martes, 6 de mayo de 2008

Capítulo 50: La mudanza y los viajes cortos.





En las dos primeras fotos vemos Banská Stiavnica, sitio muy bonito. En la 3ª unos de los platos que comimos en el japonés. En la 4ª la tortilla que hice y en la 5ª comiendo en casa de Pili.

El viernes 28 de marzo es el día del profesor, así que los alumnos nos regalan caramelos y cosas así, también nos vamos todos los profesores a comer juntos. Al terminar me voy en coche para Blava, este fin de semana llevo el coche porque Aga se muda al centro y necesitamos el coche para mover sus cosas. Nos pasamos el sábado haciendo viajes y subiendo las cosas al piso nuevo, que está cerca del centro, yo ya estaba cansado del pueblo donde vivía antes. Otra cosa interesante de esta semana es que enviamos dos fotos de una alumna a un concurso de fotografía matemática en Portugal.

Las primeras semanas de abril tengo exámenes, así que paso mucho tiempo corrigiendo, y también termino el curso de HTML que estaba haciendo. El fin de semana del 4 al 6 de abril viene Aga. El sábado por la mañana temprano nos vamos a Zakopane, es una ciudad polaca a unos 130 km, es una zona muy turística, en plena montaña. Tienen unas casas de madera típicas muy chulas y está llena de gente todo el año, en invierno para esquiar y en verano para rutas de senderismo. Hay un mercado en la calle bastante grande y un montón de tiendas. El día la verdad es que estaba un poco desapacible para pasear, así que empezamos a entrar en las tiendas, al final casi no vimos el pueblo y compramos varias cosas. Para comer fuimos a un restaurante típico con un grupo tocando folk y todo, y nos metimos una bandeja llena de salchichas y carne, estaba buena y no era demasiado cara. De todas formas seguramente volveremos porque no hemos visto demasiado y vale la pena.

El siguiente fin de semana del 11 al 13 voy yo a Blava, y el del 18 al 20 Aga viene otra vez a Zilina. Ese fin de semana fue gastronómico, el viernes nos vamos a cenar con Pili y Mario a un restaurante japonés nuevo que abrieron en Zilina, está muy bien y no es muy caro. El sábado 19 por la tarde le enseño a hacer una tortilla de patatas a Aga, hacía bastante tiempo que no hacía una, ya os podéis imaginarme explicándole todo el proceso, pero al final estaba buena, un poco seca para mi gusto pero muy comestible. Para terminar la ruta de comida, el domingo Pili nos invita a comer a su casa, es una excelente cocinera y está todo muy rico, el año que viene la echaremos de menos.

El último fin de semana del mes de abril voy a Blava, el sábado vamos a un concierto de Morcheeba, aburrido a morir y después salimos de fiesta. El viernes por la noche y el sábado nos da por cocinar otra vez, pero ahora preparamos guisos, uno de carne con patatas y el otro con pasta, y nos quedaron muy buenos, sobre todo el del sábado, aquí también soy yo el cocinero y le explico a Aga como prepararlo.

El jueves 1 de mayo es festivo pero me quedo en Zilina, el viernes voy en coche a Banská Bystrica a visitar a la BBP. El sábado vamos Aga, Joan Carles y yo a Banská Stiavnica, una ciudad minera cercana que es patrimonio de la Unesco, es muy bonita y lo pasamos muy bien, por la noche vamos a una fiesta de una amiga de la BBP. El mes de abril no da más de si, las semanas pasan rápido, en poco tiempo estaré en España, pero antes nos vamos el puente del 8 al 11 de mayo a Dublin a visitar a Paz y Lucasz, mi compañera del año pasado y su marido polaco.

Os presento un vídeo de mi gran actuación con dos alumnas el día de la cultura hispano - francófona; como podéis ver y oír, fuimos muy aplaudidos, señal inequívoca de que gustó, aunque también pudo ser por aquello de ver a un profesor haciendo el tonto, no sé que pensar.


Capítulo 49: El regreso de Ucrania.





En la 1ª aparecemos Petra y yo en la representación el día de la cultura hispano - francófona. En la 2ª podemos admirar una de las fotografías que enviamos al concurso. En la 3ª se ve una casa de madera de Zakopane, en la 4ª vemos unas imágenes de madera que venden en Zakopane con el anterior papa. En la 5ª estamos Aga y yo cual Curro Jiménez polaco y su amada descansando bajo las montañas que nos sirven de refugio.

El domingo 23 por la noche regresamos a Lvov otra vez en tren, esta vez nos encontramos a varios ucranianos y algunos de los nuestros se juntan con ellos para beber, yo no les hago mucho caso porque estoy cansado. Apenas puedo dormir en el viaje que se me hace más largo que la ida. Al llegar a Lvov algunos se van a visitar la cuidad y yo me voy con Dani a cambiar las ruedas de mi coche, me cuestan las cuatro ruedas unos 165€. Después nos vamos a buscar al resto y a ver la ciudad. Es bastante grande, ya se ve que es más pobre que la capital, pero hay movimiento, parece una ciudad polaca, de hecho en tiempos perteneció a Polonia, se nota en la arquitectura y en que por esta zona son católicos, mientras que más el este son ortodoxos.

Por la tarde subimos a los coches, esta vez en el mío vamos 5 y no 4 porque los otros quieren dormir en Uzhorod, una ciudad muy cerca de Eslovaquia, mientras que nosotros decidimos ir hacia la izquierda y entrar por Polonia. Después de cruzar la frontera paramos a descansar en una ciudad pequeña, vamos a la estación de tren porque es casi lo único que vemos abierto, Javi y yo bajamos a mear, en estos países se paga por usar el baño pero no tenemos zlotys así que intentamos escaquearnos, pero la señora nos grita que debemos pagar, intentamos decirle que no tenemos zlotys pero que le pagamos con moneda ucraniana, ella que nada, y nosotros diciéndole que no estaba abierta la oficina de cambio y que no teníamos nada más, y ella que iba a llamar a la poli; bueno, al final le pagamos en hrivnis ucranianos. Menos mal que en la estación encontramos un estudiante ucraniano y nos cambió.

Ya bastante tarde entramos en Eslovaquia y paramos a dormir en un hotel no recuerdo en que ciudad. El martes 25 viajamos hacia Banská Bystrica, pero por el camino paramos a ver el Spisski Hrad, un castillo patrimonio de la Unesco, también hacemos un alto en Levoca, una ciudad bastante bonita que fue construida por los alemanes hace mucho tiempo. Llegamos por fin a Banská a media tarde, descanso un poco y salgo hacia Zilina, pero el tiempo estaba bastante mal y empezó a nevar fuerte, así que a los 15 km me di la vuelta, no veía nada y eso que sólo estaba empezando a subir el puerto, decidí no arriesgarme. Total, que dormí en casa de Javi y a la mañana siguiente salí temprano para llegar a clase a las nueve.

jueves, 1 de mayo de 2008

Capítulo 48: Los días en Kiev.





En la 1ª podemos ver la magnífica compañía femenina en Ucrania, de izquierda a derecha están Ana, Lara, Mª José y Snizhana, las de los extremos son nuestras anfitionas ucranianas. En la 2ª, pregunta, ¿quién reconoce este muñeco? (solución al final del capítulo). En la 3ª estamos Juan Carlos y yo prisioneros. En la 4ª, un paisano de Lvov que nos vino a pedir dinero, el tío hablaba italiano ¡porque había estado en la 2ª guerra mundial en Italia!. En la 5ª, una vista helada del castillo de Spyss, ya en Eslovaquia.

Voy a contarlo de forma un poco abreviada, al llegar a la estación de Kiev, en la mañana del viernes 21, nos están esperando nuestras anfitrionas, Ana y Snizhana. Tenemos contacto con ellas por un amigo de Dani, son, durante los 3 días que estamos con ellas unas anfitionas fantásticas, de auténtico lujo, están todo el tiempo con nosotras y hasta nos encontraron los apartamentos donde dormimos a un buen precio. El viernes vamos a cambiarnos y después recogemos a las chicas a la salida de la universidad. Les compramos unas flores y tenemos un pequeño problema porque dos se separan bastante del resto y casi nos perdemos. Hay una pequeña discusión y a partir de aquí las cosas cambian, de hecho a partir del día siguiente nos separamos en dos grupos, yo voy con la BBP (Banská Bystrica People) y nuestras anfitrionas, mientras que los otros tres van por su cuenta, no pasa nada pero hay algo de tensión, por decirlo de manera suave, en fin, cosas que pasan.

Una de las cosas buenas (hay muchas más) de viajar con la BBP es que coincidimos bastante en tomarnos las cosas con calma, si no se pueden ver los 1000 lugares interesantes que hay en cualquier sitio, pues no se ven; preferimos disfrutar tranquilamente, tomando unas cervezas, comiendo con calma, hablando con la gente que nos encontramos o con nuestros anfitriones..., vamos, que nos gusta ir despacio y sin estrés, aunque es cierto que la BBP es mucho más tranquila que yo, pero lo llevamos bien, nos entendemos y nos reímos unos de los otros sin problema.

No voy a detallar todo lo que hicimos porque sería muy largo y no recuerdo todo, lo importante es que Kiev es un pedazo de ciudad, esperábamos todos una ciudad desorganizada y destartalada, un poco como Bucarest o peor, y de eso nada, es un pedazo de capital, mucha gente, tráfico, ambiente. Cierto que no salimos del centro, pero lo que vemos nos gusta mucho. Tiene unos monumentos increíbles, y un enorme e impresionante monasterio ortodoxo patrimonio de la Unesco. Hay una zona con una calle donde hay muchas galerías con unas casas preciosas, vamos también al museo dedicado a Chenobil, hemos visto varias catedrales, hemos salido de fiesta..., vamos, que hay mucha cosas para ver.

Todos nos hemos ido muy contentos, sobre todo porque ha sido una sorpresa en todos los sentidos. Y no nos ha pasado nada, ni nos han robado, ni nos han secuestrado para pedir un rescate ni para quitarnos los riñones ni nada parecido, al contrario, ha sido estupendo; y sobre todo nuestras acompañantes, Ana y Snizhanaque, han sido lo mejor, podéis ver en alguna foto lo guapas que son, pero es que son muy atentas, simpáticas; en una palabra, fantásticas. Muchas gracias chicas y un beso muy fuerte.

Que no se me olvide, la comida me ha gustado mucho, hay más variedad que en Eslovaquia, y muy importante, la cerveza ucraniana está buenísima, entre ellas hay una sin filtrar que era de lujo, espectacular.

Solución: la mascota de la olimpiada de Moscú de 1980.

lunes, 14 de abril de 2008

Capítulo 47: El viaje hasta Lvov.





En la 1ª vemos la estación de Lvov, muy bonita, la de Kiev también lo es. En la 2ª, una calle de Lvov. En la 3ª se ve una plaza de Kiev, la 4ª es un edificio del monasterio patrimonio Unesco que hay en Kiev; en la 5ª una foto robada (había que pagar) del museo de Chernibyl, en los carteles los nombres de pueblos evacuados y desaparecidos, impresiona mucho.

El miércoles 19 preparo todo para el viaje a Ucrania, limpio el piso, ordeno todo y hago la mochila; aquí cometo un pequeño error y casi no pongo camisetas, esto es raro en mi porque normalmente reviso todo una y mil veces, así que cuando me olvido algo suele ser poco importante, pero repitiendo camisetas tengo suficientes, así que no pasa nada, de todas formas, y como comprobaréis, es un augurio de lo que va a pasar en este viaje.

Sobre las 8 de la tarde salgo con el coche hacia Banská. El tiempo está un poco mal y para el viaje parece que no va a ser muy bueno, me preocupa porque las ruedas ya están un poco gastadas, yo esperaba que hiciese buen tiempo para cambiarlas más tarde. Allá me voy tranquilamente, más adelante tengo que subir una montaña para llegar a mi destino, pero, claro, en la montaña nieva, como hace poco que empezó no hay demasiada nieve en la carretera pero a medida que subo hay más y más. El problema es al bajar, con poco dibujo en los neumáticos y con nieve el coche tiene poca adherencia y noto que alguna vez no tengo mucho control. En una curva piso un poquito el freno y el coche se me va, menos mal que iba muy despacio, a unos 30 km/h, hago un trompo, casi me doy contra un poste y me quedo atravesado en la carretera, me bajo y durante un par de minutos pienso qué hacer, por suerte el primero que pasa es un quitanieves y el conductor me ayuda, salgo de la nieve y continúo muy despacio. Un par de veces más el coche patina un poco pero consigo controlarlo, cuando llego a mi destino respiro tranquilo. Primer susto del viaje.

El jueves 20 mejora el tiempo y salimos por la mañana Lara, Javi, Joan Carles y yo, hacia Kosice. Allí vamos al aeropuerto donde esperamos a María José, una amiga de Lara que viene desde España, también nos encontramos con Dani, profesor en Banská, Javier, profesor del instituto Cervantes en Lublijana (Eslovenia) y Manuel, amigo de ellos. Al poco de salir de Kosice hacia a frontera empezó a llover y nevar. En la frontera yo estaba muy nervioso por la fama del país, que si las mafias, que si los polis son unos cabrones (que lo son), que si los sobornos, que si pueden hacerte pasar muchas horas para cruzar... Bueno, la verdad es que no tardamos demasiado, una media hora o poco más. Eso si, lo apuntan todo: los datos del coche, cuantos viajamos, datos de los que viajamos.

El primer tramo del trayecto desde la frontera hasta Lvov vamos juntos, al poco a Dani lo paran por exceso de velocidad pero, sorprendentemente, no le ponen multa. Más adelante nos separamos, Dani va más rápido porque tiene ruedas buenas y como por momentos nieva prefiero ser prudente, así que voy despacio, menos mal que la carretera estaba muy bien, porque otra cosa que nos habían dicho es que las carreteras ucranianas son muy malas, pero por lo menos esa no lo es, tiene carriles anchos y el asfalto está bien casi todo el recorrido. Otro dato interesante es que la gasolina vale un poco más de la mitad que en España y Eslovaquia, unos 70 y 80 por litro de 95 sin plomo.

Levábamos poco más de la mitad del camino cuando nos para la poli, me pide la documentación y nos vamos Lara y yo a la caseta con el tío. Nos explica que es una zona de 50 e íbamos 70 y tenemos que pagar una multa. Lara habla eslovaco y como se parece un poco al ucraniano y al ruso consigue hacerse entender. Le dice que es de noche y no vimos la señal, que llueve, que vamos a ir despacio, pero el tío empeñado en que tenemos que pagar, seguimos que tal y que cual, le decimos que no tenemos hrimis (o algo así, es la moneda local) y que no hay cajeros, y el tío nada, tenemos que pagar; Lara saca su cartera y se la muestra, dentro hay 1500 coronas eslovacas (son más de 40€), el tío pregunta si es mucho y Lara responde que no, que es poco (menos mal que yo no le enseñé la mía porque llevaba más de 100€ en ella). Le ofrecemos pagarle en coronas y que él las cambie, pero tampoco, que hay que pagar en hrimis, euros o dólares. En esto le llega un sms a Lara y le dice al poli que son nuestros amigos ucranianos que nos esperan en Lvov y que quieren saber donde estamos (mentira, eran los del otro coche); al rato quiere saber de qué trabajamos y le explicamos que somos profesores en Eslovaquia y a la pregunta de si pagan mucho le decimos que no, que Eslovaquia es un país pobre y que pagan mal (lo que es cierto, pero más que en Ucrania se gana). Bueno, seguimos terciando con el tío, ofreciéndole pagar en coronas otra vez, que comprenda, que si los amigos, que si vamos despacio...; al final el tío se debió convencer de que no teníamos nada y nos dejó ir sin pagar. Tuvimos algo de suerte, pero Lara estuvo fantástica en la negociación. En cambio a los del otro coche los pararon y pagaron 80€, no sé si no negociaron bien o no había ninguna chica, pero nosotros nos salvamos.

Muy contentos continuamos el camino, y ya bastante cerca de Lvov pillo un bache y al poco me doy cuenta de que voy sin aire, ¡había pinchado!, lo gracioso del pinchazo es que el coche tiene casi 8 años y era la primera vez que pinchaba, ¡y voy a pinchar en Ucrania, de noche y nevando!. Nos bajamos y cambiamos la rueda, tardamos media hora porque no sabíamos donde estaba nada, pero lo conseguimos sin mayores contratiempos. Una vez recogido todo continuamos y al llegar preguntamos por la estación de tren, donde nos esperan los del otro coche. Dejamos los coches en un garaje cerca, compramos los billetes y cerca de la una de la mañana hora local (una más que en Eslovaquia y España) subimos al tren que nos llevará a Kiev.

El viaje en el tren es bastante curioso. Estaba casi lleno, no es demasiado caro por lo que son muy populares. Salimos hacia 1 de la mañana y la llegada está prevista para las 9:30 creo recordar. Lo primero que te llama la atención es que todos son coches cama, cada viajero tiene una litera, no hay puertas que separen los compartimentos y lo que sería el pasillo también tiene literas. Todo esto es en 2ª clase, en 1ª los compartimentos tienen puertas. La revisora te da unas sábanas y hay almohadas y mantas. Después de preparar las literas para dormir y ser el objeto de la atención y curiosidad de la mayoría de los viajeros, nos vamos a la cafetería a tomar unas cervezas, allí estamos un rato largo con la camarera y un tío que aparece y se pone a hablar con nosotros. Para picar compramos unas bolsas de calamares secos que están muy buenos, y muy salados también.

A mi me cuesta dormir bastante, entre el traca-traca del tren y que no las tenía todas conmigo por si nos robaban, me despertaba cada media hora. Yo llevaba la cámara que me costó mas de 200€, el móvil, la PDA, ropa..., y claro, los prejuicios sobre Ucrania que tenemos pesan lo suyo, debo reconocerlo; nos pensamos que todos son mafiosos y ladrones, que nos van a robar y a secuestrar y a quitar un riñón para trasplantes..., y claro, las tías son todas medio putas y que con decir que eres extranjero ya ligas seguro, pues nada más lejos de la realidad, el que muchas salgan del país, engañadas o no, a trabajar en la prostitución en Europa occidental no significa nada, ¿o es que no hay putas españolas, francesas, alemanas...?, también hay mucha gente que emigra en busca de una vida mejor y son honrados, hay que intentar entender las situaciones y no simplificar.

Si parece ser cierto que tienen muchos problemas con la corrupción (mirad los ayuntamientos y políticos españoles, en todas partes se cuecen habas) y yo no digo que no ocurran esas cosas, lo mismo que en todos lados, y tampoco es cuestión de ir por ahí mostrando que tienes dinero y cosas así, y seguro que en muchos sitios hay que pensárselo dos veces antes de entrar, pero eso también pasa en España, yo he estado en sitios en Madrid donde no me sentía muy seguro y no las tenía todas conmigo. Pero lo importante es que no pasa nada y llegamos a Kiev sin problemas.

Capítulo 46: El cumpleaños de Aga.





En la 1ª en la fiesta latina (Aga, Eva, yo y Rafa). En la 2ª están Aga y su amiga Ania en el zulo. En la 3ª una escultura en el Danuviana, un museo a las afueras de Blava, en un sitio al lado del río alucinante y cerca de Austria y Hungría. En la 4ª un coche con las ruedas un "poco" gastadas y en la 5ª vemos una terraza con una silla para descansar, decoración a la eslovaca.

El fin de semana del 1 y 2 de marzo Aga viene a Zilina de visita. El viernes cenamos y salimos un poco y el sábado nos damos un paseo y vamos de compras, por la noche estamos invitados a una fiesta latina donde actúa Arnaldo, un cubano que vive aquí, lo pasamos bastante bien en la fiesta, pero yo estaba muy cansado del viaje y nos retiramos no muy tarde. La siguiente semana tengo algunos exámenes y poco más, lo más reseñable es que paso bastante tiempo con un curso de HTML que estoy haciendo, ya lo he empezado tarde así que es hora de ponerse las pilas.

El sábado 8 voy para Blava, donde me esperan Aga y una amiga suya llamada Ania, que viene desde Varsovia para celebrar el cumple de Aga, que es al día siguiente. Después de comer vamos a Blava, habíamos quedado para cenar con 15 personas para celebrar el cumple, se le dan regalos y nos vamos a bailar al zulo, lo pasamos muy bien, la mayoría terminó con unas cuantas copas de más y sin poder hablar muy bien, ya me entendéis...

La semana siguiente hay exámenes de maturita escrito de 5º y de 4º, esos días hay cambios de horarios y de clases. El sábado 15 nos acercamos a Viena con Naiara para ver una exposición en el museo Albertina sobre pintura del siglo XX muy interesante. La semana siguiente es muy corta porque el jueves ya no trabajamos, es Semana Santa y tenemos vacaciones del 20 al 25 de marzo. Estos días tenemos un reunión y me dan una mala noticia. Resulta que Pili, la profe de matemáticas, vuelve a España el curso siguiente y la directora tiene la idea de cambiar la plaza de matemáticas por una de lengua porque no encuentran profesores eslovacos de español (cosa normal porque los sueldos son bajos y si por encima tienes que pagar el alquiler pues no salen las cuentas). El resultado de todo esto es que yo daría física y matemáticas y seguramente no tendría las clases de 1º, que son las mejores y más divertidas.

La idea no me hace ninguna gracia porque tendría que trabajar mucho más, preparar lo de matemáticas, muchos más exámenes y todo eso, perdería mucha calidad de vida y no me apetece; le digo a la directora esto pero ella me dice que en otros centros hay un lector para mates y física (eso es cierto pero nosotros tenemos dos clases de 2º a 5º y en los otros centros, no todos, solo tiene una clase) y que la lectora de francés está en la misma situación. Tengo pocos argumentos que oponer así que es casi seguro que el año que viene estaré peor. Lo único que podemos hacer es enviar una carta al ministerio explicando la especial situación de nuestro centro para que volvamos a ser 6 lectores como el año pasado, no surtirá efecto, ya lo sabemos, pero por lo menos damos a conocer nuestro problema.

Capítulo 45: Las últimas fotos de África.





En la 1ª, un cartel en la calle anunciando partidos de fútbol europeo. En la 2ª, unos niños en la calle que no iban a la escuela. En la 3ª podemos ver el ferri lleno de coches y de gente. En la 4ª estamos yo y JC descansando en la habitación en Jamjambury. En la 5ª vemos un detalle del asfalto en una zona cerca del hotel, estaba hecho con conchas.

domingo, 30 de marzo de 2008

Capítulo 44: Alguna fotos más de Gambia.





En la 1ª vemos pescados ahumados listos. En la 2ª mujeres llevando el pescado a la playa para venderlo. En la 3ª podéis verme al lado de una termitera, hay muchas y algunas muy grandes. En la 4ª vemos un mercado de ganado. En la 5ª un anuncio del presidente para el desarrollo del país, pero tanto como super power no se yo.

Hay algo muy curioso de Gambia, los cristianos, que son minoría, se casan con los musulmanes y ninguno cambia de religión, esto sólo pasa allí y en Senegal me parece; también se casan entre etnias distintas y no hay problemas de convivencia entre ellos. Esperemos que no llegue un día un iluminado y les diga, como en Ruanda, que los "no se que" son unos demonios y que hay que matarlos.

Otra cosa importante cuando se viaja es que se debe intentar ir libre de prejuicios y con la mente abierta, incluso cuando se va al pueblo de al lado o se habla con el vecino. Esto es harto difícil y lo digo por experiencia propia. Como ejemplo hablaré de los madrileños; en casi toda España tienen bastante mala fama, que si son chulos, que si se creen los reyes del mambo por ser de la capital, que si piensan que los del resto del país somos unos paletos..., cierto es que hay madrileños que son así y que algunos cuando salen de allí se comportan como si todos fuésemos sus sirvientes, pero esa panda de gilipollas son un minoría. Éste es un prejuicio totalmente falso y lo sé porque he vivido allí seis años. Por lo menos conmigo los madrileños siempre han tenido un trato excepcional, salvo en muy raras ocasiones; me he sentido allí como en casa, nunca como un extraño, un visitante o un extranjero y he hecho buenos amigos en esa maravillosa cuidad (aunque por circunstancias ahora tengamos poco contacto), tanto es así que es como mi segundo hogar y siempre que puedo voy unos días de visita. Si es que al final la mayoría de la gente de Madrid no es de allí. ¡Viva Madrid, leches!.

Lo he explicado por algo sobre Gambia que voy a contar, no está relacionado directamente pero sirve para entenderlo. Resulta que en Gambia los niños son circuncidados y las niñas sufren la ablación, cada vez menos pero es muy común. Bien, en occidente nos escandalizamos con el tema de la ablación de las niñas, y siempre se habla de ello para criticar a los musulmanes. Pero un día hablando con nuestro guía en Gambia nos explicó por qué lo hacen. Ellos dicen que si una mujer no es mutilada (no hay otra palabra), entonces siempre va a tener necesidad de hombre (y como ejemplo ponen a las europeas mayores que van a Gambia para acostarse con jóvenes), pero que si es mutilada, entonces a partir de los 40 y pico o 50 años (fijaos que coincide con la menopausia) ya no tendrá esa necesidad y se podrá dedicar rezar y a purificar su espíritu. Nos explicó también que las mujeres mutiladas sienten placer igualmente, no lo sé, habría que preguntárselo a ellas. Antes los niños y las niñas van a una especie de escuelas unos meses donde les enseñan a comportarse y donde supuestamente se purifican antes de la ablación y la circuncisión, me imagino que es una especie de sustituto de las escuelas al estilo occidental, pensad que estas culturas son, o eran, culturas de tradición oral, me parece que muchas de sus lenguas no son escritas o lo son hace poco. Pues ahora viene lo bueno, los niños cristianos también son circuncidados y las niñas cristianas también son mutiladas.

Todo esto me lleva a pensar que estas costumbres vienen de muy antiguo, de antes de que las grandes religiones monoteístas apareciesen por allí. Mirad la importancia de esto, no es un tema religioso como nos hacen creer, es un tema cultural que me parece que es mucho más antiguo, lo que pasa es que se da en países que ahora son mayoritariamente musulmanes. Habría que saber si realmente en algún escrito de Mahoma se habla de ello como un precepto religioso, agradecería información sobre ello. ¡Cuidado!, yo no defiendo la ablación, al contrario, me parece horrible, lo que intento decir es que, según lo que he visto y mi conclusión personal, no es un tema de los musulmanes como nos quieren hacer creer, es una tradición cultural muy antigua. Con todo esto quiero hacer ver que muchas veces, casi siempre, las informaciones nos llegan manipuladas según no sé que intereses de no sé quien, pero que la realidad hay que verla directamente, no siempre es suficiente con lo que nos cuentan. Debemos estar siempre alerta ante esto y pensar un poco antes de elaborar juicios sobre cosas de las que en la mayoría de las veces no tenemos información suficiente u objetiva.

Capítulo 43: Las conclusiones de África.





En la 1ª vemos un cocodrilo revolviéndose en el agua. En la 2ª un mono ya entrado en años pero que parece que está un poco fumado. En la 3ª camino de la isla donde estaban los hipopótamos, otra vez una vegetación increíble. En la 4ª un hipopótamos visto a unos 15 metros, son enormes y hay que tener cuidado porque son muy agresivos y territoriales. En la última uno de los múltiples pájaros que se pueden ver.

Me gustaría señalaros algunas cosas que me han llamado la atención de Gambia. En primer lugar decir que es un mundo totalmente distinto, te das cuenta al momento de lo diferente que es aquello y como cambian las mentalidades. Esto no tiene nada que ver con su nivel de desarrollo o con la economía, simplemente es distinto, y no hablo de las diferencias que puede haber entre españoles y eslovacos, que las hay y muchas, o cosas de este estilo, es que parece que has cambiado de planeta. Con lo poco que hemos podido ver y conocer, se ven las diferencias de trato entre la gente, el ritmo de vida, sus costumbres, sus horarios...; y eso que la cultura occidental ya está arrasando con todo, como en todos los sitios, esto no es una crítica a nada, la cultura occidental tiene sus cosas buenas y malas, pero debido a la presión del imperialismo cultural y económico que ejerce sobre el resto del planeta, por el camino se pierden cosas.

Se me ocurre que tal vez esta es una de las muchas causas de que muchos países de África, Asia, centro y sur de América (es decir, no occidentales) son tan inestables o no dan avanzado, los occidentales damos por supuesto muchas cosas que nosotros debido a nuestra cultura y bagaje cultural tenemos asumidas desde hace siglos o mucho tiempo, de repente llegamos a un sitio y les imponemos nuestras costumbres, formas de pensar y todo eso; ellos tienen que asumir en pocos años, sin ayuda ni educación, cosas que nosotros tardamos siglos en llegar a ellas, y a veces cosas que ocurrieron hace poco tiempo.

Por ejemplo, los países occidentales claman al cielo por que muchos niños de estos países trabajan (no estoy hablando de la explotación infantil, es otro tema), o en sus casas o fuera de ellas, y no van a la escuela, pero se olvida que mismo en España hasta hace pocos años los niños trabajaban bastante ayudando a sus familias; por suerte no fue mi caso que con algunas pequeñas ayudas algunas tardes en el campo era suficiente, pero yo tenía compañeros en EGB, hace de esto unos 25 años, en ciertas épocas del año, por ejemplo durante la vendimia a finales de septiembre, no venían a clase, y no era por gusto, es que TENÍAN que ayudar a su familia, o algunas tardes se quedaban cuidando las vacas, y cosas parecidas. Preguntad y veréis que la mayoría de nuestros padres y abuelos dejaron la escuela porque tuvieron que empezar a trabajar para ayudar en casa, si es que es normal, lo primero es comer y el resto ya vendrá. Seguro que si los padres de esos niños que trabajan ganasen un buen sueldo, suficiente para vivir bien, esos niños estarían en las escuelas o jugando que es lo que tiene que hacer un niño. ¿Cuándo se prohibió el trabajo infantil en Europa?, poco más de 100 años creo yo, no es tanto tiempo.

Esto da para libros y tesis, pero al final casi todo esto es culpa del dinero, las empresas no miran más que el dinero, y no lo digo por criticar, es una realidad. Hace un tiempo que grandes compañías exigen a sus proveedores en países del tercer mundo que no trabajen niños en ellas, pero antes lo hacían y ellos lo sabían, y no es que les importase, no, no les importa una mierda, lo que pasa es que se empezó a enterar la población de los países ricos, que al final son sus clientes, y debido a las protestas decidieron crear un "código ético" por miedo a perder clientes, no me creo nada que les importen los obreros de esos países, simplemente es dinero.

Me estoy saliendo del tema, pero el otro día leí un artículo muy interesante que da mucho que pensar. Fijaros que cuando todo va bien economicamente y se gana dinero, las grandes empresas y los gurús de la economía hablan de liberalizar los mercados y de bajar los impuestos y que el estado debe dejar que el mercado funcione solo....; sin embargo cuando hay crisis, como ahora, esos mismos fenómenos son los primeros que le piden al estado ayudas y subvenciones y cosa por estilo. El tema es que si gano mucho es para mi, pero si hay crisis debe pagar el estado, muy buena teoría económica, si señor.

Otra cosas que no pillo es que en buenas épocas hay muchas empresas, sobre todo los bancos, que ganan dinero a manos llenas, con aumentos del beneficio anual del 15% o más, y esto ocurre durante muchos años seguidos (mirad España los últimos 15 años); bien, yo entiendo que las empresas deben ganar dinero, pero con ganancias tan exageradas me pregunto por qué siguen eliminando empleos, pagando mal a muchos empleados (sobre todo jóvenes)..., y lo que menos entiendo es por qué con tanto beneficio no bajan un poco los precios de los servicios que ofrecen. Se me ocurre a bote pronto que las telefónicas ganan muchísimo dinero, demasiado, pero solamente bajan los precios cuando se lo obliga el regulador o cuando ven que pierden muchos clientes; o los grandes bancos que ganan miles de millones de euros y no bajan los precios de servicios y comisiones ni un puto céntimo.

En fin, esto no es de lo que iba a hablar, seguiré con lo que estaba en el siguiente capítulo.

jueves, 27 de marzo de 2008

Capítulo 42: El resto del viaje.





La 1ª, un coche fúnebre que se ofrece de taxi hacia Banjul, llegarás vivo o muerto. En la 2ª vemos cabañas de poblados en el interior del país, en la 3ª una hermosa foto de JC desde el ferri. La 4ª nos ofrece una vista de la flora salvaje de las orillas del río. En la 5ª, restos arqueológicos.

Voy a resumir rápidamente el resto del viaje. El día de la escuela, después de salir con un nudo en la garganta nos fuimos a visitar un parque natural, una reserva de monos, pájaros, serpientes y cocodrilos salvajes. Al salir comemos en un sitio espectacular en medio de un manglar (zona del río con unos árboles típicos), está hecho de madera y se come bien. Por la noche decidimos irnos a la zona de marcha para conocerla un poco, cenamos y después vamos a una discoteca, allí me pasa algo increíble, me entran un montón de tías de forma muy descarada, te preguntan como te llamas y cosas así, si les das cuerda es muy fácil ligar, claro que realmente eso no es ligar, es turismo sexual, que ya se ve (abuelos de 60 años con tías de 20 y cosas similares), todavía no mucho porque aún no hay demasiado turismo, pero como la cosa siga así en poco tiempo será como Cuba. Tengo que decir que las africanas son guapísimos, mucho, casi siempre delgadas y muy elegantes al andar, muy erguidas.

Al día siguiente volvemos a quedar con Jim, nos vamos a un santuario de peregrinación y a una especie de zoo de reptiles donde nos enseñan un montón de serpientes, algunas muy venenosas. Al terminar vamos a comer a una playa muy bonita y por la tarde nos acercamos a Lamin, que es el puerto pesquero más importante de Gambia. Las barcas llegan con el pescado y las mujeres van a buscarlo con unas cestas, lo traen a tierra y se vende a los intermediarios. También hay una zona donde se ahuma para la exportación. Hay un bullicio tremendo y nuestro guía compra un atún enorme por unos 3€. Como siempre hay muchos niños pegados a nosotros pidiéndonos cosas y hablándonos. Un sitio muy interesante.

El sábado 23 salimos hacia el interior, nos vamos a visitar Jam Jam Bure (Georgetown), una ciudad en una isla en medio del río y otra ciudad más al interior. El viaje es muy largo y pesado, solo en cruzar el río con el ferri nos lleva varias horas, y eso que nuestros acompañantes sobornaron a los guardias, los nativos pueden estar esperando más de un día; después las carreteras son muy malas por lo que avanzamos despacio. Llegamos a nuestro destino casi de noche así que cenamos y a dormir. Al día siguiente, el 24, después de una larga discusión con Jim por el dinero para pagar un viaje por el río, vamos en una lancha a ver hipopótamos. Somos nosotros cuatro, el guía y tres más, ellos se pasan el viaje fumando porros y bebiendo te, que está buenísimo, muy caliente y concentrado. El viaje es divertido, conseguimos ver dos hipos, varios monos y un montón de pájaros, y el paisaje es increíble, la flora es típica de la selva.

Al regresar salimos hacia la otra ciudad, no recuerdo su nombre, no sé muy bien a que vamos allí, llegamos tarde y vamos al sitio donde dormimos, al igual que la noche anterior es muy muy cutre, dormimos vestidos por encima de la "sábana", en esta ciudad además hay apagones cada rato. A la mañana siguiente regresamos a la capital, de camino vemos unos restos arqueológicos muy antiguos, una especie de menhires. En el camino vemos una manada de babuinos salvajes cruzando la carretera. El paisaje en el interior pero lejos del río cambia, es bastante seco ya que estamos en la estación seca, la tierra es roja (en todo el país) y la vegetación es más de sabana, se ven muchas termiteras y pasamos por muchas aldeas y poblados de chozas redondas de barro y paja muy pobres. A pesar de ser todo el país muy pobre, se ve una gran diferencia entre el interior y la costa, que está mucho más desarrollada.

Volvemos al hotel tarde así que cenamos con Ian y poco más. El martes 26 no tenemos tiempo para mucho, JC y yo vamos a comprar algunos regalos mientras los otros dos se quedan en la playa. En la cuidad encontramos a Ian con una inglesa que vive allí hace 7 años y su novio gambiano, nos acompañan de compras y quedamos para tomar algo después de comer para despedirnos. Comemos en el restaurante Kunta Kinte cerca de nuestro hotel, aparecen los ingleses y nos despedimos, tenemos que hacer las maletas, también aparece Jim para despedirse, le dejamos algo de ropa, zapatillas, cremas varias y le damos algo de dinero como agradecimiento por acompañarnos. Mi maleta pesaba bastante menos, en total me dejé unas 15 camisetas, un bañador, unas bermudas, dos pares de zapatillas, calcetines, una gorra y alguna medicación, todo esto lo repartí entre Jim, uno que curraba en la piscina del hotel y algunas cosas quedaron en la habitación, espero que no se pelearan por ellas.

Nos recogen para llevarnos al aeropuerto de donde sale el avión pasada la media noche. Nuestro plan es el siguiente, aterrizamos sobre las 6:30 en Barcelona, nos vamos al centro donde hay autobuses directos hasta el aeropuerto de Girona, donde tenemos que tomar el avión para Bratislava hacia las 12:30. Estaba todo bien planeado, teníamos tiempo para ir de un sitio a otro sin agobios, pero hubo un pequeño problema. Cuando ya estábamos muy cerca damos la vuelta para repostar en Valencia, la escusa del capitán es que hay mucha niebla en Barcelona, que quizás no podamos aterrizar y que tenemos poco combustible para esperar.

El resultado de todo esto es que llegamos una hora y media tarde, eso significaba que nuestro maravilloso plan se iba al garete. Estamos nerviosos porque ya no hay combinación, en el aeropuerto no saben las combinaciones en tren o bus hasta Girona (viva Aena), ya agobiados subimos a un taxi que nos tranquiliza diciendo que llegaremos, pero en cruzar Barcelona de sur a norte perdemos mucho tiempo, era hora punta, y para más emoción, poco antes de llegar hay una caravana por un accidente. Pagamos, creo recordar, unos 140€ por el viaje, salimos con fuego en el culo para facturar y, menos mal, por 10 minutos conseguimos facturar, tenemos tiempo apenas para comer algo antes de subirnos al avión. Una vez en Blava vamos al centro para separarnos, ellos para Banská y yo para Zilina. Llego a casa el miércoles 27 bastante tarde y muy cansado, y al día siguiente me esperan en la escuela.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Capítulo 41: La escuela.





En la 1ª vemos la entrada de la "escuela". En la 2ª estamos en el despacho hablando con el director y Jim. En la 3ª se puede ver la clase de los pequeños, fijaos como nos están mirando; ejercicio, intentad contar a los niños (y no salen todos en la foto). En la 4ª la clase de los grandes, y tampoco están todos, pero que no falten las sonrisas. En la última un cartel en la pared sobre la bandera de Gambia.

El jueves 21 por la mañana quedamos con Jim cerca del hotel donde nos está esperando con un coche y el chófer para llevarnos a la escuela donde trabaja; regateamos un poco el precio del coche y allá nos vamos. La escuela está en Serre Kunda, que es la ciudad más grande de Gambia, tiene unos 300.000 habitantes, y la impresión que da es que es una gran chabola, los edificios son pequeños y muy mal conservados, pocos son nuevos, y hay muchas casas de chapas de madera y de metal, solamente unas pocas calles están asfaltadas, mal asfaltadas pues hay muchos baches y socavones.

En toda la ciudad, y en todo el país, hay un tráfico incesante de gente andando no se sabe hacia donde y de coches, motos y bicicletas, los peatones casi siempre parece que está paseando sin rumbo, la idea que tienes al final es de una tremenda desorganización en todo, eso forma parte del encanto del país, y me imagino que de toda África, todo es muy tranquilo y no hay prisa nunca para nada, el tiempo no existe. Toda la ciudad es un inmenso mercado donde se está continuamente negociando todo, casi cada portal de una casa es una tienda de algo y hay muchos puestos de venta en la calle, mucha gente vende comida, agua, fruta, relojes, gafas de sol y todo tipo de mercancías.

Al final del trayecto llegamos a la escuela, si se puede llamar escuela. Me explico, el "edificio" consiste en una casucha dentro del recinto de una carpintería. La casucha tiene tres estancias, una pequeña que hace las veces despacho y cuya superficie es de aproximadamente 3*3 metros, es decir, unos 9 metros cuadrados. Después hay dos clases, una "grande" (unos 4 *6 metros) donde por la mañana estudian los más pequeños, desde los 3 hasta los 7 años; en total debe haber unos 45 - 50 niños sentados varias filas de bancos. La clase pequeña es de unos 5*4 metros y en esta están los mayores, desde los 7 hasta los 12 años, más o menos, en esta clase hay menos niños, unos 35 "solamente"; todo esto por la mañana, por la tarde van los adolescentes a lo que sería la educación secundaria y tienen entre 13 y 18 años. En las clases lo único que hay es una pizarra muy gastada y murales en las pareces. Por supuesto, hablar de tener electricidad es una utopía, la luz apenas entra por la puerta y un par de ventanucos, todo está inmerso en una ligera penumbra y hace mucho calor.

Nuestra llegada a la escuela crea un gran revuelo, los niños en cuanto nos ven se acercan a tocarnos al grito de toubab (se lee tubab) que es la palabra con la que nos llaman a los blancos, pero sólo los niños, no escuché en todo el viaje que los adultos nos llamen así. El origen de la palabra viene de unas conchas que los primeros colonizadores blancos llevaban colgadas, con lo que se quedó el nombre. El griterío de los niños es impresionante y todos quieren cogerte de la mano o tocarte, no sé si se lo mandan hacer pero parece que no, en otros sitios nos ocurre lo mismo con los pequeños. En la escuela trabajan nuestro guía, una chica, un chico y el que sería el director. Los pequeños nos cantan una canción de bienvenida y después otra sobre la bandera de Gambia, los mayores otra canción y el director les pregunta por capitales de varios países y responden todos a coro. Después después nos sentamos a hacer fotos con los niños, no paran de tocarnos y agarrarnos; a Lara, que tiene el pelo castaño, le tocan el pelo y a mi casi no me dejan levantarme. La impresión que tenemos los cuatro es de una intensa emoción, se te pone la piel de gallina, me atrevería a decir que todos teníamos las lágrimas a punto de salir, y aún ahora mientras escribo y recuerdo la visita me emociono.

Al salir de las clases nos vamos a hablar con el director y con Jim al despacho. Tienen un ordenador del año catapún, pero como no hay electricidad lo utilizan para pegar recados en la pantalla. Nos cuentan que tienen lista de espera, solo pueden tener un determinado número de niños, cuestión de espacio. Otro dato importante es que el estado no les da nada, y cuando digo nada es NADA, el alquiler del local y el sueldo de los profesores sale de donaciones de los padres, empresas y algunos turistas que van a visitar la escuela. De esta manera no pueden pagar sueldos muy altos y los profesores cambian frecuentemente, solo el director y Jim son un poco permanentes. También nos cuentan que el gobierno les exige tener un baño para los niños, claro que no les ayuda a construirlo, el coste es de unos 200€ y tienen un par de meses para terminarlo porque si no les cierran la escuela. En cuanto a material escolar os lo podéis imaginar, tienen muy pocas cosas, algunos libros, láminas, papel, libretas, bolis y lápices, pero de todo bastante poco. Nosotros llevábamos material que compramos antes de salir ya que en algunas páginas de internet recomendaban llevarlo. Tuvimos el pequeño fallo de dárselo todo a ellos, deberíamos haber dejado un poco para otros días ya que allí por donde pasábamos los niños nos pedían cosas para la escuela, tomad nota si vais un día a África.

Al final hemos hecho una donación 30€ por cabeza para la escuela que le entregamos al día siguiente a Jim. También les pedimos la dirección de la escuela y el correo electrónico. La idea que tenemos los cuatro es intentar hacer una especie de campaña en nuestras escuelas para recaudar dinero o material y enviárselo. De momento no hemos empezado porque la vuelta te mete otra vez en la vorágine del día a día y no tenemos demasiado tiempo, pero antes de fin de curso intentaré hablar con la directora y con algún profesor para que me ayuden a organizar algo.

De verdad os digo que estando allí y viendo las condiciones de la gente te sientes bastante estúpido por preocuparte tanto por las tonterías que piensas que son importantes y no lo son. Tendríais que ver las sonrisas de los niños y de la gente, no tienen casi nada y sonríen, no se si son felices, pero sonríen todo el tiempo, algo es algo, en occidente lo tenemos todo (o eso pensamos), pero yo no veo a la gente demasiado feliz, no sé que os parece. Podréis decir que yo soy el primero que está todo el día con esas tonterías y es cierto, soy un producto de nuestra sociedad occidental, y nuestra sociedad tiene muchas cosas buenas no lo niego, pero en otras muchas es una mierda pinchada en un palo, o por lo menos en lo más importante, que es la felicidad de la gente falla bastante creo yo.