martes, 22 de mayo de 2007

Capítulo 28: La nueva visita al hospital.






En la 1ª un antro de Cracovia. En la 2ª en unas estatuas en una calle de Wroclaw. En la 3ª estoy descansando y unos gnomos intentando quitarme el sitio. En la 4ª una artística representación de una botella de cerveza. Abajo con la pata loca.

Este capítulo debería titularse algo así como 'el salto' pero, por causas que pronto comprendereis, tiene el título que podéis ver. Vamos por partes. El viernes 18 salí un poco, algunos alumnos de 5º quedaron en una disco para celebrar el final de maturita, y allí me fui como representante de los profes españoles, porque Diego se había ido a una casa en la montaña con una gente y Paz no estaba bien y se quedó en casa. Llegué hacia las 10 y estaban allí unas 10 alumnas tomando pizza y bebiendo, estuve con ellas tomando algo hasta las 12, a esa hora se iban a otro pub pero me volví a casa a descansar.

El motivo de retirarme tan temprano es que tenía que estar a las 9:30 en la escuela porque nos íbamos a ¡saltar en paracaídas!, los valientes éramos yo, Catherine, su hermana, una amiga suya y la lectora de francés de la universidad; de aquí salía el título fallido del capítulo. Nos fuimos a un cuartel militar para una unas clases de preparación del salto. Estuvimos una hora y algo con cosas teóricas, entonces descansamos un poco y salimos afuera para ver despegar un helicóptero que hacía un ruído de mil demonios y levantó muchísimo polvo. Regresamos entonces al gimnasio donde estábamos con la clase teórica para continuar. Como la monitora no llegaba empezamos a mirar que cosas había por allí. Yo vi unas cuerdas de saltar la comba y decidí probar, con tan mala pata que al primer salto torcí el tobillo izquierdo y me hice un esguince, estábamos descalzos y apoyé mal el pié. Yo noté que había torcido bastante y me temía lo peor y, efectivamente, a los 3 minutos se me puso el tobillo como un pelota, me trajeron hielo y me senté a decir todos los tacos habidos y por haber.

Llamé a Héctor y se vino a recogerme en taxi para irnos al hospital. Las chicas se quedaron para seguir con lo del salto, por la tarde me llamaron y me dijeron que todo había ido estupendamente y que se lo pasaron muy bien, otra vez será. Bueno, allá nos vamos a urgencias, esperamos pacientemente y al final entramos, cuando se enteraron de que era español fui el pitorreo de médico y las enfermeras. Me mandaron a hacerme unas radiografías y no había nada roto, pero a pesar de eso me escayolaron para tener el tobillo fijo una semana. No me dieron nada de medicamentos, ni analgésicos ni antiinflamatorios, señal de que no es muy grave, espero.

Me pasé el sábado por la tarde dándole vueltas a la cabeza y aburrido. Lo peor, a parte de lo del salto, es que el jueves me tendría que ir para España con los chicos del intercambio y no voy a poder. Al final se va con ellos Luis y su mujer, Manuela, es una putada porque es en bus y será muy cansado; yo ya lo tenía asumido, pero que lo sepas dos días antes no es ninguna broma. El domingo vino Paz a comer conmigo, y se pasaron también Diego y Héctor. El lunes fue Héctor a mi médico de cabecera a recoger mi baja y después me fui al instituto para llevarla y hacer un par de cosas.

Pues esta es la segunda visita al hospital, no es tan grave como la primera, pero nunca es agradable, sobre todo si le toca a uno. Creo que el viernes voy al médico a que me quite la escayola y espero que está todo bien y pueda volver a trabajar. Es que te aburres mucho todo el día en casa. Por lo menos terminé de corregir unos exámenes y ya me ha traído Diego otros para corregir; también acabé todo lo de la publicación que vamos a hacer. El resto del tiempo lo paso con música, leyendo y viendo alguna peli. Bueno, y con el blog, claro.

Aquí continúo, estamos a domingo 27 de mayo, día de elecciones municipales y de algunas autonomías. Veremos como quedan los corrupciómetros, quiero decir, los ayuntamientos. El viernes fui con Héctor al médico, pero no me quitó la escayola; aún tengo dolor, así que hasta el jueves, por lo menos, en casita. Me va a dar algo, ahora hace unos días estupendos, y yo en casa muerto de asco. Hoy, para celebrar las elecciones, he decidido darme una ducha. Llevaba desde el sábado pasado sin ducharme. No os confundais, me lavo todos los días con agua y un poco de jabón, pero no es lo mismo. Así que busqué la forma de no mojar el yeso, y lo he conseguido, os lo cuento.

Primero busqué un bolsa grande que me tapase toda la escayola, pero no tenía, sería demasiado fácil. Con las bolsas que hay por la casa solo puedo tapar la mitad. Seguí pensando una solución y estaba por la cocina cuando encontré una goma, de esas que traen las cajas de zapatos y se me iluminó en cerebro. Cogí otra bolsa y la rompí, metí en pie dentro y a la altura de la rodilla le puse la goma, deje entonces caer el resto de la bolsa hacia abajo y cubría la primera bolsa como una falda. Para evitar fugas que mojasen el yeso, bajo la segunda bolsa, donde empiezan las gasas, puse una camiseta y la até. Ya tenía el pie, teoricamente, impermeabilizado. Faltaba la prueba de fuego: intentar ducharme.

Pues allá me voy al baño. Dejo todo preparado y a mano, toalla y el gel de ducha. Me subo a la ducha y me pongo en una postura un poco extraña para evitar lo máximo posible la exposición al agua de mi invento. La postura es que la pierna mala la levanto y la dejo en el bordillo del baño, con una mano me apoyo para no caerme y con la otra manejo la alcachofa de la ducha con mucho cuidado. Si se mira bien, estaba como dando una patada de kárate lateral. Es decir, lástima una foto porque seguro que estaba muy gracioso, mientras estaba en la ducha me reí mucho, pensando en la postura, en que haría si me caía, y cosas por estilo. Bueno, finalmente logré darme una ducha decente, y la pierna mala permaneció seca durante todo el proceso. Estoy muy contento y orgulloso de mi ducha, si señor.

viernes, 18 de mayo de 2007

Capítulo 27: Los exámenes de maturita.





En la 1ª una vista de un concierto en el majales. En la 2ª el ambiente el día del partido contra Canadá. La 3ª es una vista de Kosice. En la 4ª hablando con un tío en Kosice, no dijo nada, lo dejé mudo de asombro. En la 5ª con una profe de español de Kosice.

El viernes 11 de mayo salimos un poco por la noche pero nos retiramos temprano porque el sábado nos fuimos a Kosice de visita, tampoco había mucho movimiento. Paloma iba desde Bratislava con una amiga, dos compañeros subían desde Hungría y nosotros desde Zilina. Nos estaban esperando los profes que viven alli. Comimos muy bien, paseamos por la ciudad y por la noche salimos de fiesta. El domingo nos levantamos temprano porque queríamos ir a visitar unas cuevas que hay cerca de la ciudad, a unos 20km. Llegamos allí y resulta que la visita guiada que pensábamos hacer era media hora más tarde de lo que pone en internet. Paloma pilló un rebote muy grande, con razón, todo hay que decirlo. No cuesta nada poner bien la información en internet. Tampoco podíamos esperar la siguiente visita porque se nos hacía tarde para volver a nosotros y a los de Hungria. Lo que hicimos fue tomar algo y volver para comer, por la tarde despedida de todos y regresamos a casa.

El lunes y el martes siguiente trabajamos normal, a estas alturas ya estamos todos, alumnos y profesores, cansados, pero ya falta poco para terminar el curso así que debemos hacer un último esfuerzo. El miércoles empezaron los exámenes de maturita para los de 5º y de 4º (pero solo de lengua eslovaca). Hay un tribunal con un presidente externo, despues los profesores españoles de la asignatura, alguno eslovaco, la agregada de educación y un inspector que viene de España para estos exámenes. Ya hicieron un maturita escrito pero este es oral y es más importante porque determina su nota final. Hace meses se les dio el programa que son unos 25 temas para preparar. El día del examen escogen una bola con el tema que les toca, tienen unos 20 min. para escribir el tema, y después lo defienden oralmente y responden a algunas preguntas de los miembros del tribunal. Aunque se suelen poner buenas notas, están muy nerviosos. Para maturita es cuando más estudian en los 5 años en el instituto. La mayoría vienen muy arreglados, traje ellos, y ellas traje o vestido. Muy formal, aquí hay un montón de cosas formales. Para cualquier tontería, venga, todos en traje. Las notas al final han sido bastante buenas, casi diría que muy buenas, algunos con aprobados han sacado notable y los buenos casi todos notable y sobresaliente. Los alumnos con los que hablé estaban contentos la mayoría.

El miércoles debería tener algunas clases con 1º, pero al final he acompañado a una alumna de francés a Martin, una ciudad cercana, a un concurso de recitación de prosa y poesía en eslovaco, he ido con ella porque la chica es menos de edad y tiene que acompañarla alguien. Lo hizo muy bien, así que ganó. Por la tarde estuve en el instituto apoyando a los de 5º en los exámenes de maturita. El jueves y el viernes me tocó ir de excursión, como con maturita se ocupan muchas aulas, en el centro solo están algunas clases, el resto se van de paseo al campo con varios profesores. El jueves fui con 3º y el viernes con 2º. Es un poco rollo porque solo es pasear, pero nos mandan y tenemos que ir. El jueves fuimos a las afueras de la ciudad andando, pero por el asfalto, el monte al lado y nosotros por el asfalto. Yo puse música y pase de todo el mundo, cuando me preguntaron si nos íbamos dije que claro. El viernes fuimos con segundo y fue un poco mejor, pero solo un poco.

La noche del jueves nos fuimos Diego y yo a tomar algo con los de 5º, pero estaban 5 o 6 nada más, hay muchos grupos entre ellos y parece que no terminan de llevarse del todo bien. Habíamos quedado en cenar un día y después salir de fiesta, pero como ya terminaron pasan unos de otros y no creo que vayamos. Tiempo al tiempo.

jueves, 10 de mayo de 2007

Capítulo 26: El majales, el viaje a Bucarest y la despedida de 5º.





En la 1ª vemos una iglesia ortodoxa en Bucarest; en la 2ª estamos todo el equipo antes de cenar; en la 3ª se ve el gigantesco edificio levantado en la época del megalómano Caucescu. En la 4ª una vista de la ciudad desde el 'caucescódromo'. En la última aparece un poste de la luz, en toda la ciudad son iguales, como tengan un apagón no sé como podrán arreglarlo con este lío de cables.

Terminé el anterior capítulo en la olimpiada, después de despedir a nuestros concursantes y sus profesores, el resto del fin de semana tocó descansar; el martes era festivo, así que el lunes salimos a tomar unas birras con Paz y Lukas, que estaba de visita por la ciudad. El martes empezó el majales, que es algo así como una fiesta de mayo en la universidad. Me acerqué con Diego a tomar unas birras, bastante ambiente, música infame y, como no, muchos alumnos. El miércoles fui a ver el partido de hockey hielo contra Canadá, que lo proyectaban en al majales, perdieron pero fue un buen partido (era el campeonato del mundo). El jueves fui otra vez con Luis y después aparecio Diego, quedamos con una chica que conocemos y nos volvimos a encontrar mucha gente. Como siempre los grupos son malos pero fue el día con más ambiente. El viernes 4 de mayo fuimos a un concierto de Iva Bittova, una checa violinista que tiene una voz increíble, pero algo demasiado new age para mi gusto, me sobró la mitad del concierto, pero como curiosidad no estuvo mal.

El sábado salimos de madrugada Diego y yo para Viena ya que nos fuimos hasta el martes a Bucarest, la capital de Rumanía. Allí coincidiríamos, de nuevo, con nuestros amigos de Banská: Lara, Juan carlos y Javier; también estaban los padres de Javi, que están de visita en Eslovaquia. Después de llegar nos fuimos al centro a buscar a nuestros acompañantes que nos estaban esperando en el piso que alquilamos para pasar estos días.

Los días que estuvimos allí transcurrieron entre paseos y comer abundantemente (adios a la operación tanga para el verano). Decir que la cuidad es muy grande, bastante caótica y desestructurada y con contrastes grandes, tanto en los edificios (cosas bonitas al lado de otras horribles), como en la gente, se ven buenos coches y gente con buena ropa, pero hay muchísima mendicidad, muchos mendigos son personas mayores. Los precios no son muy altos para nosotros, pero yo creo que para ellos si lo son, un café vale un euro o algo más, y una cerveza a partir de un euro y medio. Pero parece un sitio con poca vida para el tamaño que tiene, se ven pocos bares, indicador universal del movimiento de las ciudades.

Pero lo pasamos bastante bien, a los amigos de Banská ya los conocíamos de anteriores aventuras, y los padres de Javi son majísimos, así que todo muy bien, hasta tuvimos tiempo de esperar el rescate de 4 de nosotros que quedaron atrapados en un ascensor. Un cosa interesante es la megalomanía del dictador Caucescu. Construyó un edificio inmenso a todo lujo en un país pobre, el interior es de marmol, madera, lámparas immensas, remates de oro y cosas así. Unas escaleras las tuvieron que rehacer tres veces porque a la mujer del susodicho no le gustaban y no bajaba cómoda por ellas, algo increíble. Alrededor del edificio levantó unas avenidas enormes, y para ello no le importó derribar y desplazar muchas iglesias y palacetes que estaban allí. Decir que en tiempos a la ciudad la llemaban la París del este, creo que es significativo. Para resumir, que está bastante bien para un par de días, quizás no para ir a propósito, pero en una ruta de varias ciudades, o si se está de paso, no está mal.

La vuelta fue bastante pesada y salimos con un poco de retraso, por lo que ya pasamos el resto del viaje con fuego en el culo, casi perdemos el tren para Zilina, pero por suerte Paloma nos llamó a un taxi y llegamos a tiempo. El miércoles 9 de mayo fue un día extraño, a la vez alegre y triste. Ese día se despidieron los alumnos de 5º, tanto de francés como de español. Cuando llegué estaban los de francés pidiendo dinero en la entrada a cambio de caramelos, una vez dentro hacían lo mismo los de español, es una tradición, hay institutos en los que sus alumnos salen a la calle a pedir. Estaban todos bien vestidos y arregladitos y más tarde fueron recorriendo las todas las clases despidiéndose de los alumnos y de los profesores. A media mañana vamos todos al anfiteatro del instituto, la dire dio un pequeño discurso de despedida y felicitó a algunos con buenas notas. Después ellos dijeron una palabras de despedida (entre otras cosas dijeron que se iban pero que dejaban una cosa muy valiosa: los profesores), después nos dieron una flor a todos sus profesores. Al final los demás alumnos les hicieron una especie de túnel con los brazos y pasaron todos por allí. Nos hicimos unas fotos con ellos y vuelta al trabajo. Ahora tienen que estudiar para el maturita oral y terminan sus estudios de secundaria. Hemos quedado de salir un día de fiesta con ellos, espero que lo cumplan. Una tradición curiosa aquí es que después, cada 5 años quedan todos para cenar y ponerse al día de sus vidas, van ellos y su tutor a recordar viejos tiempos, pero se hace con la clase de secundaria y no en la universidad.

martes, 1 de mayo de 2007

Capítulo 25: El capítulo extra: En donde nuestro intrépidos héroes se enfrentan a un gigante





En la 1ª tomando unas cervezas con los de 5º y algún amigo suyo en el Migrenia (migraña). En la 2ª vemos un cartel que está en la entrada del Tesco, ¡es imposible robar porque no puedes entrar con pistola!, que previsores estos eslovacos.En la 3ª durante la despedida de los de 5ºen el instutito; en la 4ª cuando pasan por el túnel que les hacen sus compañeros; en la 5ª con los que ya son ex-alumnos.

Nuestros bravos e intrépidos amigos regresaban de madrugada a su posada, luego de haber ido a calmar su hambre en un mesón que les habían recomendado unos labriegos de la zona, aunque les costó tiempo y paciencia el entender donde estaba el lugar, pues esas gentes rudas hablaban una lengua bárbara, salvaje e incomprensible, nada que ver con el elegante y sencillo idioma de la lejana península patria.

Todas sus armas las habían dejado en la posada, así como sus valiosas monturas, todo ello para intentar pasar lo más desapercibidos posible en medio de esta gente de aspecto bravo y amenazador y para que no se sintiesen atemorizados por ellos, pues es conocida la capacidad de los magos enemigos de nuestros desfacedores de entuertos, y que podrían conocer su presencia a través de los ojos de los nativos de la zona. Decíamos, pues, que volvían a sus aposentos nuestros amigos, pensando ya en tumbarse en sus lechos para descansar del largo y agotador viaje que les había traído a estos extraños parajes, y soñar con las hermosas doncellas que, cuenta la leyenda, abundan en estas lejanas y verdes tierras, y que prometen elevar a los siete cielos los cuerpos y espíritus de aquellos que tienen la fortuna de yacer con ellas.

Cerca ya de la posada, se complacían nuestros aventureros en pasar el tiempo recordando pasadas aventuras y compañeros de tantas batallas caídos en el duro fragor de la lucha. En estas estaban cuando, salido de la oscuridad de la noche, se les aparece un gigante tan grande como la almena mayor del mayor castillo conquistado por nuestros valientes en anteriores hazañas. Sin darles tiempo, ni siquiera, a poder ponerse a cubierto, y con sus brazos que medían no menos de 10 metros de longitud, les lanzó un mandoble que a buen seguro terminara con sus vidas si no fuese gracias a sus excelentes reflejos, muy bien entrenados en las múltiples contiendas en las que nuestros hábiles luchadores se han visto envueltos; pero a pesar del intento de esquivar el golpe, no pudieron evitarlo del todo, y recibieron en sus testas un buen garrotazo que les dejó aturdidos por unos instantes, pero estando ellos adiestrados en las situaciones más peligrosas que imaginar podemos, rapidamente reaccionaron y se levantaron para ponerse a salvo de la siguiente arremetida de su oponente. En estos peligrosos momentos lamentaban el haber dejado sus armas a reguardo creyendo que sería menos peligroso no tenerlas.

El gigante se dispuso a buscarlos para acabar con ellos repartiendo zarpazos a diestro y siniestro, que arrancaban de cuajo los árboles que encontraba a su paso provocando un gran estruendo. No estando aún en condiciones de responder a las acometidas del coloso, optaron nuestros desventurados por retroceder y ocultarse momentaneamente en la espesura aguardando recupar todas sus fuerzas y tener todos sus sentidos preparados para afrontar la difícil pelea que se avecinaba. No es necesario explicar que este comportamiento no es costumbre de nuestros valientes caballeros, y que unicamente tuvieron ese proceder por causa del cobarde y traicionero ataque sufrido al amparo de la oscura noche y por la falta de sus armas que les impedía el defenderse adecuadamente.

Una vez recuperados y a salvo en medio de la espesura del bosque y de la oscura noche, discutieron qué hacer, si quedarse y luchar en desigualdad con el gigante enemigo, o retirarse a la posada al amparo de la noche que los acultaba momentaneamente para poder recuperar sus preciadas armas con las que abalanzarse sobre su contrario. Al final decidieron, con muy buen criterio, permanecer en la batalla, pues no es comportamiento digno de un caballero el retirarse de una disputa, y mucho menos el permitir que semejante bestia campe a sus anchas por las aldeas, haciendo todo el mal que sus infernales orígenes le permitan. Aún siendo conocedores del riesgo que para sus valiosas vidas entrañaba enfrentarse con el enorme gigante que persistía en su búsqueda, no dudaron en arriesgar su existencia por una causa justa.

Para el embite rehusaron sabiamente el enfretamiento directo, conocedores de la descomunal fuerza del cíclope. Se decidieron entonces por atacar a su enemigo cada uno por un flanco, y mientras uno entretenía a la bestia, el otro le golpeaba con todas sus fuerzas; pero poco daño podían infrigir en tamaño enemigo sin las armas adecuadas; si dispusiesen de sus espadas, unos cuantos mandobles habilmente ejecutados y, sin duda, la batalla terminaría pronto. A pesar de esto, su táctica tuvo efecto y consiguieron disminuir notablemente la fuerza y el empuje del contrario a base de perseverancia y pequeños ataques sabiamente dirigidos. La fiereza del enemigo disminuyó y, poco a poco, se dio cuenta de que sus contrarios no eran fáciles de batir, más bien al contrario, y de pronto se despertó en el un sentimiento de miedo que hasta ese momento desconocía, pues era muy notoria la calidad combativa de nuestros amigos y su incapacidad de hacerles el más mínimo rasguño. De esta forma empezó a recular hacia el bosque intentando ocultarse en la maleza, pero su gran tamaño y la astucia de sus contrarios le impedían ocultarse y evitar los contínuos ataques que sufría y que mermaban sus fuerzas poco a poco.

Estaba la batalla decantándose claramente, a estas alturas, a favor de nuestros dos arrojados héroes, pero el cansancio acumulado durante el largo viaje y el duro batallar les hizo pararse unos instantes a recuperar el resuello que les permitiese un último ataque al coloso y poder finalizar la pelea victoriosos. Pero el cíclope diose cuenta del agotamiento de sus contrarios, y pese a estar él también muy fatigado, utilizó sus escasas fuerzas para alejarse y adentrarse en una oscura cueva. Cuando nuestros compañeros descubrieron la artimaña, corrieron para evitar la huída y poder atrapar a su poderoso enemigo, pero ya fue tarde. Permanecieron en la oscura entrada del agujero un buen trecho deliberando sobre la oportunidad o no de entrar para rematar a su hercúleo enemigo. En esas estaban cuando oyeron, desde el interior de la oscura caverna, varios alaridos que, sin duda, provenían de otros gigantes dispuestos a vengar al malherido que les pedía ayuda.

No duden nuestros lectores que, de tener nuestros valientes guerreros sus armas, jamás se hubiesen retirado del campo de batalla, pero las más elementales normas de supervivencia dictaba, en esta ocasión, la conveniencia de retirarse y esperar otras ocasiones más propicias en las que demostrar su valentía eliminando para siempre a estos gigantes que tienen a la población atemorizada desde tiempos inmemoriables. De esta forma alejáronse rapidamente del lugar para no ser vistos por los gigantes y apresuraronse en llegar prontamente a la fonda donde poder descansar para las nuevas disputas a las que tendrán que enfrentarse en un futuro no lejano.

domingo, 29 de abril de 2007

Capítulo 24: El intercambio y la olimpiada.






En la 1ª comiendo con algunos de los participantes en la olimpiada. En la 2ª vemos el cartel que hicieron dos alumnas sobre el intercambio. En la 3ª los participantes en la olimpiada; en la 4ª estamos Javi y yo preparándonos para jugar un billar con dos nativos la noche de la olimpiada y en la 5º estoy besando el taco para darme suerte (por supuesto ganamos nosotros).

Al regresar de las vacaciones he tenido trabajo a barrer. El viernes 13 por la tarde se fueron para Sofía, al festival de teatro español, nuestros representantes, 8 alumnos, con Paz y Diego al frente de la expedición. Yo pensaba ir con ellos hasta el lunes pero cuendo miré los billetes pasaron en un día de 130€ a 180€ y al siguiente a 240€, y para estar solo dos días es mucho dinero, por lo que con gran tristeza me quedé en tierra. Como no estaban ninguno de los dos en toda la semana tuve que hacer bastantes guardias de Diego. Esa semana tampoco paré, sobre todo por temas de la organización del intercambio, ya que venían esa semana, y de la olimpiada.

Los visitantes extremeños llegaban el miércoles 18, y el lunes 16 aún no teníamos casa para todos, yo estaba desesperado, me molestó bastante la actitud de algunos padres y alumnos eslovacos. Primero se apuntan al intercambio, les avisamos que tienen que recoger en su casa a un español y todos de acuerdo. Pero una semana antes nos dicen que no van a España por lo que sea, pero algunos, además de no querer o poder ir a España, dicen que no quieren a nadie en su casa, ¡y me lo dicen a 5 días de venir los del intercambio!. Menos mal que pudimos encontrar vivienda para todos.

Llegaron el miércoles 18 por la tarde, repartimos a los niños y todos a casa. El jueves estuvieron en el instituto y los llevamos a un par de clases que repartimos entre todos los profesores de español del centro, bueno, de todos no, ¿adivináis quién no quiso tener alumnos españoles en una clase suya?, pues si, el de siempre, otro no podía ser. Una niña estaba un poco mal porque esperaba estar en casa de una chica y le tocó un chico, lloró un poco y todo, pero creo que con los días se llevaron mejor. El viernes se fueron a Cracovia y a los montes Tatras. El fallo aquí es que contrataron un bus demasiado pequeño y dos de nuestros alumnos tuvieron que quedarse en tierra, a mi me pareció muy mal, si se organiza un intercambio es para que los niños conozcan gente nueva, hablen el idioma, interactúen..., cosas de la directora. Lo peor es que los que se quedaron fueron los dos que tuvieron algún problema con su visitante, y en vez de estar juntos eses días para que se conocieran mejor, tuvimos que separarlos.

Regresaron el sábado por la tarde y el domingo fuimos a comer al campo con algunos padres. Nos llevaron a hacer una pequeña ruta por el bosque muy bonita. Después comimos gulas (es un guiso de carne típico de los países de la zona) y estuvimos un rato tomando el sol y charlando hasta la hora de volver. El lunes nos fuimos al centro de la ciudad a ver una iglesia que tiene dos órganos que nos enseñaron por dentro y todo. Muy interesante. Por la tarde quedaron los chicos para comer y el martes 24 salieron hacia Bratislava, tuvimos algunas lágrimas y todo. En una semana la gente joven es capaz de crear unos lazos muy fuertes, que envidia, los años te hacen perder esa espontaneidad. El martes los recibió el embajador y visitaron la capital y el miércoles volaron de vuelta a España. Al final, y a pesar de todos los problemas y del trabajo que tuvimos, parece que salió todo bastante bien.

El jueves 26 me tuve que ir a Bratislava en una visita relámpago. Hay un concurso literario que organiza la embajada, los niños presentan un trabajo y tienen que ir a defenderlo delante de un tribunal, y me tocó a mi acompañar a nuestra representante; pero resulta que es del 1º al que no le doy clase, así que no la conozco, pero Danica, que así se llama, es muy simpática y habla muy bien español, durante el viaje de ida hablamos para que practicase, allí nos encontramos con el resto de los participantes. Estuvimos allí casi tres horas y regresamos a casa, fue un poco cansado pero la chica es muy interesante, con 15 años vive sola, colabora en una fundación, estudia, es majísima.

Sin poder descansar nada, ya nos tocaba preparar todo para la olimpiada. Enviando mails a los profesores, ultimar el alojamiento y la comida de los participantes y cosas por estilo. Llegaron el viernes 27 poco antes del mediodía, no pude verlos hasta l as 13:30 porque los viernes tengo 5 clases seguidas. Llegaron todos sin novedad, y después de una pequeña presentación nos fuimos a la residencia donde se alojaban y comimos. Regresamos al instituto y al poco empezaron con el examen. Poco antes de las 18:00 se terminó el examen, hicimos unas fotos y nos repartimos el trabajo, 6 profesores se quedaron a corregir y el resto nos fuimos a tomar algo con los alumnos. A las 19:30 fue la cena y quedamos hacia las 21:30 en el centro para salir un poco. Estuvimos en un bar y después nos fuimos a un pub y una discoteca que están cerca de la residencia. Bastantes se fueron a dormir y nos quedamos unos pocos cerveceando y bailando. Nos dieron las 4 de la mañana entre pitos y flautas. El sábado nos levantamos para despedir a los rezagados (los que salieron) y vuelta al hogar a descansar. Ganaron la olimpiada dos alumnos de Kosice. Me parece que todo salió bastante bien, por lo menos yo estoy bastante contento.

jueves, 12 de abril de 2007

Capítulo 23: Las vacaciones de semana santa.







En la 1ª todos los visitantes juntos. En la 2ª yo, Cibrán y Juan Carlos saliendo del armario, Diego, que ya había salido un poco antes, nos está esperando. En la 3ª el anuncio de un tienda de fotografía. En al 4ª un templo subterráneo, en la mina de sal. En la última estoy con Cibrán señalando Galicja, la zona donde estábamos se llama así, coincidencias de la vida.

Bueno, vamos allá con las anunciadas vacaciones en Polonia. El miércoles 4 de abril llegaron por la tarde Juan Carlos, de Banska, y los amigos de Diego que venía con nosotros: Lourdes, Rosario, Epi y Cibrán, este último gallego de Cangas. Todos son profes en Extremadura. Cenamos en casa de Diego y nos fuimos a la estación a pillar el tren hacia Cracovia. Viaje pesado y llegamos la madrugada del jueves. Tuvimos un cambio de tren muy interesante porque salimos de uno y llegó el otro pero había una valla, así que tuvimos que correr como locos y sibir por una pasarela elevada para no perder el otro tren. No voy a pararme demasiado en los detalles del viaje porque sería un poco pesado, el que quiera saber más que se de una vuelta por allí. Cracovia es muy bonita, recorrimos la ciudad y el viernes nos encontramos a Naiara, que venía desde Bratislava, y a Unai, un amigo suyo que trabaja también de becario en Berlín. Nos lo pasamos estupendamente todo el grupo, nos acercamos también a las minas de sal que están cerca de Cracovia. El sábado fuimos unos pocos a los campos de concentración de Auschwitz. Como no teníamos mucho tiempo los vimos bastante rápido, pero es muy impresionante, sobre todo el de Birkenau donde mataron a más de un millón de judios, polacos, homosexuales..., se te pone la piel de gallina al ver las exposiciones sobre las condiciones de vida de los campos. Por la tarde del sábado nos despedimos de los amigos vascos porque ellos iban a Zakopane.

El domingo se fueron los visitantes que regresanron a España y nosotros partimos hacia Wroclaw. Es otra ciudad bastante grande de Polonia y que a mi me gustó más que Cracovia, me parece que tiene más cosas para ver y más vida. Allí estuvimos hasta el martes que volvimos a Zilina en otro viaje pesado en tren. De Polonia os puedo decir que nos sorprendió bastante porque esperábamos algo parecido a Eslovaquia y están bastante mejor, por lo menos las ciudades, eso si, me han parecido más guapas las eslovacas. Os recomiendo que no vayais en semana santa porque está casi todo cerrado y la cosa está bastante parada. Una cosa que nos dejó a todos alucinados, es que la peña hace colas de bastante tiempo ¡para confesarse!. Van familias, parejas de jóvenes y mayores, pandillas de amigos.... En una catedral me encontré a un rasta de rodillas con cara de extasiado, no sé si por fervor religioso o porque con el fumadón de porros le dio por lo místico, pero desde luego era extraño ver a aquel tío allí, en vez de estar en una plaza dando la paliza con los timbales, haciendo malabares o cosas por estilo. En fin, un buen viaje recomendable fuera de efemérides religiosas; de todas formas hemos encontrado en las dos ciudades garitos muy chulos y parece que tienen mucho ambiente ya que las dos son grandes y con universidad.

Antes de las vacaciones hemos estado bastante ocupados, a parte de las cosas con Fernando del capítulo anterior, hemos tenido la fase local de la olimpiada matemática el miércoles 28 de marzo, en nuestro centro se presentaron 12 alumnos y 4 fueron seleccionados para la fase intercentros que se celebrará aquí, en Zilina, el 27 de abril. También han tenido exámenes de maturita los de 4º y 5º, nos hemos reunido con los padres del intercambio, vamos, que no nos da tiempo a aburrirnos demasiado.

El sábado 14 de abril, ya a la vuelta de vacaciones, fui con Cath a un concierto a stanica de un grupo de 4 polacos que hacían música en una mesa, una cosa muy curiosa. Tenían preparada la mesa con distintos aparatos y con micrófonos para recoger los sonidos. Fue interesantísimo porque con solo pasar la mano por la mesa oíamos el sonido amplificado. Duró cerca de una hora y mereció la pena, se llaman karbido, si podeis ir a verlos os lo recomiendo.

miércoles, 4 de abril de 2007

Capítulo 22: El intercambio de escritos.





En la 1ª en la entrada del campo del campo de Auschwitz. En la 2ª vemos una imagen impactante, un horno crematorio. En la 3ª una iglesia en la plaza central de Cracovia. En la 4ª todo el grupo, menos lo vascos, en al castillo de Cracovia. En la 5ª se ve un bonito edificio en la plaza central de Wroclaw. Todas las fotos son del capítulo 23.

El viernes 23 de marzo fue el día del examan de ingreso en el instituto, se presentaron unos 150 niños para 45 plazas de francés y casi 225 para 45 plazas en español, una buena selección para ser un centro público. Ese día no tuvimos clase pero la directora nos mandó ir para trabajar en la biblioteca, fuimos todos menos Fernando. El día anterior me pregunta a que hora tenemos que estar y le digo a las 9, me dice que tiene mucho trabajo y que no va, le digo que el sabrá pero que es una orden de la directora y su respuesta fue: 'léeme los labios, no voy a ir', respiré dos veces y me aguanté las ganas de decirle dos cosas, pero pasé. Bueno, el viernes estaba por el centro y de vez en cuando subía donde nosotros para preguntarle no se qué a Mariaje. Nuestro tabajo consistió en decidir datos de los libros, la codificación y poco más pero el tío por fastidiar no sabe qué hacer.

El lunes 26 es el examen de maturita de 4º y no hay clase, pero tenemos que ir para trabajar en cosas. El miércoles es el examen local de la olimpiada matemática. El martes 3 de abril hay otro examen de maturita de 4º y al día siguiente es el de 5º y tengo que vigilarlos. Maturita es una prueba de fin de estudios, en 4º hacen la de eslovaco y en 5º de varias asignaturas más en español, escrito y oral y con tribunal.

Lo interesante fue que el lunes 2 de abril entregamos a la directora un escrito explicando lo que habíamos hecho el día de la biblioteca y diciendo que Fernando no había acudido, le entregamos también a él una copia,. El motivo de la carta es que estamos cansados de sus desplantes y malos modos y decidimos no tapar su ausencia; un día le comentó a Luis que no pensaba ir ningún día y Luis le respondió que informaría de eso. Por ello el mismo lunes 2 entregó dos cartas a la directora, una explicando su ausencia al trabajo de la biblioteca y otra acusando a Paz y a Luis de amenazas y faltas de respeto, cosa falsa por cierto. Por ello la directora nos convocó a una reunión los españoles; como no apareció ella, lo único que pasó fue que Fernando nos dio una copia del escrito e intentó explicar el otro pero no le dejamos, suspendimos la reunión. Por una vez se dio cuenta de su error en las acusaciones y entregó el 4 una carta de rectificación, pero ya es tarde según lo veo yo. No se que pensarán de nosotros los eslovacos, siempre estamos con rencillas; y en años anteriores ya tuvieron problemas con otros profesores.

Otro día tuvimos una reunión con los padres del intercambio, se informó de todo, pero al final algunos se dieron de baja, ya no tenemos los 25 necesarios, así que a seguir buscando; la verdad es que no tengo muy claro que vayamos a Extremadura, ya veremos qué pasa. Maria, una de las profesoras eslovacas sigue preguntandole a los alumnos para ver si completamos las plazas.

Bueno, voy a contar un anécdota divertida en el emocia. El viernes 30 de marzo salimos de fiesta Cath, Diego y yo. Primero pasamos por el rinoceronte y allí un tío se nos acerca y empieza a hablar, estaba un poco pasado, cantaba, bailaba, gritaba..., nos fuimos al poco y pasando por una plaza nos dicen que hay una disco nueva y nos vamos a verla, es bastante cutre y no hay mucha peña pero estamos allí un buen rato mirando a la peña bailar. Casi a las 12 bajamos al emocia, estaba cerrado pero nos deja pasar el dueño; resulta que ahora cambiaron de rollo y ponen vídeos de conciertos, por lo que te puedes tragar uno entero de depeche mode o de robbin williams o de ¡bb king! que al jefe le mola mucho, pero no me parece la mejor música para las 2 de la mañana.

Cerca de las 2 me llama Mirka y me pregunta donde estoy, le digo en el emocia y me dice que está en la puerta y aviso al dueño para que abra, el se cree que es para salir yo y no les deja pasar, voy a pedírselo y me enseña el horario oficial que es hasta las 12, le digo que otras veces entramos más tarde y me responde que el bar es un bar de artista y de amigos y que está finito. No me creo lo que me dice, paso de él y le digo a Mirka que no deja pasar a nadie. Más tarde le pregunto si me pone un cd que había grabado por la tarde y me dice si es de videos, le digo que no y responde que los viernes son para dvds, de nuevo lo miro muy extrañado y decido marchar, estoy cansado de las tonterías del nota.

Pues esto es lo que pasó, es un poco raro pero es lo que hay, lo que me fastidia es que me parece que se va a cargar el local, porque la peña mira los vídeos y no habla ni baila, es bastante aburrido, y lo peor del tema es que ese es el único local que conozco que mola de verdad y vale la pena ir, a pesar de la música infame que ponen. Esperemos que no se vacíe.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Capítulo 21: El borracho eslovaco







En la 1ª, mis compañeros zarandeándome un poco, en la 2ª preparando los gnoquis en casa de Héctor. En la 3ª una instantánea de la plaza central de Banská Bystrica. La 4ª, dos 'mozas' de Banská. En la 5ª una casa curiosísima de Banská, el contraste con la vivienda de los vecinos es más que interesante.

Hola de nuevo, este capítulo tiene una historia interesante, creo que os va a gustar. La semana después de la entrega de becas tuve bastante curre, exámenes, preparar los formularios del programa comenuis y cosas de estas, nada nuevo en el frente. El viernes 23 de marzo nos fuimos a una fiesta de DJs en la stanica, nada del otro mundo. Allí nos encontramos a más alumnas (como no) de francés (como no) y estuvimos hablando un poco con alguna, antes de irnos me encontré con unos nativos con los que había hablado otra vez, estaban con una niña muy guapa, pero el listo de Diego se me adelantó y le pidió el teléfono; otro me pidió un cd con música española, veré que puedo hacer.

El sábado 24 nos levantamos muy temprano porque teníamos que ir a Bratislava (y ya van no sé cuantas veces) a una reunión de 'trabajo' por el curso que habíamos hecho en febrero. Básicamente lo que hicimos fue repartirnos trabajo para en otra reunión que cada uno entregue lo que hizo y publicar un CD con lo de todos. Al mismo tiempo nos reencontramos con los compañeros que hacía tiempo que no veíamos, también había un curso de traducción en otra sala. Bueno, al terminar nos hace una pequeña recepción la embajada; nos ponen vino, tortillas de esas congeladas, empanada, que estaba bastante buena, y algo de dulce. Al terminar nos vamos a cenar porque habíamos reservado en el sitio donde comimos cuando el curso en febrero, es que no veáis las camareras del bar como están, además la comida está muy bien. Estábamos un montón de gente, yo tenía el día bailón y estuve casi toda la cena de bailoteo de aquí para allí, al final se me unieron unos pocos. Para terminar nos fuimos al zulo donde ya había gente y terminamos de llenarlo; me reencontré con la chica del hospital, que ya está totalmente recuperada y guapísima como siempre. También conocí a una eslovaca profesora de español en un bilingüe y estuve hablando un poco con una estudiante de psicología, en fin, divertido como siempre. Al salir nos fuimos a una disco llamada subclub (porque es subterránea) los degenerados de siempre, estuvimos un rato allí y para la residencia de vuelta a dormir.

Ahora empieza lo bueno, fuimos unos pocos andando y de charla, yo estaba bastante borracho, todo hay que decirlo, por lo que me imagino no decía más que tonterías. Pues resulta que al final nos quedamos rezagados hablando Ignacio, un compañero de otra ciudad, y yo a las puertas del hostal donde dormíamos. En esto aparece un eslovaco borrachísimo, bastante más que nosotros, y nos dice un montón de cosas, yo le respondo "nie rezumieme po slovenski" (no entendemos eslovaco) y, sin mediar ninguna palabra más, el tío nos suelta dos remazos, yo me tiro hacia atrás y me caigo al suelo, pero me da un poco en un labio, mi compañero lo esquiva mejor y le da en una oreja. Nos levantamos a todo correr y nos vamos, porque el tío seguía viniendo a por nosotros, le empezamos a llamar de todo. Mi compañero decía de irnos y pasar de él, pero como me dolía el labio yo le dije que de eso nada, que éramos dos y que se merecía un par de galletas. Además en el intento de pegarnos se le había caído en móvil y lo tenía yo. El tío se acercaba para pedírmelo y yo le decía 'vente, vente' y cuando se acercaba lo duchaba de saliva y de vez en cuando tiraba un pieza del móvil al suelo para probar su resistencia; pasado un tiempo encontramos un charco grande y jugamos con el teléfono al submarino en el agua, después creo que lo tiramos por ahí, no sin entes probar la dureza del suelo y de la suela de nuestros zapatos. No se si al día siguiente volvió a por él, pero me parece que ya no funcionaba muy bien.

Cuando terminamos con el móvil empezamos a rodearlo, cual reportaje de caza del national geograhic, y en cuanto se despistaba le dábamos unas patadas en el culo o en las piernas, se dio cuenta de que no nos íbamos y empezó a escapar poco a poco y a decirnos algo así como que le dejáramos en paz, y nosotros detrás de él mentándole a toda la familia desde los tiempos del hombre de piedra, aunque éste no había evolucionado mucho la verdad. No queríamos entrarle muy cerca porque era grande y si nos agarraba podría hacernos daño, de ahí la precaución al acercarnos. En un momento dado mi compañero cogió unas cuantas piedras y el tío empezó a correr como alma que lleva el diablo y llamando a la poli, y yo detrás tirándole las piedras, claro que en mi estado y corriendo no tenía mucha puntería, pero con alguna le di. Estuvimos así, gritándole, dándole patadas en el culo y siguiéndolo unos 20 minutos, rodeamos toda la manzana. En un momento dado estaba un poco lejos y se metió en un portal que, desde donde estábamos nosotros parecía un garito, por lo que decidimos retirarnos, no fuera que apareciese con 10 cromagnones como él y tuviésemos problemas de verdad.

Así que nos retiramos a nuestros aposentos muertos de risa, no se si alguién nos vio pero debía ser una estampa divertida ver a dos borrachos persiguiendo a otro más borracho por toda la manzana. Otra odisea fue la entrada al hostal. Está en el piso de arriba de donde dimos el curso, es una especie de residencia de estudiantes, al llegar la verja estaba cerrada y decidimos saltarla, y allá nos subimos los dos a lo alto. Pero, en un momento de lucidez, nos dimos cuenta de que tenía que haber otra entrada, volvimos al suelo y buscamos la entrada. Lástima unas fotos de esta aventura pero no hay memoria gráfica, una pena. En fin, que nos divertimos mucho, una vez más, en Bratislava.

lunes, 19 de marzo de 2007

Capítulo 20: La visita a Banská Bystrica





En la, 1ª el telescopio desde el que vimos las estrellas. La 2ª es una foto de una tumba rusa en el cementerio de los partisanos cerca del observatorio. En la 3ª intentando apuntar no se a quien ni a que ni por qué; en la 4ª con Alena la noche del concierto (para los despistados, fijaos que es guapísima); en la última, dirigiendo una revolución con mucha 'caña', objetivo: cerveza gratis para todos.

Como podeis imaginaros, el lunes 5 de marzo fue cansadísimo, llegué a casa casi a las tres de la mañana, por lo que apenas dormí dos horas. Esa semana fue bastante estresante; problemas con lo del intercambio, tanto nosotros como los españoles, la olimpiada, las clases y un montón de asuntos más; tuve un par de reuniones por estas cosas, tengo que trabajar con lo de la biblioteca, que no tengo tiempo de aburrirme vamos, y pronto exámenes, con el trabajo que da corregirlos. Y para rematarlo, el blog, que vosotros creeis que no pero tiene su trabajo y necesita su tiempo, redactar con cuidado, que uno tiene talento para la literatura, pero tengo que pensarme lo que escribo, escoger las fotos, subirlas...un curre tremendo.

El viernes 9 de marzo salimos de fiesta, nos lo pasamos estupendamente una vez más. Había un montón de gente, fuimos primero por el bossa nova, un local donde hay un grupo de jazz tocando casi todos los viernes, más tarde bajamos al emocia, donde si no, y venga a bailar y beber, no recuerdo si en este orden. Allí me encontré una niña con la que tonteo a veces, pero es un poco tonta. El sábado toca descansar y el domingo 11 quedamos a comer en casa de Héctor, vamos Manuela, Diego, Luis, y yo. Allí preparamos la masa para hacer ñoquis y para la base de la pizza, además cortamos pasta fresca que ya tenía preparada Héctor. Comimos muy bien, estuvimos desde las 12 hasta las 6 de la tarde de cocinitas y de charla. Estupendo todo lo que comimos, eso si, un empacho de los buenos, pero estaba todo tan rico que no era posible dejar de comer. Podría montar un restaurante Héctor.

La semana del 12 al 16 de marzo fue normal y aburrida, es decir, normalmente aburrida, del curre a casa y de casa al curre. Por lo menos el martes 13 pasó algo un poco distinto, nos fuimos a un observatorio astronómico a ver estrellas y planetas, estuvimos varios profes y alumnos de la sección de francés. Pero bueno, además de esto, estoy esperando al cambio de hora para que las tardes sean más largas y poder salir a correr que me estoy echando a perder; en Madrid entrenaba muchísimo y llegué a correr tres maratones y ahora no podría ni hacer 45 minutos de carrera contínua, espero que mis compañeros de entrenamiento no estén tan mal como yo, ¡ánimo chicos!.

El viernes 16 de marzo me fui a un concierto de IMT Smile, un grupo eslovaco muy conocido, a mi no me molan mucho, pero para un concierto que hay de pop-rock no se puede dejar pasar. Estuvo normal, normal de regular quiero decir, a mi no me gustan (ya había escuchado un disco) pero la peña se las sabía todas, hasta cantaron unas estrofas en castellano. Yo estaba allí con Alena, una alumna de 5º de francés muy simpática, nos lo pasamos muy bien, a ella tampoco le gustan mucho, pero como los conoce desde niña y le traen buenos recuerdos pues se decidió a ir; habla portugués así que puedo entenderme con ella. Después fuimos de fiesta al bossa nova, donde nos encontramos a una amiga suya y unos amigos, teníamos serpentina que daban en el concierto y estuvimos allí tirándola y haciendo el tonto, ¡a mis años!.

El sábado 17 nos fuimos Diego y yo a Banská Bystrica, que es la cuidad donde viven los que nos acompañaron a Cerdeña. Llegamos pasado el mediodía, así que, después de tomarnos las correspondientes cervezas, fuimos a comer a un sitio muy bonito. Dimos un paseíto por la ciudad. que me gustó mucho y pasamos por el super a comprar comida, porque nos íbamos a cenar a casa de Juan Carlos y esperábamos a unos eslovacos y había que preparar la cena. Se nos unió otra lectora y aparecieron tres nativos, dos chicos y una chica. Uno de ellos habla español, pero ¡con acento mejicano!, es muy curioso escuchar a un eslovaco hablando con ese acento. Después salimos de marcha. Estuvimos en una discoteca donde había una fiesta oldies, música infame, y venga a bailar. Allí conocí a dos españoles que trabajan en una fábrica de aluminios por aquí cerca. Tuve un encuentro curioso con un eslovaco, resulta que a una tía, que parecía un tío, se le cae el móvil y se lo llevo, está muy agradecida y viene con un amigo-novio a decirme no se que, les digo que no les entiendo y al enterarse de que soy español el tío me dice "Curro Giménez" y me da un beso en la frente. Me quedé de piedra.

Más tarde nos vamos a otro llamado Ponorka (submarino) que es muy chulo, simula que estás en el fondo del mar. En este garito la música, por lo menos, no molesta los oídos. Bueno, que muchas cervezas y bailes más tarde volvemos a casa. El domingo por la mañana nos vamos a ver un museo del ejército al aire libre y a comer a casa de Lara. Ya a media tarde toca regresar, pero creo que vamos a volver algún día si tenemos algún fin de semana libre, me gustó mucho la ciudad y la gente que está allí es muy divertida, conectamos bastante y lo pasamos bien con ellos.

Hoy, lunes 19 de marzo, ha venido el viceembajador con la agregada al instituto para entregar unas becas a los chicos. Son unas ayudas de 600€ que les dan a cinco alumnos por sus notas y por participar en actividades del departamento de español y cosas así. Según mi punto de vista no está bien repartido, las ganadoras (todo chicas, claro) se lo merecen, sin duda, pero, en mi opinión, hay alguna que tiene más méritos para conseguirlo, por lo menos este año; por ejemplo, la que para mi es la mejor alumna de español no tuvo la beca, y hay otro profesor que está de acuerdo conmigo. Debo decir que este año no cuenta para la beca porque lo pidieron en octubre, así que puede ser que otros años no fuese tan buena como este, no lo se. Pero poco puedo hacer, quejarme y ya está.

domingo, 11 de marzo de 2007

Capítulo 19: El viaje a Cerdeña





En la 1ª todos los viajeros a Cerdeña en una playa de Cagliari; en la 2ª de cena con las amigas de Juan Carlos; en la 3ª en al aeropuerto con la eslovaca que está a mi lado y la estonia que está mirando a las nubes; en la 4ª en un cabo en Cerdeña y en la 5ª Héctor, yo, no sé como se llama la chica, Diego, Alena y un espontáneo en pleno desparrame en el emocia.

La semana del 24 de febrero al 4 de marzo hemos estado de vacaciones de primavera y nos hemos ido Diego y yo a Cerdeña con otros tres profesores de otra ciudad (Banska Bistrica). Tuvimos mucha suerte y pillamos los billetes regalados con ryanair; volamos Bratislava - Frankfur-Han y desde allí a Alghero, en el norte de la isla. Pues pagamos 0,01€ por vuelo, con tasas salió todo por unos 70€. Como el vuelo era el 24, entonces salimos el 23 por la noche, quedamos con Héctor para tomar algo y después nos fuimos donde siempre, al emocia. Había muy poca gente pero poco a poco se fue poniendo la cosa interesante, nos encontramos con unas alumnas de la sección de francés y estuvimos con ellas, lo pasamos muy bien.

El sábado salimos hacia Bratislava donde habíamos quedado con nuestros acompañantes: Lara, Javier y Juan Carlos. En el bus hacia el aeropuerto de Viena se sube un tío curiosísimo que empezó a hablarnos en inglés, era vietnamita y quería llegar a Viena para ir a la embajada porque le habían robado todo. Al final como no tenía dinero nos pidió pasta, hicimos un escote y le dimos para el billete, se despidió con un "zankiu veli mach" (sonó tal y como lo escribo). Bueno, llegamos a Frankfur cerca de la media noche y hasta las 6 de la mañana no salía el otro vuelo, por lo que nos sentamos y estuvimos de charla hasta las tantas, pero fue una noche muy divertida porque cerca de las 3 se nos acerca una tía totalmente afónica que era estonia y hablaba español bastante bien. Quería que la despertásemos antes de marchar que estaba muy cansada y quería dormir, le dijimos que si. Pero en vez de irse a dormir un poco y descansar empezó a hablar sin parar, estuvo toda la noche largando, y eso que estaba afónica; incluso nos invitó a unos chupitos de pacharán que tenía, era un poco cansina porque no paraba quieta y no nos dejaba hablar a nosotros. Nos dejó la cabeza para el arrastre. Más tarde se presentó por allí otra chica que era eslovaca pero había estudiado en la sección de español de Trstena y que se iba a Vigo de erasmus, increíble, el mundo es un pañuelo. Por fin a las 6 y algo salimos y llegamos cansadísimos a la isla a las 9.30.

En el aeropuerto alquilamos un coche y nos vamos para Alghero, entramos en un bar y mientras desayunamos hablamos con el camarero que entendía español, yo le hago la pelota con el fútbol y al preguntarle donde dormir nos envía a una casa, no tiene sitio pero llama a otra y nos alquilan dos habitaciones muy chulas y baratas. Ese día recorremos la ciudad y comemos en un sitio de lujo. Por la tarde a pasear y tomar unas cervezas; en un bar empezamos a hablar con los nativos y en un rato quedamos en dos o tres sitios a la vez. Un grupo de chavales medio pastilleros nos invitan a una fiesta en una casa en el campo. Allá vamos a bailar chunda chunda y a beber, y ya cuando nos íbamos sacan pasta para cenar. Comemos algo, despedidas y a dormir.

Bueno, comento algunas cosas de Cerdeña, sobre todo porque no me acuerdo de todo y sería muy largo. Pero decir que la isla es muy bonita, se come de muerte, tienen unos vinos muy buenos, y la gente es muy maja. Me sorprendió mucho la gente. Cuando sabían que éramos españoles todos querían hablar con nosotros y eran muy amables y simpáticos. Unas amigas de Juan Carlos nos llevaron a cenar a un sitio muy chulo en Sasari; y a la vuelta, el sábado nos buscaron un piso de una amiga para dormir y nos llevaron de fiesta a una disco superpija con una cola tremenda y donde se pagaban 10€ por entrar, pero hay que conocer a alguien para pasar al portero. Una de las nativas le dijo que éramos profesores europeos y que como no nos iba a dejar entrar, pues sorprendentemente pudimos entrar. Allí a bailar como locos y a las 3 a casa, nos perdemos en la cuidad y dos chicas que paramos nos acompañan en su coche a nuestra calle. Es que hay mil detalles de la gente, nos invitaron a la inauguración de un bar, a cervezas un fan de Zapatero, nos acompañaron a sitios por las ciudades, nos enseñaron una pesquería artificial construída por los aragoneses hace 250 años, nos abrieron y enseñaron una excavación romana el día que estaba cerrada... en fin, de todo. Nos llegaron a decir que preferían a los españoles que a los italianos de la península y que somos mucho más simpáticos, que somos como hermanos de los isleños, alguno presumía de apellido de origen español. Yo tuve hasta tiempo para tontear con una camarera, un amor en cada puerto que decía no sé quien. Fantásticos los sardos.

Por poner alguna pega a los nativos, lo único es que son muy pijos vistiendo, yo creo que se arreglan hasta para ir a comprar el pan, van de punta en blanco todos y todo el día, increíble. Siguiendo por la isla, las carreteras son malas pero el paisaje es, en algunas zonas, espectacular. Hay muchísimas playas y, en el interior, unas construcciones primitivas muy curiosas de una civilización que hubo aquí antes de los griegos y los romanos. Como en todos los sitios, hay rivalidades locales; y los del norte, sobre todo Sasari, no pueden ver a los del sur, principalmente Cagliari. Incluso hay pintadas independentistas en algunos sitios. Desde luego es un sitio muy recomendable, pero no en verano, a parte de los precios, está llena. Los sardos nos decían que la mejor época es mayo, junio y septiembre.

Tristemente tuvimos que dejar Cerdeña el domingo por la mañana. Estábamos muy cansados porque habíamos dormido muy poco la noche anterior. El viaje de vuelta fue muy largo, esperamos casi 6 horas el enlace en Frankfurt y allí conocimos a una pareja de sevillanos que estaban de vacaciones. Por fin llegamos a Bratislava hacia las 9 y pico. Nos despedimos de nuestros compañeros de viaje y nos fuimos a esperar el bus hacia la estación de tren. Nos ocurrió una cosa muy curiosa con el bus; estábamos esperándolo y no veíamos la máquina de comprar los billetes, ya teníamos tres del viaje de ida, así que pensamos que podíamos comprarlos en el bus, cuando abre la puerta le preguntamos y nos dice que tenemos que ir a la máquina que está a 20 metros. Diego se va a comprar el billete que nos falta pero el conductor pasa de nosotros y arranca, le digo que espere un momento, pero ni caso, se va; menudo cabrón. Tuvimos que esperar el siguiente.

Después de despedirmos de los sevillanos llegamos a la estación y nos encontramos con Paz, subimos y buscamos un compartimento vacío. Al poco los tres tenemos mucho sueño por lo que me voy a buscar un compartimento vacío. Lo encuentro y me tumbo a dormir. Al rato pasa el revisor y un poco más tarde aparecen dos polis. Me piden la documentación y les doy el carnet de residente, no les gusta mucho y me voy a por el pasaporte, me toman datos y el tío me dice que tengo que pagar una multa de 1000 coronas (unos 29€) ¡por no quitarme los zapatos al recostarme para dormir!, pongo cara de "es una broma, donde está la cámara" pero ni se inmuta, le digo que no tenía tanto dinero (es cierto, no lo tenía), me pregunta cuanto, saco todo y en total tengo 200 coronas más algunas monedas. Me dice que bien, que 200 coronas de multa, me quedo mirándolo y pensando 'este es gilipollas', si son 1000 son 1000 y no 200, ¿no os parece?, me entraron ganas de regatearle pero no parecía estar el hombre para muchas bromas, así que se las doy y me da unos recibos a cambio. En fin, un viaje maravilloso, pero al final llegan estos dos imbéciles para agriarlo un poco. Lo del autobús es la segunda vez que me pasa, hay ciertas cosas aquí en que son un poco capullos, o mejor dicho, muy capullos.