero no sé que ha pasado con aquello de la ley del mínimo esfuerzo. Ahora por culpa de tener unos compañeros tan responsables y trabajadores yo tengo que trabajar más. ¡Habrase visto!

La noche del sábado salimos, una vez más, de fiesta. Nos vamos donde casi siempre, al zulo, yo me lo pasé muy bien otra vez, estuve mucho tiempo hablando con Aga, la chica polaca que había conocido la noche anterior. Majísima, es muy divertida y no para de hablar. El domingo volvemos a trabajar un poco más por la mañana y después de comer regresamos a Zilina.

El lunes 4 vuelvo al trabajo, para desgracia de mis alumnos que contaban con no volver a verme este curso. Falta muy poco para el final, están todos cansados y con pocas ganas de estudiar, aunque saben que deben hacer un último esfuerzo. Esta semana solo repasamos unas cosas y hacemos ejercicios, la semana siguiente tendremos mucho exámenes. Los de 1º tienen el examen final de español y están un poco nerviosos. La semana pasa rápido entre las clases y algunas reuniones. También han vuelto los del intercambio y, salvo un par de detalles, parece que todo ha salido bien y los chicos están contentos con el viaje.

El viernes 8 viajo otra vez a Bratislava, esta vez solo. Voy porque hay un festival de música y he quedado con algunos profes de allí y con Aga, la chica polaca. No hay mucho que contar, estamos en el festival, hay algunos grupos interesantes, sobre todo el sábado, y nos juntamos otra vez un grupo de gente de distintos países. El domingo viajo de vuelta bastante cansado y mentalizándome para la semana de trabajo que me espera.

Efectivamente la semana del 11 al 15 ha sido intensa de trabajo, todos los días con exámenes y por las tardes corrigiéndolos porque me voy el 22 y el 20 debemos tener todas las notas puestas. He tenido que ir al médico otra vez, pero solo para un certificado. Es muy extraño, parece ser que aquí cuando terminas un contrato tienes que tener el certificado de que estás sano, no lo entiendo. También me ha dicho la directora que si la dueña renueva el contrato, me puedo cambiar al piso de Mariaje, que es el mejor de todos, el mas céntrico y el mejor preparado.

El viernes quedo para cenar en el centro y me acuesto temprano que el fin de semana tengo mucho para corregir. El sábado quedamos para cenar algunos profes españoles y las dos profes eslovacas de español. Queríamos salir un poco para celebrar el último fin de semana en Zilina mío y de Paz, pero aquí los sábados la cosa está bastante apagada y nos retiramos temprano. Me dio mucha pena que el último día de fiesta no fuese más animado. La verdad es que desde febrero las noches aquí han bajado mucho, sobre todo porque el emocia ha perdido bastante ambiente, hasta enero nos pasábamos unas noches de fiesta y de bailar tremendas, pero a partir de esa fecha la cosa ha caído en picado, no se por qué. Espero que el curso que viene la cosa está mejor. No recuerdo si ya lo comenté alguna vez, pero me quedo el año que viene, voy a ser el único que renueva, el resto se van, ahora voy a ser el rey del gallinero.

Los últimos días son de un estrés tremendo, terminar de corregir, pasar las notas, últimas reuniones, recoger las cosas del piso y llevarlas a casa de Héctor porque no puedo dejar nada... El jueves 21 de junio vamos, una vez más, para Bratislava Diego y yo. Esta vez el motivo es que es la entrega de varios premios de la agregaduría, y como nosotros organizamos la final de la olimpiada de matemáticas en Zilina, pues nos han invitado a asistir al magno evento. Así que allá nos vamos a la entrega de premios. La ceremonia es un rollo, corta y al terminar comemos con los alumnos ganadores antes de que regresen a sus lugares de origen. Por la noche, ¿a que no adivinais qué hacemos?, si, salimos de fiesta, la rutina es lo que tiene. El viernes por la mañana tenemos una reunión de despedida de lectores y a la hora de comer hay una recepción en casa del embajador para celebrar mi santo, bueno, también es el del rey, pero yo prefiero pensar que es por mi, que soy una excelente persona, ¿no os parece?; hay mucha gente y comemos un montón. Al terminar tomemos un café en el centro, yo me despido a media tarde de mis compañeros ya que esa noche vuelo a Galicia para mis vacaciones y me voy porque había quedado con Aga para despedirla. Pasamos unas horas juntos y hacia las 7 de la tarde tomo un taxi para el aeropuerto. Vuelo hasta Frankfurt y la mañana del sábado, muy temprano, me subo a otro avión que me deja en Santiago donde me recogen mi hermana Susi y Diego. Empiezan mis vacaciones, pero eso es otra historia...

martes, 22 de mayo de 2007

Capítulo 28: La nueva visita al hospital.






En la 1ª un antro de Cracovia. En la 2ª en unas estatuas en una calle de Wroclaw. En la 3ª estoy descansando y unos gnomos intentando quitarme el sitio. En la 4ª una artística representación de una botella de cerveza. Abajo con la pata loca.

Este capítulo debería titularse algo así como 'el salto' pero, por causas que pronto comprendereis, tiene el título que podéis ver. Vamos por partes. El viernes 18 salí un poco, algunos alumnos de 5º quedaron en una disco para celebrar el final de maturita, y allí me fui como representante de los profes españoles, porque Diego se había ido a una casa en la montaña con una gente y Paz no estaba bien y se quedó en casa. Llegué hacia las 10 y estaban allí unas 10 alumnas tomando pizza y bebiendo, estuve con ellas tomando algo hasta las 12, a esa hora se iban a otro pub pero me volví a casa a descansar.

El motivo de retirarme tan temprano es que tenía que estar a las 9:30 en la escuela porque nos íbamos a ¡saltar en paracaídas!, los valientes éramos yo, Catherine, su hermana, una amiga suya y la lectora de francés de la universidad; de aquí salía el título fallido del capítulo. Nos fuimos a un cuartel militar para una unas clases de preparación del salto. Estuvimos una hora y algo con cosas teóricas, entonces descansamos un poco y salimos afuera para ver despegar un helicóptero que hacía un ruído de mil demonios y levantó muchísimo polvo. Regresamos entonces al gimnasio donde estábamos con la clase teórica para continuar. Como la monitora no llegaba empezamos a mirar que cosas había por allí. Yo vi unas cuerdas de saltar la comba y decidí probar, con tan mala pata que al primer salto torcí el tobillo izquierdo y me hice un esguince, estábamos descalzos y apoyé mal el pié. Yo noté que había torcido bastante y me temía lo peor y, efectivamente, a los 3 minutos se me puso el tobillo como un pelota, me trajeron hielo y me senté a decir todos los tacos habidos y por haber.

Llamé a Héctor y se vino a recogerme en taxi para irnos al hospital. Las chicas se quedaron para seguir con lo del salto, por la tarde me llamaron y me dijeron que todo había ido estupendamente y que se lo pasaron muy bien, otra vez será. Bueno, allá nos vamos a urgencias, esperamos pacientemente y al final entramos, cuando se enteraron de que era español fui el pitorreo de médico y las enfermeras. Me mandaron a hacerme unas radiografías y no había nada roto, pero a pesar de eso me escayolaron para tener el tobillo fijo una semana. No me dieron nada de medicamentos, ni analgésicos ni antiinflamatorios, señal de que no es muy grave, espero.

Me pasé el sábado por la tarde dándole vueltas a la cabeza y aburrido. Lo peor, a parte de lo del salto, es que el jueves me tendría que ir para España con los chicos del intercambio y no voy a poder. Al final se va con ellos Luis y su mujer, Manuela, es una putada porque es en bus y será muy cansado; yo ya lo tenía asumido, pero que lo sepas dos días antes no es ninguna broma. El domingo vino Paz a comer conmigo, y se pasaron también Diego y Héctor. El lunes fue Héctor a mi médico de cabecera a recoger mi baja y después me fui al instituto para llevarla y hacer un par de cosas.

Pues esta es la segunda visita al hospital, no es tan grave como la primera, pero nunca es agradable, sobre todo si le toca a uno. Creo que el viernes voy al médico a que me quite la escayola y espero que está todo bien y pueda volver a trabajar. Es que te aburres mucho todo el día en casa. Por lo menos terminé de corregir unos exámenes y ya me ha traído Diego otros para corregir; también acabé todo lo de la publicación que vamos a hacer. El resto del tiempo lo paso con música, leyendo y viendo alguna peli. Bueno, y con el blog, claro.

Aquí continúo, estamos a domingo 27 de mayo, día de elecciones municipales y de algunas autonomías. Veremos como quedan los corrupciómetros, quiero decir, los ayuntamientos. El viernes fui con Héctor al médico, pero no me quitó la escayola; aún tengo dolor, así que hasta el jueves, por lo menos, en casita. Me va a dar algo, ahora hace unos días estupendos, y yo en casa muerto de asco. Hoy, para celebrar las elecciones, he decidido darme una ducha. Llevaba desde el sábado pasado sin ducharme. No os confundais, me lavo todos los días con agua y un poco de jabón, pero no es lo mismo. Así que busqué la forma de no mojar el yeso, y lo he conseguido, os lo cuento.

Primero busqué un bolsa grande que me tapase toda la escayola, pero no tenía, sería demasiado fácil. Con las bolsas que hay por la casa solo puedo tapar la mitad. Seguí pensando una solución y estaba por la cocina cuando encontré una goma, de esas que traen las cajas de zapatos y se me iluminó en cerebro. Cogí otra bolsa y la rompí, metí en pie dentro y a la altura de la rodilla le puse la goma, deje entonces caer el resto de la bolsa hacia abajo y cubría la primera bolsa como una falda. Para evitar fugas que mojasen el yeso, bajo la segunda bolsa, donde empiezan las gasas, puse una camiseta y la até. Ya tenía el pie, teoricamente, impermeabilizado. Faltaba la prueba de fuego: intentar ducharme.

Pues allá me voy al baño. Dejo todo preparado y a mano, toalla y el gel de ducha. Me subo a la ducha y me pongo en una postura un poco extraña para evitar lo máximo posible la exposición al agua de mi invento. La postura es que la pierna mala la levanto y la dejo en el bordillo del baño, con una mano me apoyo para no caerme y con la otra manejo la alcachofa de la ducha con mucho cuidado. Si se mira bien, estaba como dando una patada de kárate lateral. Es decir, lástima una foto porque seguro que estaba muy gracioso, mientras estaba en la ducha me reí mucho, pensando en la postura, en que haría si me caía, y cosas por estilo. Bueno, finalmente logré darme una ducha decente, y la pierna mala permaneció seca durante todo el proceso. Estoy muy contento y orgulloso de mi ducha, si señor.

viernes, 18 de mayo de 2007

Capítulo 27: Los exámenes de maturita.





En la 1ª una vista de un concierto en el majales. En la 2ª el ambiente el día del partido contra Canadá. La 3ª es una vista de Kosice. En la 4ª hablando con un tío en Kosice, no dijo nada, lo dejé mudo de asombro. En la 5ª con una profe de español de Kosice.

El viernes 11 de mayo salimos un poco por la noche pero nos retiramos temprano porque el sábado nos fuimos a Kosice de visita, tampoco había mucho movimiento. Paloma iba desde Bratislava con una amiga, dos compañeros subían desde Hungría y nosotros desde Zilina. Nos estaban esperando los profes que viven alli. Comimos muy bien, paseamos por la ciudad y por la noche salimos de fiesta. El domingo nos levantamos temprano porque queríamos ir a visitar unas cuevas que hay cerca de la ciudad, a unos 20km. Llegamos allí y resulta que la visita guiada que pensábamos hacer era media hora más tarde de lo que pone en internet. Paloma pilló un rebote muy grande, con razón, todo hay que decirlo. No cuesta nada poner bien la información en internet. Tampoco podíamos esperar la siguiente visita porque se nos hacía tarde para volver a nosotros y a los de Hungria. Lo que hicimos fue tomar algo y volver para comer, por la tarde despedida de todos y regresamos a casa.

El lunes y el martes siguiente trabajamos normal, a estas alturas ya estamos todos, alumnos y profesores, cansados, pero ya falta poco para terminar el curso así que debemos hacer un último esfuerzo. El miércoles empezaron los exámenes de maturita para los de 5º y de 4º (pero solo de lengua eslovaca). Hay un tribunal con un presidente externo, despues los profesores españoles de la asignatura, alguno eslovaco, la agregada de educación y un inspector que viene de España para estos exámenes. Ya hicieron un maturita escrito pero este es oral y es más importante porque determina su nota final. Hace meses se les dio el programa que son unos 25 temas para preparar. El día del examen escogen una bola con el tema que les toca, tienen unos 20 min. para escribir el tema, y después lo defienden oralmente y responden a algunas preguntas de los miembros del tribunal. Aunque se suelen poner buenas notas, están muy nerviosos. Para maturita es cuando más estudian en los 5 años en el instituto. La mayoría vienen muy arreglados, traje ellos, y ellas traje o vestido. Muy formal, aquí hay un montón de cosas formales. Para cualquier tontería, venga, todos en traje. Las notas al final han sido bastante buenas, casi diría que muy buenas, algunos con aprobados han sacado notable y los buenos casi todos notable y sobresaliente. Los alumnos con los que hablé estaban contentos la mayoría.

El miércoles debería tener algunas clases con 1º, pero al final he acompañado a una alumna de francés a Martin, una ciudad cercana, a un concurso de recitación de prosa y poesía en eslovaco, he ido con ella porque la chica es menos de edad y tiene que acompañarla alguien. Lo hizo muy bien, así que ganó. Por la tarde estuve en el instituto apoyando a los de 5º en los exámenes de maturita. El jueves y el viernes me tocó ir de excursión, como con maturita se ocupan muchas aulas, en el centro solo están algunas clases, el resto se van de paseo al campo con varios profesores. El jueves fui con 3º y el viernes con 2º. Es un poco rollo porque solo es pasear, pero nos mandan y tenemos que ir. El jueves fuimos a las afueras de la ciudad andando, pero por el asfalto, el monte al lado y nosotros por el asfalto. Yo puse música y pase de todo el mundo, cuando me preguntaron si nos íbamos dije que claro. El viernes fuimos con segundo y fue un poco mejor, pero solo un poco.

La noche del jueves nos fuimos Diego y yo a tomar algo con los de 5º, pero estaban 5 o 6 nada más, hay muchos grupos entre ellos y parece que no terminan de llevarse del todo bien. Habíamos quedado en cenar un día y después salir de fiesta, pero como ya terminaron pasan unos de otros y no creo que vayamos. Tiempo al tiempo.

jueves, 10 de mayo de 2007

Capítulo 26: El majales, el viaje a Bucarest y la despedida de 5º.





En la 1ª vemos una iglesia ortodoxa en Bucarest; en la 2ª estamos todo el equipo antes de cenar; en la 3ª se ve el gigantesco edificio levantado en la época del megalómano Caucescu. En la 4ª una vista de la ciudad desde el 'caucescódromo'. En la última aparece un poste de la luz, en toda la ciudad son iguales, como tengan un apagón no sé como podrán arreglarlo con este lío de cables.

Terminé el anterior capítulo en la olimpiada, después de despedir a nuestros concursantes y sus profesores, el resto del fin de semana tocó descansar; el martes era festivo, así que el lunes salimos a tomar unas birras con Paz y Lukas, que estaba de visita por la ciudad. El martes empezó el majales, que es algo así como una fiesta de mayo en la universidad. Me acerqué con Diego a tomar unas birras, bastante ambiente, música infame y, como no, muchos alumnos. El miércoles fui a ver el partido de hockey hielo contra Canadá, que lo proyectaban en al majales, perdieron pero fue un buen partido (era el campeonato del mundo). El jueves fui otra vez con Luis y después aparecio Diego, quedamos con una chica que conocemos y nos volvimos a encontrar mucha gente. Como siempre los grupos son malos pero fue el día con más ambiente. El viernes 4 de mayo fuimos a un concierto de Iva Bittova, una checa violinista que tiene una voz increíble, pero algo demasiado new age para mi gusto, me sobró la mitad del concierto, pero como curiosidad no estuvo mal.

El sábado salimos de madrugada Diego y yo para Viena ya que nos fuimos hasta el martes a Bucarest, la capital de Rumanía. Allí coincidiríamos, de nuevo, con nuestros amigos de Banská: Lara, Juan carlos y Javier; también estaban los padres de Javi, que están de visita en Eslovaquia. Después de llegar nos fuimos al centro a buscar a nuestros acompañantes que nos estaban esperando en el piso que alquilamos para pasar estos días.

Los días que estuvimos allí transcurrieron entre paseos y comer abundantemente (adios a la operación tanga para el verano). Decir que la cuidad es muy grande, bastante caótica y desestructurada y con contrastes grandes, tanto en los edificios (cosas bonitas al lado de otras horribles), como en la gente, se ven buenos coches y gente con buena ropa, pero hay muchísima mendicidad, muchos mendigos son personas mayores. Los precios no son muy altos para nosotros, pero yo creo que para ellos si lo son, un café vale un euro o algo más, y una cerveza a partir de un euro y medio. Pero parece un sitio con poca vida para el tamaño que tiene, se ven pocos bares, indicador universal del movimiento de las ciudades.

Pero lo pasamos bastante bien, a los amigos de Banská ya los conocíamos de anteriores aventuras, y los padres de Javi son majísimos, así que todo muy bien, hasta tuvimos tiempo de esperar el rescate de 4 de nosotros que quedaron atrapados en un ascensor. Un cosa interesante es la megalomanía del dictador Caucescu. Construyó un edificio inmenso a todo lujo en un país pobre, el interior es de marmol, madera, lámparas immensas, remates de oro y cosas así. Unas escaleras las tuvieron que rehacer tres veces porque a la mujer del susodicho no le gustaban y no bajaba cómoda por ellas, algo increíble. Alrededor del edificio levantó unas avenidas enormes, y para ello no le importó derribar y desplazar muchas iglesias y palacetes que estaban allí. Decir que en tiempos a la ciudad la llemaban la París del este, creo que es significativo. Para resumir, que está bastante bien para un par de días, quizás no para ir a propósito, pero en una ruta de varias ciudades, o si se está de paso, no está mal.

La vuelta fue bastante pesada y salimos con un poco de retraso, por lo que ya pasamos el resto del viaje con fuego en el culo, casi perdemos el tren para Zilina, pero por suerte Paloma nos llamó a un taxi y llegamos a tiempo. El miércoles 9 de mayo fue un día extraño, a la vez alegre y triste. Ese día se despidieron los alumnos de 5º, tanto de francés como de español. Cuando llegué estaban los de francés pidiendo dinero en la entrada a cambio de caramelos, una vez dentro hacían lo mismo los de español, es una tradición, hay institutos en los que sus alumnos salen a la calle a pedir. Estaban todos bien vestidos y arregladitos y más tarde fueron recorriendo las todas las clases despidiéndose de los alumnos y de los profesores. A media mañana vamos todos al anfiteatro del instituto, la dire dio un pequeño discurso de despedida y felicitó a algunos con buenas notas. Después ellos dijeron una palabras de despedida (entre otras cosas dijeron que se iban pero que dejaban una cosa muy valiosa: los profesores), después nos dieron una flor a todos sus profesores. Al final los demás alumnos les hicieron una especie de túnel con los brazos y pasaron todos por allí. Nos hicimos unas fotos con ellos y vuelta al trabajo. Ahora tienen que estudiar para el maturita oral y terminan sus estudios de secundaria. Hemos quedado de salir un día de fiesta con ellos, espero que lo cumplan. Una tradición curiosa aquí es que después, cada 5 años quedan todos para cenar y ponerse al día de sus vidas, van ellos y su tutor a recordar viejos tiempos, pero se hace con la clase de secundaria y no en la universidad.

martes, 1 de mayo de 2007

Capítulo 25: El capítulo extra: En donde nuestro intrépidos héroes se enfrentan a un gigante





En la 1ª tomando unas cervezas con los de 5º y algún amigo suyo en el Migrenia (migraña). En la 2ª vemos un cartel que está en la entrada del Tesco, ¡es imposible robar porque no puedes entrar con pistola!, que previsores estos eslovacos.En la 3ª durante la despedida de los de 5ºen el instutito; en la 4ª cuando pasan por el túnel que les hacen sus compañeros; en la 5ª con los que ya son ex-alumnos.

Nuestros bravos e intrépidos amigos regresaban de madrugada a su posada, luego de haber ido a calmar su hambre en un mesón que les habían recomendado unos labriegos de la zona, aunque les costó tiempo y paciencia el entender donde estaba el lugar, pues esas gentes rudas hablaban una lengua bárbara, salvaje e incomprensible, nada que ver con el elegante y sencillo idioma de la lejana península patria.

Todas sus armas las habían dejado en la posada, así como sus valiosas monturas, todo ello para intentar pasar lo más desapercibidos posible en medio de esta gente de aspecto bravo y amenazador y para que no se sintiesen atemorizados por ellos, pues es conocida la capacidad de los magos enemigos de nuestros desfacedores de entuertos, y que podrían conocer su presencia a través de los ojos de los nativos de la zona. Decíamos, pues, que volvían a sus aposentos nuestros amigos, pensando ya en tumbarse en sus lechos para descansar del largo y agotador viaje que les había traído a estos extraños parajes, y soñar con las hermosas doncellas que, cuenta la leyenda, abundan en estas lejanas y verdes tierras, y que prometen elevar a los siete cielos los cuerpos y espíritus de aquellos que tienen la fortuna de yacer con ellas.

Cerca ya de la posada, se complacían nuestros aventureros en pasar el tiempo recordando pasadas aventuras y compañeros de tantas batallas caídos en el duro fragor de la lucha. En estas estaban cuando, salido de la oscuridad de la noche, se les aparece un gigante tan grande como la almena mayor del mayor castillo conquistado por nuestros valientes en anteriores hazañas. Sin darles tiempo, ni siquiera, a poder ponerse a cubierto, y con sus brazos que medían no menos de 10 metros de longitud, les lanzó un mandoble que a buen seguro terminara con sus vidas si no fuese gracias a sus excelentes reflejos, muy bien entrenados en las múltiples contiendas en las que nuestros hábiles luchadores se han visto envueltos; pero a pesar del intento de esquivar el golpe, no pudieron evitarlo del todo, y recibieron en sus testas un buen garrotazo que les dejó aturdidos por unos instantes, pero estando ellos adiestrados en las situaciones más peligrosas que imaginar podemos, rapidamente reaccionaron y se levantaron para ponerse a salvo de la siguiente arremetida de su oponente. En estos peligrosos momentos lamentaban el haber dejado sus armas a reguardo creyendo que sería menos peligroso no tenerlas.

El gigante se dispuso a buscarlos para acabar con ellos repartiendo zarpazos a diestro y siniestro, que arrancaban de cuajo los árboles que encontraba a su paso provocando un gran estruendo. No estando aún en condiciones de responder a las acometidas del coloso, optaron nuestros desventurados por retroceder y ocultarse momentaneamente en la espesura aguardando recupar todas sus fuerzas y tener todos sus sentidos preparados para afrontar la difícil pelea que se avecinaba. No es necesario explicar que este comportamiento no es costumbre de nuestros valientes caballeros, y que unicamente tuvieron ese proceder por causa del cobarde y traicionero ataque sufrido al amparo de la oscura noche y por la falta de sus armas que les impedía el defenderse adecuadamente.

Una vez recuperados y a salvo en medio de la espesura del bosque y de la oscura noche, discutieron qué hacer, si quedarse y luchar en desigualdad con el gigante enemigo, o retirarse a la posada al amparo de la noche que los acultaba momentaneamente para poder recuperar sus preciadas armas con las que abalanzarse sobre su contrario. Al final decidieron, con muy buen criterio, permanecer en la batalla, pues no es comportamiento digno de un caballero el retirarse de una disputa, y mucho menos el permitir que semejante bestia campe a sus anchas por las aldeas, haciendo todo el mal que sus infernales orígenes le permitan. Aún siendo conocedores del riesgo que para sus valiosas vidas entrañaba enfrentarse con el enorme gigante que persistía en su búsqueda, no dudaron en arriesgar su existencia por una causa justa.

Para el embite rehusaron sabiamente el enfretamiento directo, conocedores de la descomunal fuerza del cíclope. Se decidieron entonces por atacar a su enemigo cada uno por un flanco, y mientras uno entretenía a la bestia, el otro le golpeaba con todas sus fuerzas; pero poco daño podían infrigir en tamaño enemigo sin las armas adecuadas; si dispusiesen de sus espadas, unos cuantos mandobles habilmente ejecutados y, sin duda, la batalla terminaría pronto. A pesar de esto, su táctica tuvo efecto y consiguieron disminuir notablemente la fuerza y el empuje del contrario a base de perseverancia y pequeños ataques sabiamente dirigidos. La fiereza del enemigo disminuyó y, poco a poco, se dio cuenta de que sus contrarios no eran fáciles de batir, más bien al contrario, y de pronto se despertó en el un sentimiento de miedo que hasta ese momento desconocía, pues era muy notoria la calidad combativa de nuestros amigos y su incapacidad de hacerles el más mínimo rasguño. De esta forma empezó a recular hacia el bosque intentando ocultarse en la maleza, pero su gran tamaño y la astucia de sus contrarios le impedían ocultarse y evitar los contínuos ataques que sufría y que mermaban sus fuerzas poco a poco.

Estaba la batalla decantándose claramente, a estas alturas, a favor de nuestros dos arrojados héroes, pero el cansancio acumulado durante el largo viaje y el duro batallar les hizo pararse unos instantes a recuperar el resuello que les permitiese un último ataque al coloso y poder finalizar la pelea victoriosos. Pero el cíclope diose cuenta del agotamiento de sus contrarios, y pese a estar él también muy fatigado, utilizó sus escasas fuerzas para alejarse y adentrarse en una oscura cueva. Cuando nuestros compañeros descubrieron la artimaña, corrieron para evitar la huída y poder atrapar a su poderoso enemigo, pero ya fue tarde. Permanecieron en la oscura entrada del agujero un buen trecho deliberando sobre la oportunidad o no de entrar para rematar a su hercúleo enemigo. En esas estaban cuando oyeron, desde el interior de la oscura caverna, varios alaridos que, sin duda, provenían de otros gigantes dispuestos a vengar al malherido que les pedía ayuda.

No duden nuestros lectores que, de tener nuestros valientes guerreros sus armas, jamás se hubiesen retirado del campo de batalla, pero las más elementales normas de supervivencia dictaba, en esta ocasión, la conveniencia de retirarse y esperar otras ocasiones más propicias en las que demostrar su valentía eliminando para siempre a estos gigantes que tienen a la población atemorizada desde tiempos inmemoriables. De esta forma alejáronse rapidamente del lugar para no ser vistos por los gigantes y apresuraronse en llegar prontamente a la fonda donde poder descansar para las nuevas disputas a las que tendrán que enfrentarse en un futuro no lejano.

domingo, 29 de abril de 2007

Capítulo 24: El intercambio y la olimpiada.






En la 1ª comiendo con algunos de los participantes en la olimpiada. En la 2ª vemos el cartel que hicieron dos alumnas sobre el intercambio. En la 3ª los participantes en la olimpiada; en la 4ª estamos Javi y yo preparándonos para jugar un billar con dos nativos la noche de la olimpiada y en la 5º estoy besando el taco para darme suerte (por supuesto ganamos nosotros).

Al regresar de las vacaciones he tenido trabajo a barrer. El viernes 13 por la tarde se fueron para Sofía, al festival de teatro español, nuestros representantes, 8 alumnos, con Paz y Diego al frente de la expedición. Yo pensaba ir con ellos hasta el lunes pero cuendo miré los billetes pasaron en un día de 130€ a 180€ y al siguiente a 240€, y para estar solo dos días es mucho dinero, por lo que con gran tristeza me quedé en tierra. Como no estaban ninguno de los dos en toda la semana tuve que hacer bastantes guardias de Diego. Esa semana tampoco paré, sobre todo por temas de la organización del intercambio, ya que venían esa semana, y de la olimpiada.

Los visitantes extremeños llegaban el miércoles 18, y el lunes 16 aún no teníamos casa para todos, yo estaba desesperado, me molestó bastante la actitud de algunos padres y alumnos eslovacos. Primero se apuntan al intercambio, les avisamos que tienen que recoger en su casa a un español y todos de acuerdo. Pero una semana antes nos dicen que no van a España por lo que sea, pero algunos, además de no querer o poder ir a España, dicen que no quieren a nadie en su casa, ¡y me lo dicen a 5 días de venir los del intercambio!. Menos mal que pudimos encontrar vivienda para todos.

Llegaron el miércoles 18 por la tarde, repartimos a los niños y todos a casa. El jueves estuvieron en el instituto y los llevamos a un par de clases que repartimos entre todos los profesores de español del centro, bueno, de todos no, ¿adivináis quién no quiso tener alumnos españoles en una clase suya?, pues si, el de siempre, otro no podía ser. Una niña estaba un poco mal porque esperaba estar en casa de una chica y le tocó un chico, lloró un poco y todo, pero creo que con los días se llevaron mejor. El viernes se fueron a Cracovia y a los montes Tatras. El fallo aquí es que contrataron un bus demasiado pequeño y dos de nuestros alumnos tuvieron que quedarse en tierra, a mi me pareció muy mal, si se organiza un intercambio es para que los niños conozcan gente nueva, hablen el idioma, interactúen..., cosas de la directora. Lo peor es que los que se quedaron fueron los dos que tuvieron algún problema con su visitante, y en vez de estar juntos eses días para que se conocieran mejor, tuvimos que separarlos.

Regresaron el sábado por la tarde y el domingo fuimos a comer al campo con algunos padres. Nos llevaron a hacer una pequeña ruta por el bosque muy bonita. Después comimos gulas (es un guiso de carne típico de los países de la zona) y estuvimos un rato tomando el sol y charlando hasta la hora de volver. El lunes nos fuimos al centro de la ciudad a ver una iglesia que tiene dos órganos que nos enseñaron por dentro y todo. Muy interesante. Por la tarde quedaron los chicos para comer y el martes 24 salieron hacia Bratislava, tuvimos algunas lágrimas y todo. En una semana la gente joven es capaz de crear unos lazos muy fuertes, que envidia, los años te hacen perder esa espontaneidad. El martes los recibió el embajador y visitaron la capital y el miércoles volaron de vuelta a España. Al final, y a pesar de todos los problemas y del trabajo que tuvimos, parece que salió todo bastante bien.

El jueves 26 me tuve que ir a Bratislava en una visita relámpago. Hay un concurso literario que organiza la embajada, los niños presentan un trabajo y tienen que ir a defenderlo delante de un tribunal, y me tocó a mi acompañar a nuestra representante; pero resulta que es del 1º al que no le doy clase, así que no la conozco, pero Danica, que así se llama, es muy simpática y habla muy bien español, durante el viaje de ida hablamos para que practicase, allí nos encontramos con el resto de los participantes. Estuvimos allí casi tres horas y regresamos a casa, fue un poco cansado pero la chica es muy interesante, con 15 años vive sola, colabora en una fundación, estudia, es majísima.

Sin poder descansar nada, ya nos tocaba preparar todo para la olimpiada. Enviando mails a los profesores, ultimar el alojamiento y la comida de los participantes y cosas por estilo. Llegaron el viernes 27 poco antes del mediodía, no pude verlos hasta l as 13:30 porque los viernes tengo 5 clases seguidas. Llegaron todos sin novedad, y después de una pequeña presentación nos fuimos a la residencia donde se alojaban y comimos. Regresamos al instituto y al poco empezaron con el examen. Poco antes de las 18:00 se terminó el examen, hicimos unas fotos y nos repartimos el trabajo, 6 profesores se quedaron a corregir y el resto nos fuimos a tomar algo con los alumnos. A las 19:30 fue la cena y quedamos hacia las 21:30 en el centro para salir un poco. Estuvimos en un bar y después nos fuimos a un pub y una discoteca que están cerca de la residencia. Bastantes se fueron a dormir y nos quedamos unos pocos cerveceando y bailando. Nos dieron las 4 de la mañana entre pitos y flautas. El sábado nos levantamos para despedir a los rezagados (los que salieron) y vuelta al hogar a descansar. Ganaron la olimpiada dos alumnos de Kosice. Me parece que todo salió bastante bien, por lo menos yo estoy bastante contento.

jueves, 12 de abril de 2007

Capítulo 23: Las vacaciones de semana santa.







En la 1ª todos los visitantes juntos. En la 2ª yo, Cibrán y Juan Carlos saliendo del armario, Diego, que ya había salido un poco antes, nos está esperando. En la 3ª el anuncio de un tienda de fotografía. En al 4ª un templo subterráneo, en la mina de sal. En la última estoy con Cibrán señalando Galicja, la zona donde estábamos se llama así, coincidencias de la vida.

Bueno, vamos allá con las anunciadas vacaciones en Polonia. El miércoles 4 de abril llegaron por la tarde Juan Carlos, de Banska, y los amigos de Diego que venía con nosotros: Lourdes, Rosario, Epi y Cibrán, este último gallego de Cangas. Todos son profes en Extremadura. Cenamos en casa de Diego y nos fuimos a la estación a pillar el tren hacia Cracovia. Viaje pesado y llegamos la madrugada del jueves. Tuvimos un cambio de tren muy interesante porque salimos de uno y llegó el otro pero había una valla, así que tuvimos que correr como locos y sibir por una pasarela elevada para no perder el otro tren. No voy a pararme demasiado en los detalles del viaje porque sería un poco pesado, el que quiera saber más que se de una vuelta por allí. Cracovia es muy bonita, recorrimos la ciudad y el viernes nos encontramos a Naiara, que venía desde Bratislava, y a Unai, un amigo suyo que trabaja también de becario en Berlín. Nos lo pasamos estupendamente todo el grupo, nos acercamos también a las minas de sal que están cerca de Cracovia. El sábado fuimos unos pocos a los campos de concentración de Auschwitz. Como no teníamos mucho tiempo los vimos bastante rápido, pero es muy impresionante, sobre todo el de Birkenau donde mataron a más de un millón de judios, polacos, homosexuales..., se te pone la piel de gallina al ver las exposiciones sobre las condiciones de vida de los campos. Por la tarde del sábado nos despedimos de los amigos vascos porque ellos iban a Zakopane.

El domingo se fueron los visitantes que regresanron a España y nosotros partimos hacia Wroclaw. Es otra ciudad bastante grande de Polonia y que a mi me gustó más que Cracovia, me parece que tiene más cosas para ver y más vida. Allí estuvimos hasta el martes que volvimos a Zilina en otro viaje pesado en tren. De Polonia os puedo decir que nos sorprendió bastante porque esperábamos algo parecido a Eslovaquia y están bastante mejor, por lo menos las ciudades, eso si, me han parecido más guapas las eslovacas. Os recomiendo que no vayais en semana santa porque está casi todo cerrado y la cosa está bastante parada. Una cosa que nos dejó a todos alucinados, es que la peña hace colas de bastante tiempo ¡para confesarse!. Van familias, parejas de jóvenes y mayores, pandillas de amigos.... En una catedral me encontré a un rasta de rodillas con cara de extasiado, no sé si por fervor religioso o porque con el fumadón de porros le dio por lo místico, pero desde luego era extraño ver a aquel tío allí, en vez de estar en una plaza dando la paliza con los timbales, haciendo malabares o cosas por estilo. En fin, un buen viaje recomendable fuera de efemérides religiosas; de todas formas hemos encontrado en las dos ciudades garitos muy chulos y parece que tienen mucho ambiente ya que las dos son grandes y con universidad.

Antes de las vacaciones hemos estado bastante ocupados, a parte de las cosas con Fernando del capítulo anterior, hemos tenido la fase local de la olimpiada matemática el miércoles 28 de marzo, en nuestro centro se presentaron 12 alumnos y 4 fueron seleccionados para la fase intercentros que se celebrará aquí, en Zilina, el 27 de abril. También han tenido exámenes de maturita los de 4º y 5º, nos hemos reunido con los padres del intercambio, vamos, que no nos da tiempo a aburrirnos demasiado.

El sábado 14 de abril, ya a la vuelta de vacaciones, fui con Cath a un concierto a stanica de un grupo de 4 polacos que hacían música en una mesa, una cosa muy curiosa. Tenían preparada la mesa con distintos aparatos y con micrófonos para recoger los sonidos. Fue interesantísimo porque con solo pasar la mano por la mesa oíamos el sonido amplificado. Duró cerca de una hora y mereció la pena, se llaman karbido, si podeis ir a verlos os lo recomiendo.

miércoles, 4 de abril de 2007

Capítulo 22: El intercambio de escritos.





En la 1ª en la entrada del campo del campo de Auschwitz. En la 2ª vemos una imagen impactante, un horno crematorio. En la 3ª una iglesia en la plaza central de Cracovia. En la 4ª todo el grupo, menos lo vascos, en al castillo de Cracovia. En la 5ª se ve un bonito edificio en la plaza central de Wroclaw. Todas las fotos son del capítulo 23.

El viernes 23 de marzo fue el día del examan de ingreso en el instituto, se presentaron unos 150 niños para 45 plazas de francés y casi 225 para 45 plazas en español, una buena selección para ser un centro público. Ese día no tuvimos clase pero la directora nos mandó ir para trabajar en la biblioteca, fuimos todos menos Fernando. El día anterior me pregunta a que hora tenemos que estar y le digo a las 9, me dice que tiene mucho trabajo y que no va, le digo que el sabrá pero que es una orden de la directora y su respuesta fue: 'léeme los labios, no voy a ir', respiré dos veces y me aguanté las ganas de decirle dos cosas, pero pasé. Bueno, el viernes estaba por el centro y de vez en cuando subía donde nosotros para preguntarle no se qué a Mariaje. Nuestro tabajo consistió en decidir datos de los libros, la codificación y poco más pero el tío por fastidiar no sabe qué hacer.

El lunes 26 es el examen de maturita de 4º y no hay clase, pero tenemos que ir para trabajar en cosas. El miércoles es el examen local de la olimpiada matemática. El martes 3 de abril hay otro examen de maturita de 4º y al día siguiente es el de 5º y tengo que vigilarlos. Maturita es una prueba de fin de estudios, en 4º hacen la de eslovaco y en 5º de varias asignaturas más en español, escrito y oral y con tribunal.

Lo interesante fue que el lunes 2 de abril entregamos a la directora un escrito explicando lo que habíamos hecho el día de la biblioteca y diciendo que Fernando no había acudido, le entregamos también a él una copia,. El motivo de la carta es que estamos cansados de sus desplantes y malos modos y decidimos no tapar su ausencia; un día le comentó a Luis que no pensaba ir ningún día y Luis le respondió que informaría de eso. Por ello el mismo lunes 2 entregó dos cartas a la directora, una explicando su ausencia al trabajo de la biblioteca y otra acusando a Paz y a Luis de amenazas y faltas de respeto, cosa falsa por cierto. Por ello la directora nos convocó a una reunión los españoles; como no apareció ella, lo único que pasó fue que Fernando nos dio una copia del escrito e intentó explicar el otro pero no le dejamos, suspendimos la reunión. Por una vez se dio cuenta de su error en las acusaciones y entregó el 4 una carta de rectificación, pero ya es tarde según lo veo yo. No se que pensarán de nosotros los eslovacos, siempre estamos con rencillas; y en años anteriores ya tuvieron problemas con otros profesores.

Otro día tuvimos una reunión con los padres del intercambio, se informó de todo, pero al final algunos se dieron de baja, ya no tenemos los 25 necesarios, así que a seguir buscando; la verdad es que no tengo muy claro que vayamos a Extremadura, ya veremos qué pasa. Maria, una de las profesoras eslovacas sigue preguntandole a los alumnos para ver si completamos las plazas.

Bueno, voy a contar un anécdota divertida en el emocia. El viernes 30 de marzo salimos de fiesta Cath, Diego y yo. Primero pasamos por el rinoceronte y allí un tío se nos acerca y empieza a hablar, estaba un poco pasado, cantaba, bailaba, gritaba..., nos fuimos al poco y pasando por una plaza nos dicen que hay una disco nueva y nos vamos a verla, es bastante cutre y no hay mucha peña pero estamos allí un buen rato mirando a la peña bailar. Casi a las 12 bajamos al emocia, estaba cerrado pero nos deja pasar el dueño; resulta que ahora cambiaron de rollo y ponen vídeos de conciertos, por lo que te puedes tragar uno entero de depeche mode o de robbin williams o de ¡bb king! que al jefe le mola mucho, pero no me parece la mejor música para las 2 de la mañana.

Cerca de las 2 me llama Mirka y me pregunta donde estoy, le digo en el emocia y me dice que está en la puerta y aviso al dueño para que abra, el se cree que es para salir yo y no les deja pasar, voy a pedírselo y me enseña el horario oficial que es hasta las 12, le digo que otras veces entramos más tarde y me responde que el bar es un bar de artista y de amigos y que está finito. No me creo lo que me dice, paso de él y le digo a Mirka que no deja pasar a nadie. Más tarde le pregunto si me pone un cd que había grabado por la tarde y me dice si es de videos, le digo que no y responde que los viernes son para dvds, de nuevo lo miro muy extrañado y decido marchar, estoy cansado de las tonterías del nota.

Pues esto es lo que pasó, es un poco raro pero es lo que hay, lo que me fastidia es que me parece que se va a cargar el local, porque la peña mira los vídeos y no habla ni baila, es bastante aburrido, y lo peor del tema es que ese es el único local que conozco que mola de verdad y vale la pena ir, a pesar de la música infame que ponen. Esperemos que no se vacíe.